El reo Miguel Ángel Ramírez

Chema Tante

Tengo que decirlo, como lo siento, como lo padezco. Este sujeto deleznable es reo de uno de los mayores delitos económicos que, según yo lo veo, puedan cometerse. El fraude fiscal, pero con la miseria moral añadida de que se mama el dinero de la seguridad social, que son los recursos que se destinan a las necesidades de la gente que trabaja. A las necesidades que generan en buena medida precisamente este gentuallo infame del que el Miguel Ángel Ramírez.

El presunto “inocente”, el reo Miguel Ángel Ramírez, es el tipejo que preside y financia, todo el mundo sabe que eso cuesta una pasta, un equipo de fútbol, la Unión Deportiva Las Palmas, entidad que no merece semejante bochorno. Y ese dinero que se estalla en esa actividad lo saca el reo Ramírez de sus fraudes, de sus extorsiones al personal de sus empresas. De hacer pasar como ·dietas”, el magro salario de la gente. Porque tiene que saber el mundo que este tipo, el reo Ramírez, es conocido por pagar poco, mal y nunca a la gente que trabaja para su imperio empresarial. Este que yo sospecho delincuente, el reo Ramírez, ha basado su éxito en los negocios desde sus connivencias con los poderes políticos que, de esta manera, se hacen cómplices de sus tropelías. Este sujeto, el delincuente Ramírez, ya fue condenado por delitos ambientales. Este individuo, el reo Ramírez, acusado ahora de fraude a la seguridad social, es el que le puso a los jugadores del equipo que tan indignamente preside, la bandera rojigualda, que él, el reo Ramírez, enloda con sus prácticas malhechoras.  Estos son los patriotas. Cada quién tiene derecho a  profesar sus ideas. Quien quiera y crea ser español, que lo haga en buena hora, pero que respete a las de las demás personas. Pero esta derecha del Estado español demuestra que no tiene más patria que el dinero ni más ideas que las cuentas bancarias. La bandera que le puso a sus jugadores, para atacar la noble lucha de un pueblo por su libertad, esa bandera, la ha llenado de mugre y roñosidad este cutre empresario. Y lo repetiré. Quienes le apoyan, con sus contratos amañados digitalmente, al reo Ramírez, ya comprobadamente delincuente, son cómplices de sus desmanes.

Chema Tante