Prisión por “propaganda ilegal” para el líder sindical, Valeriano Oliva

Tras ser detenido por la policía, Valeriano Oliva Borges, líder obrero de la Confederación Canaria de Trabajadores (CCT), es encarcelado durante 17 días de los que 14 permanece en huelga de hambre para denunciar la arbitrariedad judicial. Oliva fue acusado de propaganda ilegal tras afirmar la policía que en el registro de su coche se encontraron octavillas del partido independentista no legalizado (PRAIC). Cuatro días después de su detención, el juzgado de La Laguna se declara incompetente, poniéndole a disposición de la Audiencia nacional quien, posteriormente, decreta su libertad sin cargos. Durante todo el año 1981 la CCT y  todo el campo nacionalista estuvieron sometidos a una dura persecución gubernamental y judicial.