Vandalismo progringo contra el padre de la independencia cubana, el canario-cubano José Martí

Francisco Javier Gonzalez

Me parece increíble que nadie en nuestra triste colonia de Canarias, ni los “próceres” del Gobierno de esta dependiente “autonomía”, ni los tan cacareados y serviles mass-medias o las no menos cacareadas “redes” sociales se hayan hecho eco de los vandálicos ataques que una fantasmagórica célula progringa cometieron, en la primera noche del año, en La Habana manchando con sangre de cochino varias estatuas del prócer cubano José Martí, hijo de la isleña Leonor Pérez.

El vandálico acto fue reivindicado por un grupito que se autodenomina “Clandestinos”. Usurpa así el título de una conocida película cubana de Fernando Pérez, bastante rockanrolera, que relata páginas de la lucha popular contra la dictadura de Fulgencio Batista usando, para más inri, como símbolos distintivos en sus aberrantes acciones contra la memoria del Apóstol de la Libertad cubana los rostros de los dos actores de la película, Isabel Santos y Luis Alberto González, además de la poco agraciada máscara de Dalí de la serie televisiva española “La Casa de Papel” en Netflix que, por supuesto, no entra en mis gustos televisivos.

Unos días después, los “clandestinos”, erigidos como grupo opositor político, usando como carta de presentación los alevosos ataques a la figura del Apóstol de la Libertad cubano y contando con el apoyo mediático de “Cibercuba” -que dirige el que fue periodista de El País tras su salida de Cuba Alberto Arego- para publicar y magnificar sus “valientes hazañas” incluso con un video de los, para ellos, memorables hechos, repitieron el acto vandálico en el Reparto Versalles de Santiago, la segunda ciudad cubana, sobre un busto de Martí añadiendo, a su ataque al prócer, otro sobre un mural dedicado a Fidel Castro.

Menos denigrante fue, de todas formas, este intento de vejación en Santiago -la única ciudad declarada como “Ciudad Héroe de Cuba”, título concedido por la aportación de los santiagueros a las luchas libertarias cubanas- al usar pintura encarnada en lugar de la sangre de cochino de la acción inicial de La Habana. Desde luego que los nocturnos “clandestinos” no forman parte de esos héroes que dio Santiago a la patria cubana. Los vecinos de ese barrio limpiaron el busto al día siguiente.

En uno de los ataques a los bustos martianos de La Habana -casi todos alrededor de escuelas como la Antonio Maceo o de la propia Universidad de La Habana- concretamente en el situado cerca de la sede de la revista Bohemia, una cámara de seguridad captó las imágenes de dos de los autores. La policía logró identificarlos y el 8 de enero fueron detenidos Yoel Prieto Tamayo y Panter Rodríguez Baró que confesaron ser los autores de la acción contra los bustos en La Habana. Actuaron, según palabras textuales, “para ganar una platica para celebrar el fin de año” refiriéndose a los 1.000 $ que a cada uno les remitieron , como demuestran los acuses de recibo correspondientes desde Miami y a través de Western Union, Ana Olema y su esposo, destacados miembros del agusanado y agringado “exilio” cubano en USA. Tras estas detenciones se han ido conociendo los nombres de otros “intelectuales de la sangre de cochino” impulsores o promotores de esos “clandestinos” que está dejando de serlo

El próximo día 28 de enero –pasado mañana- se cumplen 167 años del nacimiento de José Martí. Sé que en Cuba, en todos sus rincones, se llevarán a cabo homenajes y actos de desagravio en este aniversario. Incluso en Buenos Aires, en el Parque Tres de Febrero del popular Rosedal de Palermo se llevará a cabo uno de estos actos de desagravio. ¿Qué se hará en este sentido en Santa Cruz, ciudad natal de Leonor Pérez? ¿Qué se hará en mi ciudad de Aguere en el Parque, a la vera del inicio del Camino Largo, que se honra con los bustos de Martí y de Bolívar por lo que debería llamarse “de los Libertadores” pero que, algún humorista político, denominó como “de la Constitución”? ¿Y en Telde, que también acoge su efigie en San Juan? ¿Qué se hará en toda Canarias que siente –o debería sentir- a Martí como algo propio?

Es más, ¿Qué hará la “nacionalista” CC, esa que multa con 1.000 € la desobediencia españolera a las decisiones de su órgano director? Y, finalmente, ¿Qué hará el Gobierno canario, supuestamente progresista, como tal en esta ocasión? Todo parece indicar que, teatralmente, tendremos un general y tremendo “mutis por el foro”

Mantenerse y escudarse en la ignorancia es, más allá de la desidia, un cobarde apoyo a los que inspiran actos como estos contra la memoria histórica de una figura que deberíamos respetar todos los que han luchado –y siguen haciéndolo- por la libertad de los hombres y los pueblos.