Los ejecutivos canario y español deben concluir su farsa y ejecutar de inmediato la paralización de las obras en La Tejita

Con inmediatez, el Gobierno canario y su presidente Ángel Víctor Torres, deben pasar de las palabras a los hechos y posicionarse de forma oficial y precisa contra la continuidad de las obras de construcción del complejo hotelero en la Tejita (Granadilla de Abona). A Intersindical Canaria le resulta una incoherencia que, a fecha de hoy, el Ejecutivo canario presidido por el PSOE no haya coordinado con su homólogo español ninguna acción para ejecutar la inmediata suspensión de las obras, para así hacer efectivo el anuncio de paralización cautelar formulada por Ministerio de Transición Ecológica. Igualmente, sobre el PSOE del Ayuntamiento de Granadilla recaen responsabilidades compartidas en la continuidad de las obras.

Tras más de un año de iniciadas las obras, las declaraciones proteccionistas del consejero canario, Valbuena, posicionándose tardía y oportunistamente tras la intensificación de las protestas de los movimientos ciudadanos, remarcan la condescendencia de su gobierno con los promotores de esta nueva agresión a un espacio protegido. Con su silencio ante la construcción de esta nueva mega estructura turística, el gobierno vuelve a contradecir su declaración de intenciones para luchar contra el cambio climático, y continúa con su política ecocida de “tierra quemada” sin excluir siquiera los espacios canarios legalmente protegidos como La Tejita en Tenerife o el Roque de Los Muchachos en La Palma.

Estimulada por la inacción del Gobierno, en las últimas jornadas la promotora hotelera Viqueira, ha acelerado el movimiento de tierras y el levantamiento de las estructuras con la que se pretende consumar la instalación de 883 camas turísticas y la ocupación de unos 27.000 metros cuadrados en un espacio natural afectado por la servidumbre de protección en el tramo costero de La Tejita.

Por otra parte, Intersindical Canaria muestra su desprecio a las manifestaciones de la empresa promotora, quién en una reacción intolerable, ha tachado de “demagogos y populistas” a aquellos cargos públicos que se han manifestado contrarios a la construcción turística, para luego, ir más allá y catalogar de “delincuentes” a los honorables ciudadanos que han protestado frente a las obras del hotel, y a aquellos otros activistas que, como los ocupantes de una de las grúas han puesto en riesgo sus vidas por la defensa de nuestro patrimonio natural.

Tenerife, 26 de junio de 2020.

Secretariado de Comunicación

Intersindical Canaria