Incertidumbre y preocupación respecto a la situación en Canarias

¿Hay razones para pensar que 2021 será mejor que 2020? Debemos ser optimistas, pero existe demasiada incertidumbre debido a las nuevas variantes del coronavirus. No obstante, hay que analizar la situación económica y social de Canarias al margen de crisis puntuales, pues estas Islas siempre han estado en crisis, y no menos desde que nos metieron a la fuerza en la Unión Europea, escogiendo el peor modelo para los canarios, contrario a lo que hizo Portugal con Madeira, cuyos habitantes siguen beneficiándose de ventajas y estabilidad que Canarias no tiene.   

A finales de la década de 1980, el artista César Manrique criticaba el modelo de especulación económica que se estaba desarrollando en Canarias, al tiempo que repetía que aquí iba a pasar lo mismo que en Venezuela al no aprovechar el Gobierno el buen momento económico para elevar el nivel cultural de su gente, y añadía que cuando estuviéramos en la UE los canarios seríamos los servidores de los europeos al no estar preparados como ellos. 

Lo peor que nos puede pasar es no reconocer la realidad de Canarias y no actuar en consecuencia. Gobierno tras gobierno, continúa con un modelo caduco que solo beneficia a unos pocos de privilegiados, a su vez, al servicio de quienes explotan la economía de Canarias y se llevan la mayor parte de los beneficios, incluso en detrimento de muchos empresarios de estas Islas que se han arruinado o perdido nivel adquisitivo, y más aún la clase trabajadora, principalmente debido a una alta tasa de desempleo y de pobreza extrema.  

El modelo de desarrollo económico y social que Canarias necesita, aunque ya lo había defendido desde hacía muchos años, lo publiqué en 2014, en el libro Nuestra economía canaria: realidad y futuro. En él se analiza la realidad y se exponen soluciones viables, que pueden mejorar sustancialmente nuestra calidad de vida. No obstante, se siguen poniendo parches y venden “grandes logros” como el nuevo Régimen Económico y Fiscal, que poco va a beneficiar a la mayoría de los ciudadanos canarios. Canarias necesita medidas urgentes no solo para mejorar la economía, sino para garantizar nuestra supervivencia, principalmente porque no producimos ni un tercio de nuestros alimentos. Se debe actuar ya cambiando parte de las estructuras económicas y gubernamentales; de lo contrario sería una temeridad, pues la UE en vez de beneficiarnos nos perjudica cada vez más con sus normativas, al tiempo que no cumple con su obligación respecto a la masiva llegada de inmigrantes, por ejemplo. Y ¿cómo nos trata el Gobierno español? Demasiadas promesas incumplidas, pues basta recordar que en octubre de 2009 vinieron a Canarias, celebraron un Consejo de Ministros, aprobaron una partida de 25 mil millones de euros para entregarlos al Gobierno de estas Islas a razón de dos mil quinientos millones anuales durante 10 años. No dieron ni un euro ni el Gobierno canario los ha reclamado.   

En resumen, para que Canarias se pueda desarrollar es absolutamente necesario llevar a cabo varias acciones contundentes; entre ellas, desarrollar el sector primario garantizando la venta de los productos a un precio que sea rentable, lo que implica prohibir o limitar la importación de productos que le hacen competencia a los canarios y no son de primera necesidad; una Ley de Residencia justa para los canarios y residentes ya establecidos, para evitar futuros conflictos por falta de espacio y alimentos; un Servicio Canario de la Salud que mejore el sistema y evite las temibles listas de espera; mejorar el sistema educativo y profesional; una Hacienda canaria que recaude todos los impuestos y evite la dependencia del exterior, desde donde reenvían el dinero como si fueran donaciones o limosnas. Y no menos importante es la seguridad de Canarias al no poder tener zona marítima propia, salvo las 20 millas que rodean cada una de las islas, pues al ser un archipiélago en ultramar (RUP) que pertenece a otro Estado, no se puede ampliar las aguas territoriales; lo que significa también que los fondos marinos serán explotados por otras naciones. Que no sigan mintiendo acerca de las aguas territoriales de Canarias y que se remitan al Derecho Internacional del Mar, y que tengan la valentía de gobernar estas Islas tomando las meditas legales que sean necesarias.

José Luis Concepción