De nuevo, el ” a por ellos”. En los tribunales y en las calles, garrotazo y tente tieso…

Chema Tante

¿Qué les digo? Ya, ni me sorprende, ni me cabrea, ni me indigna… ni siquiera risa, me da. Esto, lo que da, es lástima. Lástima y vergüenza ajena.

La sentencia, esperada, supuesta y filtrada, una vez confirmada, por la que se condena al talego decenas de años a unas personas, simplemente por pretender que la gente vote sus propuestas, ha sido la que tenía que ser. La que querían que fuera, Un escarmiento para que los y las demás nos atengamos a las consecuencias , para que nos invada el terror. El “a por ellos” y el “se van a enterrar”. El ejercicio del rencor y del odio.

Es lo mismo, exactamente lo mismo, que cuando los gorilas policiales se ensañan con la gente que se manifiesta y protesta… no digamos nada si se atreve a intentar votar cuando el Poder no quiere. Garrotazo y tente tieso.

Porque todo aquello de que en el “garantista” sistema del estado español, la Justicia no es venganza, sino un resorte de recuperación y rehabilitación de la persona delincuente y de protección de la inocente, no es más que una bobada, para este Poder fanático nacionalista español. Lo mismo que aquello otro de que la función de la policía no es la represión, sino la protección de la ciudadanía.

Hace falta cinismo.

La sentencia del Procés, como la de Altsasu, con la que nos abrieron boca unos días antes, como tantas otras sentencias y procesamientos, igualito que la actitud brutal de la policía, solamente persiguen eso, el escarmiento. El escarmiento utilizado por quien se sabe carente de argumentos para convencer.

Y no es de extrañar. Hay que recordar que ésta es la Justicia de un sistema heredero directo de aquel otro que se inventó la “rebeldía al rebelde” y las “responsabilidades retroactivas”. Es que son sistemas acostumbrados a retorcer las leyes con absurdos jurídicos para hacer pasar por delincuentes a personas que lo único que hacen es luchar por cristalizar sus ideas y sus aspiraciones.

La misma sentencia reconoce que la desobediencia civil es lícita, “la desobediencia civil como un verdadero derecho de la ciudadanía”;  pero luego dice que esa desobediencia civil no puede eximir del cumplimiento de la ley. Fuerte contradicción dialéctica. Si se cumple la ley, no hay ninguna desobediencia. ¿Dónde esta entonces el derecho?.

Porque en este estado que se las echa de demócrata, se puede pensar lo que se quiera, pero que se guarde mucho, quien piense distinto que el Poder, de pretender que se cumplan sus pensamientos. En este estado imperial, se puede ser independentista, pero no se puede querer independizarse.

No crean quienes no son independentistas, pero si son demócratas, que están fuera de la amenaza que encierran esta sentencia y esta actitud del Poder. Lo que se está haciendo hoy con las personas condenadas, y con las masas que las apoyan en las calles, se hará también con quien ose manifestar su opinión contraria al Poder. Esto no es una advertencia al independentismo, solamente. Es una advertencia al disenso. Si piensas diferente, caerá sobre ti el peso de la Ley.

Y no nos salgamos del tema, porque resulta que las personas condenadas a decenas de años, ni siquiera querían independizarse -de momento- todo empezó por intentar que se votara la posibilidad.

Por eso la sentencia y la violencia policial me dan lástima y vergüenza ajena. Me parece que lo más grave del nacionalismo fanático español que actúa desde el Poder es que sus déspotas procedimientos son estúpidos. Estúpidos e inútiles, porque está demostrado que no han servido para nada. El independentismo no mengua, la simpatía de los no independentistas por el independentismo crece y el fanatismo nacionalista español no deja de hacer un ridículo estrepitoso ante la opinión pública mundial.

Véase, como ejemplo de lo que piensa la opinión pública mundial, el tuit lanzado por un tipo respetado y respetable, como Yanis Varoufakis:

I have no right to comment on Catalan independence. It is for the Catalans to decide. BUT, the rest of us must rise up against politicians being sentenced to long prison stretches in the heart of Europe for pursuing political agendas mandated by voters

No tengo derecho a comentar sobre la independencia catalana. Corresponde a los catalanes decidir. PERO, el resto de nosotros debemos levantarnos contra los políticos condenados a largas penas de prisión en el corazón de Europa por perseguir las agendas políticas ordenadas por los votantes

Pero, mientras tanto, hay que ver y aplaudir y envidiar la gallardía de una gente que en Cataluña arrostra palos y vejaciones, por defender a sus líderes que sufren persecución por la justicia.

Y voy a terminar por hacerle una sugerencia al Jefe del Estado por nacimiento y herencia. Una sugerencia que podría iniciar una nueva etapa de entendimiento y diálogo. El Jefe del Estado, Felipe Borbón, tiene la prerrogativa de Gracia. El Jefe del Estado podría hacer uso de ese derecho e indultar a estas personas condenadas. Y a ver quien le dice que no. 

Pero el Borbón no lo hará. Porque para ese gesto hace falta altura, visión política y voluntad  de entendimiento.