Juicio a Martín Villa: Por la memoria, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición

Rodolfo Martín Villa declara telemáticamente el 3 de septiembre ante la jueza argentina Maria Servini, dentro de la querella argentina contra los crímenes del franquismo es una denuncia presentada ante un tribunal penal argentino por los crímenes de genocidio y crímenes contra la humanidad cometidos en el estado español durante la dictadura franquista entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977.  

El citado Martín Villa político que con una larga trayectoria dentro del régimen fascista del dictador Franco, ostentó cargos como el de Jefe Nacional del Sindicato Español Universitario (SEU), secretario general de la Organización Sindical o gobernador civil de Barcelona. También ostentó el cargo de procurador en las Cortes franquistas desde 1964 hasta 1977. 

Durante la transición desde la muerte del dictador a la supuesta democracia, Martín Villa fue ministro de relaciones sindicales (1975-1976), ministro de la gobernación desde 1976 hasta 1977 y ministro de interior desde 1977 hasta 1979. Siendo el miembro del gobierno estuvo implicado directamente en la masacre de Vitoria/Gasteiz del 3 de marzo de 1976 donde 5 trabajadores reunidos en asamblea y otras 2 personas que participaban en manifestaciones de protesta fueron asesinados. El 23 y 24 de enero de 1977 en Madrid durante la semana por la amnistía y la democracia pistoleros fascistas mataron a un estudiante, y al día siguiente la policía antidisturbios asesinó a otra persona y aquella misma noche la ultra-derecha asesinaba a cinco abogados laboralistas en Atocha. Durante la semana pro-amnistía de mayo de 1977 siete personas fueron asesinadas por las fuerzas de orden público. El 4 de diciembre de 1977, en la histórica manifestación por la autonomía de Andalucía la policía disparo y asesinó a un joven sindicalista de Málaga. Solo unos días después, el 12 de diciembre, en el transcurso de una importante huelga en la isla de Tenerife (Canarias) el joven estudiante Javier Fernández Quesada es asesinado por la Guardia Civil, en las escaleras de la Universidad de La Laguna, en la que los estudiantes se habían manifestado en apoyo a la huelga obrera. Antes, el 22 de septiembre de 1976, fue ametrallado en su domicilio de Santa Cruz de Tenerife, Bartolomé García. El 15 de enero de 1978 en el conocido como caso Scala de Barcelona, policía infiltrada provocó un incendio que fue usado para criminalizar a la CNT, y el 8 de julio de 1978 en los San Fermines de la ciudad vasca de Pamplona, la policía armada entró en la plaza de toros disparando indiscriminadamente y arrasando la ciudad. Un joven fue asesinado y cientos de personas resultaron heridas. Esta es una muestra del historial de esta persona. 

Ayer los ex-presidentes del gobierno del Estado Español Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, todos del Partido Socialista o del Partido Popular, junto con los ex-secretarios generales de los sindicatos UGT y Comisiones Obreras Nicolás Redondo, Cándido Méndez, Antonio Gutiérrez y José María Fidalgo entre otras destacadas figuras, hicieron público una carta de apoyo a Martín Villa, uno de los suyos, con el objetivo de presionar a la investigación y cerrar filas en torno al régimen. 

Estamos ante una nueva muestra de lo que fue y es lo que denominamos régimen del 78. Un régimen liderado por un monarca elegido a dedo por un dictador, que nunca rompió con el régimen anterior ya que fue una simple reforma del anterior, y donde se diseñó una constitución española garante a base de fuerza si fuese necesaria de la unidad nacional y de los intereses del gran capital. Este régimen abrazado por los principales partidos políticos de derecha y centro izquierda, junto con el triste papel jugado por el Partido Comunista, reprimió con dureza a todo movimiento que apostó por la ruptura con el régimen de la dictadura y Martín Villa fue uno de los mayores exponentes. 

Es por ello, que desde la coordinadora de los pueblos del País Vasco, Catalunya, Galiza y Canarias de la Federación Sindical Mundial, denunciamos este manto de impunidad de la que gozan los responsable de crímenes de lesa humanidad durante la dictadura amparándose en la ley de amnistía de 1977 que fue aprobada precisamente para que ningún responsable pudiese ser juzgado nunca. También mostramos nuestra indignación y estupor por el apoyo de los antiguos secretarios generales de UGT y CCOO a Martín Villa, miembro de un gobierno que entre otras personas asesinó a 5 trabajadores en huelga luchando por unas condiciones laborales y de vida dignas. 

Por nuestra parte, nos reafirmamos en nuestro compromiso por la búsqueda de la justicia, la reparación y las garantías de no repetición de los crímenes de lesa humanidad. Seguiremos luchando por la memoria y la justicia de quienes dieron su vida por una democracia verdadera, por una sociedad justa y por el derecho de auto-determinación de los pueblos.

¡No olvidamos!

Verdad, justicia, y reparación para todas las víctimas.