Los trabajadores de la sanidad pública de Fuerteventura reclaman al SCS que ponga fin a la dictadura laboral de Lux Canarias

La Federación de Salud de Intersindical Canaria expresa su apoyo incondicional a los trabajadores de la empresa LUX Canarias, adjudicataria del servicio de limpieza del Hospital insular y de los Centros de Salud de Fuerteventura, que han convocado una huelga para el próximo 27 de junio en protesta por las condiciones laborales y reclama la intervención del Servicio Canario de la Salud para intentar desactivar el conflicto.

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias debería reflexionar sobre su hasta ahora actitud complaciente hacia una empresa que desprecia los derechos laborales de sus trabajadores y lesiona el derecho a la salud del conjunto de los majoreros.

LUX Canarias ha prestado un servicio deficiente por contar con una plantilla manifiestamente deficitaria y que ha dificultado, mediante prácticas asimilables al “esclavismo laboral, las tareas de los profesionales encargados de la higiene de los centros asistenciales de la isla.

Para la Federación de Salud, la administración pública no puede continuar tolerando el comportamiento negligente de LUX Canarias, una empresa que, pese a su comportamiento antisocial, continúa siendo receptora de financiación pública por una actividad inmersa en irregularidades para con sus trabajadores, reiteradamente ratificadas por los tribunales de justicia y la autoridad laboral. Ni siquiera con la actual situación de emergencia sanitaria, la empresa ha corregido su proceder, sino que más bien ha radicalizado su negligencia.

Por este motivo, reiteran la necesidad de que la Consejería de Sanidad intervenga con carácter de urgencia para encontrar una solución satisfactoria a este conflicto y anuncian que, en caso de no llegar a un acuerdo, promoverá acciones de apoyo a los huelguistas desde del conjunto de trabajadores de la sanidad pública de la isla. 

La responsabilidad de los efectos perniciosos de la próxima huelga recaerá sobre la empresa, pero también sobre el actual Gobierno por no exigir de la dirección de LUX Canarias el final de los desmanes con sus trabajadores y la prestación de un servicio digno, ajustado a los requisitos por los que la adjudicataria de limpieza cobra del erario público.