El Gobierno del más de lo mismo

Sin rodeos

Bien haría el cuarteto que integra el actual Gobierno canario (PSOE, Podemos, NC y AG) en revisar integralmente su desafinada y repetida partitura del Pacto para la Recuperación de Canarias. Las bases de ese pretendido pacto social con el que el ejecutivo pretende sumar a los cómplices necesarios para un viaje a ninguna parte, olvida lo básico: ya desde mucho antes de la actual crisis generada por la emergencia sanitaria y el estado de alarma, los trabajadores y la mayoría social de Canarias venían arrastrando una suma de agravios que en forma de paupérrimos salarios, denigrantes condiciones laborales y subempleo, conforman unas lacerantes circunstancias que el actual Gobierno, engañosamente progresista, también pretende pasar por alto y darles carácter de normalidad.  Nada digamos de la falta de cuestionamiento del sistema productivo para transformar el actual y suicida modelo económico que saquea nuestro territorio y promueve la extrema acumulación de rentas en favor de la oligarquía empresarial, hurtándose para ello la inversión pública que demanda la población proscrita de derechos en esta nación atlántica sin Estado. Sin aún darse por enterado de estos endémicos agravios, se nos antoja que Torres y los suyos pretenden sustituir la farsa de la vacía declaración de la Emergencia Climática por esta otra engañifa igual de detestable.  En similar línea de despropósitos, hay otro hecho sobre el que tampoco este fulero Gobierno ha pronunciado palabra alguna: el notable fraude de encarecimiento de productos básicos para la supervivencia, convirtiendo a nuestro Archipiélago en la cesta de la compra más alta del Estado, un acto de criminal práctica especulativa que, de forma infame, se lucra de la actual emergencia social y ahonda en la condición de los canarios como los “condenados de la tierra”. Y esto ocurre, precisamente, cuando doscientos mil trabajadores canarios han visto sensiblemente reducidos sus ingresos por ERTE, y otros tantos, son blanco del desempleo, la mitad de los cuales, además, no reciben subsidio económico alguno.