Presiones para que los amigos de algunos sindicatos y la sanidad privada sigan en el Gobierno

Ante las presiones de un sector de la patronal sanitaria y de algunos sindicatos para que miembros del equipo del consejero Baltar sean mantenidos en la Consejería de Sanidad, Intersindical Canaria ha hecho pública su posición en el sentido de desautorizar la presencia de cualquier gestor anterior en la nueva dirección del Servicio Canario de Salud, y especialmente en el caso del fulero, Conrado Domínguez. Su complicidad en la política favorecedora de los conciertos ilegales con la medicina privada, además de propensión a marginar en su labor institucional a las organizaciones de los trabajadores no afines, centran la posición de Intersindical Canaria, contradiciendo así a CC.OO y CEMSATSE, los sindicatos que han sido descaradamente promocionados por el Gobierno.