La momia cabalga de nuevo

Francisco Javier Gonzalez

No quería creerlo. La “Vox” populi -por supuesto- comentaba, en baja voz por las esquinas, que Franco andaba por esas calles carpetovetónicas asustando al personal. Me parecía recordar, de aquellos mitos ibéricos que el nacional catolicismo nos enseñaba en la escuela, que el Cid Campeador fue el único caudillo guerrero hispano capaz de ganar batallas incluso después de muerto. Por eso me costaba creer que el gran guerrero del 36, que eliminó a comunistas, anarquistas, separatistas, masones y otros peligrosos rojos en una victoriosa guerra y su posguerra llenando fosas y cunetas, se paseaba de nuevo por lo que fue su feudo.

Los rumores lo situaban paseando por  la madrileña calle Nicasio Gallego en amorosa compaña de su sucesor “a título de Rey”, aquel Don Juan, un valeroso cazador de elefantes y osos borrachos de todos conocido, de camino a la iglesia del Perpetuo Socorro.

Quedó todo desvelado cuando un periodista contó, con fotos incluidas,  que  cuando penetró subrepticiamente  en la sede de la organización de pitecantrópica tendencia residente en esa calle, allí estaba, perfectamente conservada y lista para su uso, en su urna, la momia del otrora Caudillo, ahora minicaudillo al reducirse tras la momificación, provista además de las instrucciones para su uso en caso de necesidad.

Los pitecantropos se han desparramado por el Estado con el permiso y la bendición de los supuestos demócratas de toda laya y el apoyo, no sé si incondicional o hipotecario, de toda una jauría periodística que llena papeles, pantallas y redes con la imagen del macho alfa de la manada, vestido de verde estilo lejía y botas de montar a caballo, cargando banderas rojigualdas y dando estentóreos vivas a su indivisible patria, jaleado por abades, militares en la reserva, especuladores de la banca que ponen huevos en todos los cestos, además de los nietos y demás familiares de la indestructible momia que incluyen incluso hasta algún Borbón que otro.

El misterio pues, queda revelado.  Han roto la urna y la momia cabalga de nuevo por los campos, caralsol con la guerrera nueva, que la antigua estaba muy manchada de sangre.

Canarias. Colonia española en el Noroeste de África a 12 de Noviembre de 2019