Detenciones de sindicalistas y encierro en la catedral de La Laguna

Tras la detención de siete dirigentes y abogados laboralistas de la Confederación Canaria de Trabajadores (CCT) y tras iniciar estos una huelga de hambre que posteriormente les llevó al Hospital, un grupo de 30 personas integrado por familiares y compañeros de los detenidos, ocuparon la Catedral de La Laguna para exigir la libertad de los detenidos. El Gobierno, aunque insinuaba estar buscando armamento y explosivos, desató esta acción represiva en una operación para localizar y hacerse con la multicopista con la que el sindicato realizaba su propaganda. Cuatro días después el encierro finalizaría con una manifestación por las calles de La Laguna que fue disuelta por la policía.