ESTE 25 DE NOVIEMBRE LAS MUJERES CANARIAS SEGUIMOS EN LA BREGA CONTRA TODAS LAS VIOLENCIAS HACIA LAS MUJERES

 Un año más conmemoramos el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la Mujer. La primera convocatoria fue realizada por el movimiento feminista latinoamericano en 1981, en recuerdo de las hermanas Mirabal (María Teresa, Patria y Minerva), también conocidas como Las Mariposas, activistas políticas de República Dominica, que lucharon contra la dictadura de Trujillo, quien las envío a asesinar. La ejecución se produjo el 25 de noviembre de 1960. En 1999, la Asamblea General de Las Naciones Unidas declaró oficialmente este día como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

        En el presente año, esta fecha debe enmarcarse en una realidad definida por una profunda crisis sanitaria, económica y social.  La situación de confinamiento ha agudizado no sólo la violencia en el marco de la pareja y el hogar, al hacer que un gran número de mujeres tengan que convivir encerradas con sus maltratadores, aumentando los riesgos para las mismas. En las relaciones laborales hemos visto como también han aumentado las violencias hacia los sectores laborales altamente feminizados, violencias que se pretenden ocultar bajo una apariencia de normalidad. Mencionamos, especialmente, al sector de enfermería, mayoritariamente femenino, a quien se ha colocado, sin las condiciones adecuadas (EPIS; PCR, soluciones a la sobrecarga de trabajo) en primera línea de lucha contra el virus, y, en consecuencia, a la exposición a una importante carga viral, en lugar de reforzar, adecamente, los servicios. La pandemia también ha sido la excusa perfecta para diseñar un nuevo modelo de relaciones laborales, colocando aspectos como el teletrabajo, en el centro de las nuevas formas de explotación, una vez más las mujeres deberán volver al hogar, donde, sin duda, combinarán su trabajo remunerado con la carga del trabajo doméstico. 

        Las trabajadoras canarias, víctimas de una triple opresión, como mujeres, como trabajadoras y como canarias, ciudadanas sin voz, en nuestra propia patria, somos violentadas de forma permanente porque la violencia machista es transversal se produce en todos los ámbitos de la vida. Por ello este 25 de noviembre, desde Intersindical Canaria denunciamos:

  • Que desde 2003, se han producido en Canarias 70 feminicidios, sin embargo, a día de hoy, los juzgados de violencia en las islas siguen estando insuficientemente dotados, no se ha aplicado la formación necesaria a todos los agentes sociales implicados en la lucha contra este tipo de violencia y su prevención, ni se han aportado recursos suficientes para la protección de las víctimas.
  • Que la violencia laboral contra las mujeres sigue siendo habitual en las empresas privadas y las administraciones públicas, no solamente por las múltiples situaciones de acoso laboral y sexual, sino por la sobrecarga de trabajo, la brecha salarial, la segregación vertical; por ser las primeras en ser despedidas en los momentos de crisis y sufrir discriminación en el acceso al empleo.  Que la inspección de trabajo sigue siendo incapaz de resolver todas estas situaciones, razón por la que seguimos exigiendo la formación de un Cuerpo Canario de Inspección de Trabajo con formación en género.
  • Que las instituciones públicas, pese al manto igualitario con el que pretenden envolverse siguen sin dar solución a las múltiples situaciones que ellas mismas provocan, ejerciendo, en consecuencia, otras formas de violencias hacia las mujeres, en este sentido entendemos que las recientes propuestas del Pacto de Toledo sobre las pensiones  que incluyen, la toma en consideración de 25 años y no de 15 para el cálculo de las pensiones coadyuda al crecimiento de la violencia económica contra las mujeres, pues son estas las que menos antigüedad de cotizaciones tienen, por haber dedicado a  la crianza y al trabajo doméstico una gran parte de su vida. Haciendo que crezca la vulnerabilidad económica de las mismas, especialmente del sector de mujeres mayores, las más empobrecidas. Otro tanto cabría decir de las mujeres del mundo rural y la aparcería. La tercerización de la económica canaria, las ha dejado en el olvido, al margen de todo tipo de servicios, y, en ocasiones, con un mayor control social de las instituciones patriarcales que impide, incluso, sus denuncias por violencia de género interpersonal. A situaciones similares se condena a las mujeres migrantes, vejadas, empobrecidas, hacinadas y con escasos recursos de inserción laboral, más allá del denominado servicio doméstico. 
  • La privatización de servicios públicos, especialmente en sanidad y enseñanza, también colaboran al aislamiento y la violencia económica contra las mujeres, al ser estas las que mayoritariamente asumen de forma gratuita los servicios que el estado debe prestar tales como el cuidado de las personas.
  • Una de las formas más crueles de violencia institucional hacia las mujeres es el mantenimiento de presas políticas o de conciencia en cualquier lugar del mundo, en muchas ocasiones por el sólo hecho de luchar por derechos internacionalmente reconocidos, como el derecho de autodeterminación de los pueblos, la igualdad de la mujer y su derecho a la vida. Con ellas manifestamos nuestra más profundad solidaridad, y, de forma especial, con las presas catalanas, cuyo único delito ha sido convocar o participar en un referéndum.

    Todas estas formas de violencia constituyen un sistema global en el que, el patriarcado, el capitalismo y el colonialismo mantienen una alianza contra las mujeres de nuestro país, alianza que sólo la lucha continuada del conjunto del pueblo y, especialmente de las mujeres podrá romper para construir el auténtico camino de la igualdad.

    Por las razones relatadas, INTERSINDICAL CANARIA, seguirá luchando contra todas las violencias hacia las mujeres, renovamos nuestro compromiso con la igualdad real y hacemos un llamado a que no nos dejemos tapar la boca con crisis sanitarias ni económicas y reactivemos la movilización por la igualdad y contra la violencia hacia las mujeres.

                                

Canarias, 24 de noviembre 2020

                                                                                            SECRETARIADO CONFEDERAL NACIONAL