Votos y cambio climático

Wladimiro Rodríguez Brito

En las últimas semanas han ocurrido acontecimientos de importante valor sobre lo que ocurre en el planeta; se han producido manifestaciones, con amplia participación, dada la preocupación que tenemos por los temas ambientales y la relación de éstos con un modelo de vida consumista, en la que destacan los combustibles fósiles, asociados a la revolución industrial y lo ocurrido en los últimos 150 años, a lo que se suma la información que tenemos, por ejemplo, sobre la subida de temperatura algo más 1,5º CC? entendiendo que el clima ha evolucionado en la larga historia del planeta.

Ahora se conocen más detalles sobre los gases emitidos por las máquinas y su papel en la atmósfera. Sabemos, entre otras cosas, que el proceso productivo ha degradado nuestro planeta de manera preocupante, y en un corto periodo de tiempo, o que las temperaturas este verano en Europa han sido de 40º C en numerosos puntos, dando lugar en la parte central y del norte de Europa a desapariciones de glaciares, la expansión de las zonas áridas, problemas con los recursos hídricos, lluvias torrenciales, ciclones tropicales en zonas templadas, etc.

Lectura cortoplacista por los gobernantes; las alternativas que proponen los responsables políticos en los encuentros internacionales son muy pobres, ya que el petróleo y el carbón han generado numerosas mejoras importante en la vida de los pueblos, sobre todo de las sociedades urbano-industriales: producción y transporte de alimentos y su conservación, qué decir de la mejora de las comunicaciones, etc. ¿Quién prohíbe un coche? ¿Qué hacemos aquí y ahora?

En Canarias y en el planeta los planteamientos políticos están hechos con una cultura para cuatro años, y para una sociedad que ha pasado de las alpargatas y el burro a los rallys, con 700 coches por cada mil habitantes? con un sistema educativo que maltrata el entorno; el pasado lo ignoramos, asociamos futuro al dominio de la naturaleza, a un mundo contemplativo, separando la gestión del medio; la modernidad es el gimnasio en los pueblos con modelos urbanos, sin cabras, ni vacas.

Hablamos del campo y la rentabilidad. Papas de Egipto e Inglaterra, en Icod el Alto o en Garafía, degradación del campo en lo social y en lo económico. Berros en La Gomera del exterior, agua para las ranas en dicha isla? manzanas de Chile en Garafía o Tacoronte, campos de cultivos cargados de mezcla de combustible para los incendios, puerto de Fonsalía para acercar 6 o 7 kilómetros entre La Palma, La Gomera y Tenerife y el alejamiento de las zonas más pobladas de Tenerife como obra prioritaria en esta Isla.

Rosas de Holanda en Canarias, proteas de Barlovento en Japón, cebollas de Nueva Zelanda en Canarias, tomates de Holanda en España, estiércol de Holanda o de Israel para abonar nuestros campos y aquí hablando de kilómetro 0; lucha contra el paro, aguas urbanas sin depurar, cierre de playas en Adeje, Arona, Santiago del Teide. Mientras tanto, seguimos con retraso en la instalación de energías alternativas.

No priorizamos el transporte público. Ciudades en Europa sin coches, mientras aquí planteamos como urgente el túnel de Los Rodeos- Lora Tamayo o 18000 aparcamientos en Santa Cruz de Tenerife. Mientras, en el exterior, Greta Thumberg y muchos jóvenes nos dicen que no podemos seguir por este camino.

España compra derechos para emitir C02 a Burkina Faso y hacemos discursos en la Asamblea de la ONU y en otros ámbitos de más turismo, más coches, menos agricultura, naturaleza como elemento contemplativo sin apenas gestión, mirando para las máquinas, no para los surcos, para la gestión armónica entre hombre y naturaleza. Y en eso aparece Thomas Cook, y Greta que dice que no viaja en avión.

Tenemos que hacer una lectura y una reflexión amplia, sobre el presente y futuro de esta tierra, con algo más de cuatro años vista, con una cultura de pan para hoy y hambre para mañana.

Hablemos con los jóvenes, leamos los planteamientos de Merkel para Alemania, en los que plantea poner recursos públicos, más de 50.000 millones de euros, para paliar problemas en las empresas que reducen contaminación, aumentando costes o perdiendo puestos de trabajo; productos de proximidad (kilometro 0), costes ambientales, reducir la contaminación.

Modelo más sostenible. Ganar votantes con energías renovables, con hombres y mujeres comprometidos social y ambientalmente con el territorio, con menos dióxido de carbono y más energías limpias.

Y a la vez, en los lineales de los supermercados, productos de la tierra, con menos huella de carbono y más puestos de trabajo aquí.