Intersindical Canaria defiende el concurso de méritos para la estabilización laboral de los trabajadores públicos

Unos 20.000 empleados públicos aguardan la convocatoria para ocupar las 2.000 plazas fijas correspondientes a los años 2017 y 2018 en la Administración General de la Comunidad Autónoma, una convocatoria que, como en anteriores ocasiones, y por la desidia del gobierno, sufre un importante retraso, pero ahora agravado por la actual pandemia de coronavirus.

Hay que recordar que el porcentaje de temporalidad e interinidad en Canarias se encuentra entre el 30 y el 40% del conjunto de trabajadores, dándose además la circunstancia que existe personal en las áreas de Sanidad, Educación, Administración General y Justicia que acumulan más de 15 años de contratos temporales.

La precariedad en el empleo público ha sido objeto de varias sentencias, tanto del Tribunal de Justicia europeo (TJUE) como de los tribunales españoles. Recientemente, el Tribunal de Luxemburgo llamó la atención a España por abusar de la temporalidad en las administraciones públicas e insta a la Justicia española a establecer varios caminos para reducirla, entre ellos la conversión de estos trabajadores en indefinidos no fijos o mediante la convocatoria de procesos selectivos para consolidar las plazas sujetas a interinidad. También contempla la opción de indemnizar a estos trabajadores por sus años de servicio, cosa que ya está ocurriendo en Canarias tras las demandas promovidas por Intersindical Canaria, principalmente entre los trabajadores sanitarios. INTERSINDICAL CANARIA, sindicato mayoritario en el sector público, contrariamente al método de concurso-oposición defendido por el gobierno canario y los sindicatos Comisiones y UGT, defiende el concurso de méritos para estabilizar laboralmente a los actuales trabajadores temporales que ya prestan servicios en la Administración. Un sistema este de selección mucho más objetivo que el concurso-oposición y que, además, dotaría a los servicios públicos del personal más cualificado y formado. En las actuales circunstancias de aislamiento, el sistema selectivo del concurso de méritos evita además la concentración de miles de opositores para la realización de pruebas presenciales con riesgo de contagios por covid-19.