Gobierno de incapaces e interinos

Sin rodeos

No creemos que la provisionalidad sea la opción más recomendable para un gobierno sobre el que recaen responsabilidades tan trascendentales como la salud, la educación, o la cultura de más de dos millones de habitantes. Tampoco entendemos cómo tan significadas materias de gobierno y otras más sobrevenidas por dimisión de los iniciales titulares, recaigan sobre las personas que ya tenían asignadas materias como la Emergencia Climática, o la Justicia. Al final, la gestión de los Consejeros Julio Pérez o Valbuena, se han convertido en una actividad de gobierno errática e improvisada cuyos peores efectos recaen sobre las espaldas de una sociedad que ya no soporta más agravios, pero que, además, castigan a aquellos trabajadores públicos como los sanitarios o los docentes a los que se les trasladan ajenas responsabilidades, forzándoles a gestionar y a realizar sus cometidos laborales sin una planificación de objetivos ni medios para desarrollarlos. El caos que el gobierno ha trasladado a esas áreas de gobierno adquiere mayor dimensión cuando el conjunto de la sociedad canaria está siendo golpeada por el actual estado de alarma y la gestión de esos servicios esenciales demanda extrema experiencia, dedicación, estabilidad y profesionalidad, principios estos que se mantienen ausentes en la acción del actual gobierno con una significativa presencia de incapaces salvo para atender los encargos dictados por la dirigencia de la oligarquía empresarial.