Los cuerpos policiales son una de esas instituciones bendecidas por la propaganda benefactora que los eleva a la categoría de héroes todos los días, a todas horas.

En el paquete ideológico que difunden los medios en cualquiera de sus variables siempre hay un policía cercano, aunque sea muy duro, aunque esté medio chiflado, siempre desenreda la jungla de cristal en la que los enemigos públicos desean atraparlo. Son policías hechos así mismos, anticorrupción, a los que no les importa perder los garbanzos ni buscarse el odio, ni que los expulsen, con tal de que triunfe el bien. Son policías que dicen que existen pero nadie los ha visto.

En ese paquete ideológico aparecen documentales que acompañan a los superpolicías a coger a los malos. Que son más malos que Los hermanos Malasombra. Y siempre están a tu lado, siempre menos cuando los necesitas. La gente nunca los ha visto por el barrio y solo acuden a la llamada si la sangre tiñe las aceras. En cambio, los puedes encontrar en el centro del casco histórico vigilando la zona VIP, custodiando las manifestaciones, a la salida a la autopista de cualquier zona de guachinches o en algunas playas como la de El Socorro. Esa es la orden: recaudar como sea.

Algunos Ayuntamientos han lanzado una ofensiva recaudatoria para sacarle a la gente corriente hasta el último penique. Y la multa te puede costar la cesta de la compra de todo el mes. Si estás mal aparcado, aunque no molestes a nadie, aunque sea una urgencia para sacar a tus chiquillos y llevarlos un momento a donde tienes que ir, te puedes quedar pidiendo un crédito para darles de comer. Multa y grúa doscientos cincuenta euros. Hay que sancionar, pero de manera más acorde con los tiempos que corren y echarle imaginación a la recaudación. Si no es la goma desinflada, es un faro, y si no, la luz de la matrícula, la demora en la ITV, o no tener consigo el recibo municipal del rodaje. Motivos para multarte siempre van a tener, pero deberían saber que con la multa se llevan la cesta de la compra de una familia. ¡Superpolicías!

Paco Déniz