¿Por qué una república en el Estado español en este momento?

Chema Tante

Alguna gente cree que es necesario reclamar la República, porque al Bribón que ocupaba el trono antes del actual se le está descubriendo una larga serie de delitos, estafas, robos, cobro de comisiones, elusión de impuestos. O porque todo hace sospechar que el actual conocía las hazañas de su progenitor y que, obviamente, nada impide que las esté continuando. 

A otra gente le repugna el mero hecho de que una posición tan importante se alcance por una circunstancia tan injusta como el de ser parido o parida en el momento oportuno por la mujer adecuada. 

Y no faltan quienes consideran que este régimen monárquico no es más que una continuación sensiblera y trasnochada, pero sobre todo, corrupta, de la dictadura franquista. 

Por supuesto que esta gente tiene razón. Pero no toda la razón. El motivo fundamental de demandar la República se llama Democracia, Libertad y Justicia. Justicia Social, Justicia Económica, Justicia Fiscal. Justicia Educativa. Justicia Cultural. 

Reclamar la República viene de la necesidad de vivir en un sistema político que garantice que las decisiones las tomen las mayorías, pero respetando a las minorías. Que no sea la oligarquía del dinero, el poder económico, quien tome las decisiones. 

Y, qué casualidad, quienes reclamamos en este 2020 la República tenemos un precedente histórico y legal. Porque nuestras aspiraciones son las mismas, actualizadas, pero las mismas que tenían quienes en abril de 1931 consiguieron la libertad republicana. La República Española, la II República, en el poco tiempo en que la dejaron operar, puso las bases de la recuperación cultural y social de los pueblos que componen este Estado. Reivindicamos el espíritu de la República que fuera derrocada, con armas nazis y fascistas y tropas mercenarias coloniales, la misma oligarquía del dinero que está mandando ahora. 

Que el Bribón sea un estafador, que su hijo pueda serlo, que su nieta pueda ocupar la Jefatura del Estado por un inaceptable derecho de útero, son razones de peso, pero no son ni las únicas ni las esenciales para exigir que se recupere el hilo constitucional truncado en 1939. 

Yo no creo que las denuncias de las fechorías del padre y abuelo harán que las sociedades del estado español rechacen al hijo y la nieta. Si ese mecanismo funcionara, mucha gente que ha ganado y gana elecciones no habría gobernado. 

En este momento, nada otorga la seguridad de que las mayorías en el Estado español aprueben la recuperación de la República. Incluso, las potentes campañas de imagen desplegadas por la Casa Real, con la colaboración necesaria del actual Gobierno, hacen temer que la diferencia adversa a la república esté creciendo. 

Por ejemplo. TELE MADRID emite este miércoles un documental aúlico sobre Leonor de Borbón. Y hace pocos días se ha descubierto y la Filmoteca proyectó un documental inédito con imágenes de la proclamación de la República en 1931. No lo difundirán por televisión. Pero, si lo hicieran, yo creo que la audiencia del vídeo sobre Leonor sería muchas veces más alta que la de las imágenes republicanas.

Las fechorías perpetradas históricamente por la familia Borbón, hasta nuestros días, cada vez que han ocupado el trono, son razones morales y éticas para rechazar a esa familia y de manera secundaria a la monarquía.  

Pero las autenticas razones para demandar la República son de orden político. Reclamamos la recuperación de los valores republicanos del 31 porque esos valores demostraron ser los que convienen a los pueblos del Estado español.  

Y ese es el trabajo de difusión importante que hay que hacer, si de verdad deseamos lo mejor para nuestros pueblos. 

Chema Tante en La casa de mi tía