La condena a la diputada Isabel Serra y el efecto boomerang

Sin rodeos

Claro que sí, como demócratas reprobamos y condenamos la sentencia judicial impuesta a la actual diputada de Podemos, Isabel Serra, a quien el Tribunal de Justicia de Madrid le condena a 19 meses de prisión por participar en 2014 en una concentración para paralizar un desahucio en Madrid. De hecho, Intersindical Canaria ya ha hecho llegar a la señora Serra su sentimiento de apoyo y solidaridad. Y lo hemos hecho con similar convicción y firmeza que cuando la jueza Victoria Rosell, ahora diputada de Podemos, instruyó la causa contra cinco mujeres, militantes de Intersindical Canaria, procesándolas y solicitando para ellas una pena de un año de prisión al imputarles un delito de “allanamiento de morada” y “agresiones”. Nuestras compañeras fueron reas de la togada Rosell por haberse manifestado pacíficamente en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora del año 2012 en las dependencias de la patronal grancanaria, exhibiendo una pancarta contra la Reforma laboral. Nuestras militantes, finalmente, fueron arbitrariamente declaradas culpables sin que, en todo este tiempo, haya mediado disculpa alguna de la ahora diputada podemista hacia nuestras afiliadas, Guacimara Vera, Luci Rodríguez, Asunción García, Aisha Hernández y Pino Monzón.

Entendemos pues, la actual reacción de repulsa de Podemos hacia el aparato judicial que ha criminalizado a una de sus militantes, pero lo que no acertamos a comprender es cómo la diputada Rosell ha sido recientemente “galardonada” con su actual cargo de delegada estatal del Gobierno contra la violencia de género. Aquella también injusta condena de la déspota judicatura contra las activistas de Intersindical Canaria, lamentablemente, se reviente ahora como efecto boomerang contra Podemos y la inocente Isabel Serra.