Los trabajadores del Oliva Beach hacen valer ante la Delegación del Gobierno sus puestos de trabajo

El presidente canario, Ángel Víctor Torres, sigue los pasos del ejecutivo español promoviendo la destrucción de empleo

La plantilla de trabajadores y trabajadoras del hotel majorero Oliva Beach llevaron el pasado miércoles su protesta hasta la sede grancanaria de la Delegación del Gobierno. De esta forma, los trabajadores reclamaron al Gobierno de Pedro Sánchez que rompa su largo silencio sobre el futuro laboral de estos empleados cuyos puestos de trabajo dependen de las obras de renovación que la empresa hotelera RIU pretende llevar a cabo en las instalaciones.

Esta remodelación lleva pendiente cerca de dos años, dándose la circunstancia de que, mientras los cargos públicos del PSOE en Canarias dicen apoyar la concesión de la autorización para las reformas, el Gobierno español del mismo partido continúa dando la callada por respuesta.

Durante su concentración, los trabajadores y trabajadoras reclamaron, al son del toque de cacharros, la inmediata respuesta del Gobierno de España que paralice el ERE presentado por la dirección del hotel y que afectaría a cerca de 400 puestos de trabajo, a los que habría que sumar el empleo indirecto que se crea en torno a la actividad turística.