España nos roba

La posición que está manteniendo el estado español con Canarias es la que encubiertamente se ha venido desarrollando a lo largo de los siglos: mantiene una actitud colonial. No solo estamos a 1500 km de la capital del reino, estamos mucho más lejos.

Los dirigentes canarios, más allá de estar desbordados con la pandemia que asola nuestro país canario, no solo están siendo desoídos en sus peticiones, sino que incluso se incautan pedidos que nuestros conciudadanos están necesitando. Tal es el caso de los tan ansiados respiradores, necesarios para mantener la vida de los pacientes más graves azotados con la Covid-19. De los 30 respiradores que solicitó nuestro Complejo Hospitalario Universitario de Canarias, en Tenerife, y que ya tenía aceptada para su recepción, desde el Gobierno español han interceptado la mayoría y solo nos llegará la irrisoria cantidad de nueve. Parece que Canarias sigue, como siempre, a la cola.

Pero ahí no queda eso, en relación al desabastecimiento que adolece Canarias. En el laboratorio de la tal institución sanitaria citada, existe una máquina, la Covas 6800, que es capaz de procesar 1400 muestras diarias para análisis de la PCR, tan necesaria en la categorización de la población con respecto a la Covid-19. Con ella se podría analizar, por ejemplo, a toda la población que asistencialmente corresponde al HUC, o a la de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado afincados en Canarias, en menos de cinco días, o por ejemplo la de la población de una residencia de la tercera edad, en horas.

Tales deficiencias en material son del todo inaceptables, y ponen en evidencia la poca empatía que tiene España con Canarias. Sin embargo, no nos va a llegar ni uno de los reactivos que se están validando allende los mares, pues serán todos incautados para el uso de exclusivo de la metrópolis.

Este déficit también se está dando en otras mercaderías sanitarias y es que, además, en Canarias, ya estamos a las últimas de batas impermeables (fundamentales en los EPI), de las que solo hay existencias para una semana (al menos en el complejo asistencial del Hospital Universitario) y en breve nos quedaremos sin hisopos, bastoncillos que se utilizan para la recogida de muestras por frotis.

Y todo esto ocurre, porque desde nuestro Archipiélago no se puede hacer ningún pedido de material, todo está centralizado y bajo estricta confiscación del gobierno español, actuando con el centralismo acaparador que históricamente les caracteriza.

Sergio Graffigna Lojendio

Delegado de Prevención de Intersindical Canaria