Declaración de la Coordinadora de los Pueblos de la Federación Sindical Mundial ante la crisis del Covid-19

Desde la Coordinadora de los Pueblos de la Federación Sindical Mundial, que integra a sindicatos de clase del País Vasco, Países Catalans-Catalunya, Canarias (INTERSINDICAL CANARIA) y Galiza, queremos hacer llegar esta reflexión frente a la crisis generada por el Covid-19.

Estamos viviendo días convulsos e intensos. En pocas semanas hemos pasado de hacer una vida con absoluta normalidad a no poder salir de casa si no es para trabajar o comprar lo “absolutamente necesario”, y ver el goteo incesante de medidas del gobierno frente a esta alerta del Covid 19.

No vamos a venir a hablar de quién es culpable del virus, si fue creado o no, no tenemos pruebas ni información suficiente para ello y por lo tanto mejor centrarnos en las evidencias que existen y que están ante nuestros ojos. Todo es nuevo para todos y todas y cada día amanecemos con más información y medidas gubernamentales frente a la crisis social generada.

Los sindicatos UGT y CCOO no han perdido el tiempo para firmar un nuevo acuerdo con el gobierno que facilitará la flexibilización laboral y los expedientes de regulación o ERTE-s, sumándose al relato “oficial” del supuesto gobierno “progresista” del PSOE y Podemos.

El gobierno del estado español ha adoptado algunas medidas que afectan al ámbito laboral, la mayoría de ellas en beneficio de la patronal. Aunque algunas medidas adoptadas hacia las y los trabajadores van en la dirección correcta (prestación por desempleo a quienes no llegan al mínimo, o el hecho de que no compute el tiempo que el o la trabajadora haya estado en el paro), muchas de las medidas adoptadas están hechas a medida de la patronal. Los ERTE-s se harán según un procedimiento hecha a medida de la patronal, ha puesto en manos de la patronal una ingente cantidad de dinero para que tengan liquidez, las medidas adoptadas no obligan a las empresas ya que por ejemplo les ha rogado a las empresas que despidan a ningún trabajador o trabajadora y en general nos parecen muy insuficientes.

Es necesario que los sindicatos de clase junto con los movimientos sociales analicemos dentro de las posibilidades que tenemos la globalidad de esta crisis que por lo que podemos ir apreciando va mucho más allá de una crisis estrictamente sanitaria.

No podemos aceptar como normal y necesario que las empresas aprovechen esta situación para abordar una reestructuración económica que el interés capitalista necesitaba por la llegada de una recesión económica y por supuesto no podemos aceptar la aplicación encubierto del artículo 155 que deja sin efecto la poca soberanía que los pueblos teníamos dentro del estado español. En este sentido es necesario denunciar el ataque frontal del Gobierno del PSOE-Podemos al autogobierno de las naciones sin estado y la profundización en la recentralización del estado llegando incluso a ver militares del ejército español patrullando nuestras calles. Es hora de que nos pongamos a reflexionar y plantear alternativas sociales, económicas y políticas que den un giro de 180º a la solución que se plantea como salida de esta crisis. Las clases populares, la clase trabajadora y los pueblos tenemos que empezar a poner encima de la mesa que la salida a esta crisis pasa por poner la vida en el centro, y la construcción de un modelo económico y social a este capitalismo que nos lleva a la autodestrucción.

Por todo ello desde la Coordinadora de los Pueblos de la Federación Sindical Mundial proponemos lo siguiente:

  • Poner el servicio de sanidad privado al servicio de los poderes públicos. Aunque sea de forma temporal, es la solución del servicio público que se encuentra a rebosar.
  • Que refuercen todo lo que sea necesario las plantillas de las residencias de mayores, entre otros aspectos, con nuevas contrataciones. Si las familias no podemos acudir, las personas mayores necesitan de un seguimiento más estrecho, tienen que trabajar más y ya se encuentran sobrepasadas.
  • Que se priorice la defensa de la salud anteponiéndola a la viabilidad y coste económico de las medidas.
  • Garantizar que todo trabajador o trabajadora que por hace caso al protocolo se quede sin ir a trabajar va a estar totalmente protegido o protegida.
  • En los centros de trabajo, pediremos la actualización de las Evaluaciones de Prevención de Riesgos Laborales.
  • Información y formación inmediata para todas las trabajadoras y trabajadores.
  • La empresa deberá establecer un protocolo, para que las y los trabajadores sepan qué medidas se deben adoptar ante un caso sospechoso y ante un caso real.
  • Si no se puede salir a la calle más que para lo estrictamente necesario, tampoco se tiene que ir a trabajar. No es admisible que las y los trabajadores nos expongamos en los centros de trabajo y el transporte público que tenemos que tomar para ir al trabajo. El gobierno debe de garantizar que el trabajador o trabajadora esté en casa sin que por ello tenga por ello una merma en su salario, cotización y desempleo.
  • No aceptaremos que se utilice la situación para realizar despidos. Debe haber garantía de todos los puestos de trabajo.
  • Garantizar la supervivencia de un pequeño comercio que se verá abocada al cierre en el caso de que persista en confinamiento y no pueda obtener ingresos para pagar su renta de autónomo, pago del local, género, salario del trabajador o trabajadora en el caso de que lo tuviese…

    Más allá de estas medidas de urgencia, debemos aprender una lección estratégica de esta emergencia: los servicios públicos no se pueden recortar y privatizar como hasta ahora; los servicios públicos deben ser desarrollados, porque son estratégicos desde una estrategia de los pueblos.

    Por todo ello desde la Coordinadora de los pueblos de la Federación Sindical denunciamos que:
  • Denuncia de las políticas que impone el capital a la clase trabajadora
  • El fortalecimiento del fascismo es consecuencia de unas políticas económicas y sociales concretas (caso de Alemania en los años 30). Ante ello, somos los sindicatos de clase quienes nos tenemos que situar en la primera línea del frente, ya que el fascismo y el capital tienen una estrategia muy clara; crear conflictos, miedo y contradicciones entre la clase trabajadora y crear una guerra entre pobres.
  • Exigimos políticas económicas y sociales que sitúen la vida y las condiciones de trabajo dignas en la centralidad de la agenda. El reparto de la riqueza es una condición indispensable para acabar con las desigualdades sociales.
  • El derecho de autodeterminación de los pueblos. Es necesaria la soberanía de las personas y de los pueblos para hacer frente a la ofensiva neoliberal, siempre poniendo los principios internacionalistas firmes en primer plano.