INTERNACIONAL: Sindicatos de todo el mundo exigen justicia y referéndum de autodeterminación para el pueblo saharaui

Decenas de sindicatos de todo el mundo, entre los que se encuentra Intersindical Canaria, exigen en un manifiesto a los organismos e instancias internacionales justicia y libertad para el pueblo saharaui: 

Las organizaciones sindicales que suscribimos este escrito, exigimos el cese inmediato de todas las violaciones que se están llevando a cabo contra los derechos del pueblo saharaui por parte del Reino de Marruecos, con la complicidad de algunos estados con intereses en el conflicto y la pasividad de los organismos internacionales, que no ponen los medios para dar cumplimiento a sus propias resoluciones. 

Han pasado ya más de 130 años desde que el Sáhara Occidental fuera ocupado por el Reino de España, que lo abandonó a su suerte con el Acuerdo Tripartito de Madrid, entre España, Marruecos y Mauritania, del 14 de noviembre de 1975 (sin contar con la participación del pueblo saharaui y violando claramente la legalidad internacional). Mauritania renunció a la parte del Sáhara Occidental que se había repartido previamente con Marruecos, en acuerdo de paz con el Frente Polisario. Marruecos, en cambio, se anexionó esa parte y comenzó la ocupación del territorio. En pleno siglo XXI, el Sáhara Occidental sigue siendo uno de los últimos territorios colonizados del continente africano, con el uso de la fuerza y contra la voluntad de su gente. 

Los derechos del Sáhara Occidental están avalados por múltiples Resoluciones de organismos internacionales, entre las cuales se insta a España a que aplique la Declaración de Independencia y el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, entre otras solicitudes; como así también múltiples declaraciones hechas por otros organismos internacionales. Aun así, pasados ya más de 45 años, observamos con indignación cómo la impunidad se sobrepone a la razón y la legalidad, a pesar de todos estos años de resistencia pacífica del pueblo saharaui. 

Como representantes de la clase trabajadora y, en consecuencia, de las clases populares, exigimos el cese de las constantes violaciones de los derechos humanos fundamentales, y los derechos colectivos de este pueblo. 45 años viendo ocupadas sus tierras, sembradas de minas y atravesadas por un muro de 2720 km, que padeció 16 años de guerra, que ha sufrido masacres, como la de Mdreiga, que fue bombardeado con Napalm y fósforo Blanco (ambos ilegales), que se ha visto en la necesidad de exiliarse masivamente a los campamentos de refugiados de Tinduf, y ello mientras que la población saharaui que ha permanecido en el interior ha padecido desapariciones forzadas, represión, malos tratos  y encarcelamiento de presos políticos, que son torturados en las cárceles de Marruecos. 

El pueblo saharaui vive de la solidaridad, en condiciones extremas de pobreza, mientras sus recursos son expoliados por la potencia colonizadora y las empresas transnacionales. Lleva años observando pacíficamente cómo cualquier misión internacional para resolver el conflicto es boicoteada por Marruecos y como la MINURSO, lejos de cumplir su cometido, sigue bloqueada por decisión de ciertos Estados miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. 

Los últimos acontecimientos incrementan nuestra preocupación. La ruptura del acuerdo de paz entre las dos partes, por la incursión de tropas marroquíes en territorio saharaui para reprimir a su población, el reconocimiento de la Administración Trump del territorio bajo la soberanía de Marruecos, saltándose la legalidad internacional, las declaraciones de representantes diplomáticos de Marruecos reclamando la soberanía sobre el Sáhara, los intereses estratégicos y económicos de algunos estados, como Francia, las Monarquías árabes, los EE.UU. o el propio Israel, y el silencio y pasividad de un actor fundamental como es el Estado Español, potencia administradora, luego de la descolonización, cuyos sucesivos gobiernos (también el actual) se vienen desentendiendo de su antigua colonia y su pueblo, plegados a otro tipo de intereses económicos y estratégicos -relacionados con los flujos migratorios con los que Marruecos “compra” su complicidad-, no parecen augurar una justa solución a este conflicto. 

Por todo esto, nos dirigimos a las instancias que tienen una mayor responsabilidad en el conflicto, la Organización de la Naciones Unidas, la Unión Europea, el Presidente de los EE.UU., la Unión Africana y el gobierno de España para que den cumplimiento a las resoluciones internacionales antes citadas y pongan en marcha los medios necesarios para celebrar cuanto antes el Referéndum de Autodeterminación del Sáhara Occidental. 

Asimismo, y como parte del proceso, exigimos: 

  • La inmediata liberación de los presos y presas políticos saharauis en Marruecos, condenados con juicios irregulares y sin garantías.
  • Inmediata liberación de los territorios ocupados y desaparición del muro ilegal en los mismos.
  • Cese de las agresiones y la represión contra la población saharaui. 
  • Derecho del pueblo Saharaui sobre sus recursos naturales, mineros, pesqueros, etc. y cese de la violación del mismo, tal y como sentenció el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
  • Desmentido de la última Declaración de Donald Trump sobre la soberanía del territorio del Sáhara Occidental, y respeto del nuevo Presidente, Joseph Biden, a las resoluciones internacionales al respecto. 
  • Exigimos el cumplimiento, por parte del Reino de España, de las sucesivas resoluciones de la ONU, y en especial, la última antes mencionada de diciembre del 2020. 
  • Ejecución inmediata, por parte de la MINURSO, de la misión que le fue encomendada: la celebración del Referéndum de Autodeterminación del Sáhara. 
  • El pueblo saharaui jamás renunciará a sus derechos y que, sin una solución que contemple estas demandas, la zona estará siempre en conflicto con riesgo para las vidas y la paz allí, y para la prosperidad de ambos pueblos.
  • Es por eso que esperamos sean atendidas estas demandas, como única solución justa y pacífica, que exigimos por la vía diplomática y sean promovidas todas las acciones encaminadas a su cumplimiento. 

4 de febrero de 2021 

Firman: 

UGTSARIO, del Sahara Occidental, CIG, de Galiza, CTA Autónoma, de Argentina,Unión Syndicale Solidaires, de Francia, Intersindical-CSC, de Cataluña, LAB, del País Vasco, Intersindical Valenciana, del País Valenciá, CUT, de Aragón, Confederación Intersindical, de España, CUT, de Brasil, CUT Auténtica, de Paraguay, CUT, de Colombia, CTA de los Trabajadores, de Argentina, FRUGA, de Galiza, SLG, de Galiza, SOGAPS, de Galiza, FSOC, de Canarias, ESCULCA, de Galiza, CUT, de Chile, CGTP, de Perú, ELA, del País Vasco, CST/JBE, de Nicaragua, BLLAHWU, de Butsuana, BOFEPUSU, de Butsuana, SAT, de Andalucía, STEILAS, del País Vasco, UITBB, Federación Internacional de Sindicatos de la Construcción (de la FSM), FUS, de Uruguay, ESNA (Encuentro Sindical Nuestra América), PIT-CNT de Uruguay, The Norwegian Union of Municipal and General Employees- Fagforbundet (Sindicato de Empleados Públicos Municipales y Generales), de Noruega, Intersindical Canaria, de Canarias, REDH, capítulo Honduras, CTB de Brasil, USO de España, CUT, de Galiza, Corriente Sindical Carlos Chile, de Argentina, CGTP-IN, de Portugal, PCOA (Plataforma de la Clase Obrera Anti-imperialista), Observatorio de los Pueblos, de Venezuela, Fundación Pueblo Constituyente, de Venezuela, Sindicato Nacional de la Gran Misión Vivienda, de Venezuela, Federación Panchipriota del Trabajo (PEO), de Chipre, United Union Aotearoa / NZ, de Australia, UGTA de Argelia, ULNM, de Mauritania, USTM, de Mauritania, CMLT, de Mauritania, UNTS, de Mauritania, CMS, de Mauritania, UNSA, de Mauritania, UPTM2, de Mauritania, UITM, de Mauritania, UETM, de Mauritania, UMT, de Mauritania, Australian Council of Trade Union (ACTU), de Australia, The Australian Workers Union (AWU), de Australia, Maritime Union of Australia (MUA), de Australia.