Sahara, territorio por liberar

Sin rodeos

Con una población de 307 mil habitantes, la República Árabe Saharaui aún espera para poder ejercer su derecho a la Independencia. Desde que en el remoto año de de 1965 la Organización de Naciones Unidad exigiese a España la descolonización del territorio, y ésta contrariamente entregase ilegalmente  la administración del territorio a Marruecos y Mauritania, la República árabe ha sido objeto de al menos dos resoluciones del organismo internacional  para la celebración del referéndum de autodeterminación que han sido burlados por Marruecos con el pretexto del número de votantes que deben participar o no en la consulta. En esa perversa estrategia, en el año 1999, el gobierno marroquí pretende incluir en el censo a 65 mil personas que no son parte de la población saharaui, tratando de tal forma inclinar la balanza a sus tesis de dominación colonialista. La nueva propuesta de consulta establecida para julio del 2000 es nuevamente burlada por la monarquía Marroquí. Lamentablemente, y pese a las apariencias y las diversas resoluciones favorables a la República Saharaui, la ONU y Occidente ha jugado un papel de claro colaboracionismo con Marruecos, alargando innecesariamente la ocupación del territorio saharaui, aplazando sine die al referéndum y animando una estrategia de desgaste que ha tenido como resultado el sufrimiento de la población saharaui, el empeoramiento de su economía  y el debilitamiento de sus estructuras de gobierno. De tal modo, la OTAN y Occidente pagan la lealtad a su amigo marroquí como espurio protector de sus intereses en esa zona del atlántico africano. En tales circunstancias, la solidaridad popular internacional, y especialmente la de sus vecinos canarios, resultan vitales para la pronta liberación de los saharauis.