Manifiesto 8 de Marzo

Con el Feminismo, las Trabajadoras Canarias, subimos a primera 

 “Nunca olvides que una crisis política, 

económica o religiosa será suficiente

para que los derechos de las mujeres

sean cuestionados”. 

                                                                                          Simone de Beauvoir 

La crisis pandémica ha dado paso en Canarias a una de las crisis económicas y sociales más graves de su historia, que está generando nuevas formas de pobreza y exclusión social, que sin duda, afectaran de forma específica a las mujeres de nuestro país porque como en todas las crisis en la sociedad capitalista solo hay una fórmula para que los grandes empresarios mantengan su tasa de beneficios y es la pérdida de derechos del conjunto de la clase trabajadora y especialmente de sus sectores más vulnerables.  Por ello este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, desde Intersindical Canaria denunciamos que las mujeres:  

Seguimos siendo trabajadoras de segunda clase, con una brecha salarial en Canarias de más del 14%, con los contratos más precarios y un paro de larga duración que nos empobrece cada vez más, afectadas por el techo de cristal que nos impide la carrera profesional, con sectores laborales en los que se dificulta nuestra entrada, con condiciones de teletrabajo que implican la renuncia a la conciliación de la vida personal y laboral, sufriendo el desprecio de empresarios públicos o privados a los sectores más feminizados del mercado laboral, sufriendo situaciones de acoso laboral y sexual, con servicios públicos, donde el empleo es mayoritariamente femenino, se ven sometidos a reducciones intensivas de plantillas, al deterioro de las condiciones de trabajo y precariedad y  a la temporalidad de su personal, para al final de una vida laboral llena de obstáculos recibir pensiones más bajas. 

Seguimos siendo ciudadanas de segunda clase, sin derecho a decidir sobre nuestro futuro colectivo y nuestro territorio, sin igualdad de oportunidades educativas que se agudizan con la privatización de la enseñanza pública y con centros educativos que no incluyen en sus currículos la coeducación y la educación afectiva y sexual; sin servicios a cargo de fondos públicos para el cuidado de las personas dependientes y que fomenten la corresponsabilidad entre hombres y mujeres en las tareas del hogar; porque la sanidad pública y universal es, cada vez más una falacia, imperando, al contrario, largas listas de espera, obligando a las personas a trasladarse a otros territorios por el cierre de unidades hospitalarias o servicios especializados, que sigue siendo de copago incluso para los sectores más empobrecidos, cargando sobre nuestras espaldas todo lo que el servicio público no asume. Sin el derecho a hacer uso de la libertad de expresión y reivindicación, pagando con penas de prisión el ejercicio del mismo, como viene sucediendo con las presas políticas en el estado español o como, anteriormente, sucedió con las sindicalistas de Intersindical Canaria por una acción realizada, precisamente, un 8 de marzo. 

Seguimos siendo personas de segunda clase porque se nos niega el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, así como a ejercer con libertad nuestros derechos sexuales y reproductivos; porque no se garantiza nuestra participación en los órganos de decisión, políticos, sindicales, científicos, en paridad con los hombres; porque la pobreza y la exclusión social son en sí mismas condiciones contrarias al ejercicio de los derechos humanos, y ambas tienen mayoritariamente rostro de mujer; porque seguimos expuestas a la violencia de género en cualquiera de sus formas incluida la trata de personas con fines de explotación sexual.  

Por eso este 8 de marzo afirmamos con rotundidad que nos negamos a que las mujeres trabajadoras, las mujeres pensionistas, las mujeres rurales, las mujeres migrantes, las mujeres presas, las mujeres tratadas paguemos esta crisis. Reivindicamos y homenajeamos la herencia de las que nos han precedido en la lucha por la igualdad y, con ellas, renovamos nuestro compromiso con el feminismo, con las trabajadoras, con las desposeídas, con las excluidas. 

 Canarias 2021