Los plátanos y los costes de producción

Leamos unas declaraciones de los 8 senadores socialistas canarios sobre los plátanos y el coste de producción, es decir, un precio mínimo por agricultor, de tal manera que estos tengan una renta garantizada. Claro que todos defendemos que los campesinos ganen para vivir. Lo que ocurre ahora con la venta en consigna no es lo ideal (venta sin precio y pasados 3 meses te pago lo que resta), ya que depende de la buena voluntad y la responsabilidad de la entidad exportadora.  

Nos dice D. Manuel Fajardo, por qué no obligar a indicar el precio mínimo en los contratos, y que los agricultores cubran los costes de producción, ya que hay prácticas abusivas y desleales en la comercialización del plátano (como dice la polka del intermediario). Fajardo nos dice que este debate no debe salir de la cadena alimentaria “compro a 4, vendo a 6”, como en la tienda de la esquina.  

Lamento que un equipo de cualificados políticos ignore que los plátanos tienen diferentes costes, tanto en el plano local como en el internacional. Los pequeños agricultores van tirando la toalla porque no cubren costes.  

Veamos: un agricultor minifundista en Los Sauces, en parcelas separadas, en muchos casos sin carretera en las proximidades, sigue produciendo plátanos, y los turistas los contemplan y valoran desde la carretera. ¿Cuál es el precio de coste?  

Si comparamos con un sector más organizado, que mantiene la mayoría de la producción con explotaciones de un volumen importante (varias fanegas por familia, comunicación aceptable, agua propia). Aquí los costes dependen sobre todo del agua, de su calidad y del volumen disponible. Hablamos por ejemplo de Las Galletas, en Tenerife, con un volumen importante de aguas reutilizadas con un nivel de calidad aceptable. Tenemos otros puntos con menos disponibilidad del agua, donde hay competencia con los usos urbano-turísticos, aquí los costes del riego hemos de situarlos entre 0,50 y 0,70 € /kilo de plátanos.  

Es bueno que sepamos, que los costes de producción en los mercados europeos los marcan otros plátanos, que no tienen que ver con Canarias. Una parte tiene que ver con contingentes, es decir, plátanos con limitaciones en volumen de entrada, acordados con países exportadores  de banana, y la peor parte para Canarias, son los A.C.P. (África, Caribe y Pacífico), que tienen arancel 0 y volumen en expansión, con costes de producción muy bajos.  

Aquí el señor Fajardo y los senadores del PSOE merecen un suspenso, ya que nosotros no podemos poner un precio mínimo al agricultor, garantizando costes de producción, olvidándose del mercado que vende nuestros plátanos, ya que solo le podemos garantizar los algo más 0,30 €/ kilo  de ayudas PAC, que ahora plantean reducir en un 4% después de 2022.   

¿Cómo podemos competir con Costa de Marfil o Camerún?, con salarios bajos, y aguas y suelo en abundancia, sin los controles fitosanitarios que exigimos aquí, y lo que nos dicen y plantean en la U.E., barra libre, y en las grandes cadenas precios anzuelos e injerencias al precio de coste, es decir, ni contingente ni aranceles.   

Quedamos bien fijando un precio mínimo como alegato para la galería, ¿dónde los vendemos? ¿Cómo competimos?, ¿queremos el nivel de vida de Costa de Marfil para los campesinos canarios?  

Lamentamos que un tema de la envergadura de más de 20.000 puestos de trabajo, de algo más del 20% de la tierra cultivada en Canarias, ustedes lo despachen en un alegato. Si Fernando Clavijo y el senador gomero se fueron de un debate, qué obvia es esta dura realidad, que en un descuido nos embarcan en el barco de los tomates, que quemaron en Madrid en la época del PP, sobre navieras, fletes, coste y disputas con los tomateros, que si ACETO, que negándole a los tomateros las ayudas al transporte, y mientras tanto, desmotivaron y arruinaron a un sector clave con más de cien años de historia y más de 20.000 puestos de trabajo.  

Claro que defendemos precios que garanticen costes a nuestros agricultores, pero para ello Bruselas y Madrid deben tener claro cómo se controla la entrada de productos. La mejor defensa de los plátanos, y de la salud de la población, la tenemos en los puertos, en los controles fitosanitarios y aduaneros.  

No es posible garantizar un precio mínimo a nuestros agricultores con la entrada libre de fruta, como bananas ACP, que son el resultado de la explotación social y el maltrato al medioambiente, mientras estas condiciones imperen, aquí  los agricultores no tendrán derechos, ni precios garantizados.  

Claro que tenemos que defender unos ingresos que cubran los costes a los agricultores, que garanticen el nivel de vida de eso que llamamos primer mundo. ¿Es lícito vender plátanos a precios inferiores a coste, precio anzuelo?, y otros muchos puntos que hemos de mejorar para los agricultores y consumidores.

Wladimiro Rodríguez