Los sindicatos de Naciones sin Estado ante el 8 de Marzo

163 años después de la huelga de las mujeres del textil en Nueva York y 110 de la Declaración del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora por la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas, a propuesta de la comunista alemana Clara Zetkin, afirmamos que las luchas de las mujeres han provocado importantes avances políticos, ideológicos, sociales y legislativos. En un largo camino, en el que muchas mujeres se han dejado la piel, la libertad y, en muchas ocasiones, la vida misma pero los objetivos no han sido alcanzados y la lucha será larga y dura.

Todos los progresos que se han producido en los derechos y el liderazgo de las mujeres, en algunas esferas de la vida privada y publica, no sólo no son absolutos sino que, además, son contraatacados por la alianza entre la ideología patriarcal y el sistema capitalista, generando nuevas formas de violencia y exclusión de los ámbitos públicos de decisión a las mujeres y nuevas formas de explotación a las mujeres trabajadoras de todo el planeta. La brecha salarial, la mayor precarización de los empleos, la terciarización de los mismos, las pensiones más bajas debido a las cotizaciones más bajas y por meno tiempo, la doble jornada, acrecentada con la privatización sistemática de los servicios públicos que coloca los cuidados en el centro de la vida de las mujeres trabajadoras. Las organizaciones sindicales que formamos parte de la FSM de los Pueblos afirmamos que las mujeres trabajadoras son, sin lugar a dudas, las más golpeadas y explotadas de la clase trabajadora, las primeras víctimas de las guerras imperialistas y de la violencia sexual; de las privatizaciones y de la precariedad; del empobrecimiento de los pueblos del sur merced al saqueo de los del norte y de las grandes multinacionales; del desalojo de las poblaciones; del exterminio de pueblos indígenas; de las migraciones forzosas, de la opresión nacional y del colonialismo.

Las mujeres de nuestros naciones sin estado, padecen una triple opresión al no poder ejercer el derecho a la ciudadanía en países libres, al ser doblemente explotadas como parte de la clase trabajadora y al ser oprimidas como mujeres por el sistema patriarcal. Afirmamos que los feminicidios son parte de este sistema de opresión pero no son su única manifestación. Por ello la lucha por la emancipación de la mujer, por la liberación nacional y contra el capitalismo son inseparables pero los dos últimos no son garantía suficiente de la consecución de la primera. Abogamos por políticas sindicales que atraviesen horizontalmente los distintos aspectos de estas luchas sin subordinar unas a otras y lo hacemos con sentido autocritico, conscientes de que en nuestras organizaciones también se reproduce esa ideología patriarcal pero con la firme voluntad de, más allá de los maquillajes de discursos y celebraciones puntuales, dar la batalla cotidiana para transformar nuestras propias realidades a favor de una sociedad feminista.

Este 8 de marzo, la FSM de los Pueblos, también estaremos en la calle, junto a millones mujeres del mundo, combatiendo, en cada una de nuestras naciones, por la igualdad real, pero sin olvidar y manifestar nuestra solidaridad con todas las oprimidas de la tierra, por ello, junto a las reivindicaciones de igualdad en el mercado laboral, el fin de las violencias machistas en todos los aspectos de la vida, publica o privada, la libertad de sindicación de las trabajadoras del sexo, la gestión publica de los cuidados, la enseñanza y la salud; exigimos también la libertad de todas las presas políticas, el fin de las denigrantes políticas migratorias de la Unión Europea y los EEUU, que afectan de forma especifica mujeres, niños y niñas; el fin de la guerras y bloqueos imperialista y las injerencias en la soberanía de los pueblos. Recordamos con especial ternura, este 8 de marzo, a las mujeres, sirias, chilenas, palestinas, ecuatorianas, saharuis.
Convertiremos cada día en un 8 de marzo por las mujeres de Euskal Herria, Cataluña, Canarias Galicia, pero también por todas las mujeres trabajadoras del mundo.

En el 75 Aniversario de la Federación Sindical Mundial (FSM) abogamos por un mundo de países libres, socialistas y feministas.

Sindicatos de Naciones sin Estado (FSM)