Primero de mayo

Sol de mayo abrazador

que al Teide su manto roba

y llena Canarias toda

de primavera y esplendor.

Efemérides primera:

El día del trabajador,

cuando unen todas las manos:

la auténtica clase obrera,

mostrando fuerza de clase

frente a cruel explotación

que engorda con el sudor

del trabajador de base.

¡Maldito capitalismo!

Terrorismo de opresor

es, aunque se llame “Dios”,

demoníaco mecanismo

de parásito opresor.

Tintan bandera colores

de unidad trabajadora

con voces fuertes, chillonas,

y en uno, mil corazones.

Hubo alerta capitalista

por peligrar su economía

al confinar a la gente mía

y perder euros de vista

el monstruo temió su muerte

por dejarnos confinados

y al encontrarnos parados

peligró mucho su suerte.

Nuestra fuerza del trabajo

nunca olvidaron los amos

pero nosotros obviamos

incultos, desconcertados,

cuando es la única verdad

que no hay otra producción

que la del trabajador

y nuestra clase social.

Siéntelo ya, compañero,

no funciona ni su mundo

si tú y yo no queremos,

así que a pensar profundo

que, aunque te traten como lo último

somos siempre lo primero.

Pedro González Cánovas