Sorry, we missed you

Antonio Cabrera de León

Ninguna trabajadora precaria, ningún trabajador autónomo, ninguna persona asalariada debería dejar de ver esta película. Hombre o mujer, con estudios o sin ellos, cualquiera que trabaje para otro debería verla. “Sorry, we missed you” (Lo sentimos, usted no estaba en casa) es el título de la película que nos ha traído este año el maestro Ken Loach y todavía se puede ver en la mayoría de los cines.

Rectifico: si la trabajadora autónoma, el trabajador precario o la persona asalariada solo van al cine para buscar alivio, mejor que no vayan a verla. Si aceptan que lo que quieren es no pensar, no saber, si solo quieren tiroteos, 10 imágenes por segundo, sangre, eructar comiendo millo frito e irse a casa para seguir viviendo, por favor vayan a ver cualquier otra. Pero si el trabajador asalariado o la trabajadora autónoma son capaces de aguantarse la mirada ante un espejo, entonces no dejen de ir a verla.

Porque eso es esta película, una obra maestra que durante hora y media te planta ante tu cara un inmenso espejo para que veas cómo te explotan. Un resumen perfectamente escrito, dirigido e interpretado de lo que significa hoy ser asalariado (autónomo, te dicen cuando ni siquiera te pagan la seguridad social). Una genialidad que enseña cómo se destroza a las personas y a sus familias.

No importa si eres camarera en la cafetería de un hospital, o personal de limpieza de un hotel. No importa si eres vigilante de seguridad, taxista, enfermera la que contratan por días sueltos, o a la que contratan de lunes a viernes y despiden sábados y domingos. No importa si eres maestro al que no le pagan las vacaciones, si eres limpiadora con 20 contratos al mes (veinte, sip), o si eres médico especialista que recibes 15 euros de la aseguradora por cada paciente privado que atiendes.

Si sientes que eres capaz de pensar en tus condiciones laborales, en las condiciones sociales tuyas, de tu familia y de tu país, vete a verla. Si quieres sentir que respiras mal cuando caigas en la cuenta del trabajo que van a tener tus hijos sin que tú hagas nada para evitarlo, vete a verla. Total, es poco más de hora y media de dignidad. Si luego quieres seguir comiendo millo, siempre podrás hacerlo.

Mientras el fascismo publica vídeos contra los inmigrantes, una obra de arte sobre la manera en que te destrozan a ti y a todos quizá te haga reflexionar. Hoy el cine es caro para cualquier asalariado, pero en pocas ocasiones su dinero estará mejor empleado.