El nuevo Consejero, Blas Trujillo (PSOE), agrede al Hospital Universitario de Canarias

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Cuando menos desafortunadas han sido las afirmaciones realizadas por el recientemente  nombrado Consejero de Sanidad, Don Blas Trujillo en relación con el análisis simplista que hace acerca de la problemática del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Canarias (HUC) y donde responsabiliza a los trabajadores en su interpretación en cuanto a las carencias del sistema. Esta Organización, que no ha tenido oportunidad de expresarse ampliamente, ya que, transcurridas tres semanas de la solicitud de reunión no ha recibido respuesta, está en condiciones de afirmar que el Consejero, o falta a la verdad, o ha recibido una información altamente sesgada de las razones  por las cuales el HUC, otrora prestigioso centro asistencial, referencia obligada, está en una situación de caída libre al desastre desde que se integró en el Servicio Canario de la Salud (SCS).

Tal vez no sepa, el Sr. Consejero, que en el año 2009, el HUC se integra en el SCS ya con un déficit de personal de unos 600 trabajadores, respecto a otros hospitales de tercer nivel del SCS. Por tanto, vienen estos soportando unas cargas laborales y asistenciales extremas. Esta situación, lejos de ser corregida por los sucesivos equipos de gobierno, se agrava, cuando en el año 2013, se produce la sectorización y el HUC, sin partida presupuestaria alguna, debe asumir el Área Norte de Salud de la Isla de Tenerife y la isla de La Palma (unos 600.000 habitantes), con menos personal, menos recursos materiales y unos problemas asistenciales y en infraestructuras gravísimos y que siguen sin corregirse en la actualidad.

Habrá que recordarle además al Sr. Consejero, que unas Urgencias, cuyas instalaciones no estaban concebidas para atender un Área de Referencia, tuvieron que asumirla, sin medios, sin sistema de triage, con falta de camas públicas que condicionaban reiterados colapsos y con la acción parasitaria autorizada por la administración pública de la concertada, que es quien decide qué pacientes se lleva (los más rentables), cuándo y cómo y en qué número. A esto hay que añadir la fuga permanente de profesionales que se produce, de manera resumida, por las duras condiciones laborales y por una competencia desleal con otro centro público, del SCS, que a 900 metros en línea recta ofrece mejores y más estables condiciones laborales a sus trabajadores en la misma empresa. No es que sea culpa de los trabajadores, es que han sido los trabajadores, con Intersindical Canaria al frente, quienes han tenido que forzar, a través de la Fiscalía, la construcción de unas instalaciones adecuadas, porque, insistimos, sus sucesivos homólogos en la Administración no dudaban en bendecir que los pacientes se apilaran en los pasillos de una Salida de Emergencias.

Tampoco son culpables los trabajadores de no haber podido hacer uso de sus permisos reglamentarios, ni de tener que trabajar unas 80.000 horas por encima de la jornada legalmente establecida para dar al ciudadano una asistencia mínimamente digna, ni de tener que hacer comunicaciones de descargo de responsabilidad porque, pese a sus redoblados esfuerzos, no podían garantizar la seguridad de los pacientes.

No, Sr. Consejero. Usted se equivoca de discurso. El Área Norte de Tenerife, el HUC, sus Servicios y trabajadores junto con la ciudadanía del Área de Referencia, vienen siendo sistemáticamente discriminados y ciertamente, esta política continuista nos lleva a la conclusión que no hacían falta tantas alforjas para este viaje, al tiempo que le decimos que la responsabilidad, ahora mismo, es sólo suya.

Cati Darias

Coordinadora Federación de Salud

Intersindical Canaria