Coronavirus e independencia

Francisco Javier Gonzalez

Tenemos que hacernos una pregunta. ¿Si estuviéramos en una Canarias Independiente, podríamos impedir la expansión en nuestra tierra de la pandemia del coronavirus?

Evidentemente el puñetero virus no sabe ni nadar ni volar y a nuestras islas las separa de la costa africana más cercana 90 Km. (de Lanzarote a Berbería se va y se vuelve en un día, decían los costeros).y de la metrópoli europea más de un millar. Impedir la entrada sería solo cuestión de, como está haciendo países enteros como Italia o Marruecos, bloquear puertos y aeropuertos, cosa que, como colonia española no podríamos pretender por no tener esa competencia, pero ¿podríamos hacerlo siendo independientes políticamente?

Planteémoslo de otra forma ¿los poderes fácticos que, hoy por hoy, controlan nuestra economía -y, por ende, nuestra política- lo permitirían? ¿Nuestra absoluta dependencia del sector servicios y nuestra casi inexistente capacidad de producir lo que consumimos, alimentaria y energéticamente, sería compatible con una medida de ese tipo? No hemos sido capaces – y eso es responsabilidad nuestra por elegir a los que hemos puesto al mando de esta nave en precario que es Canarias- de limitar la afluencia de personas a un archipiélago que ha superado con mucho su carga de habitabilidad óptima y que se afana, incluso, en aumentar el desarrollo turístico sin limitación alguna en un Archipiélago en que no poseemos ni territorio ni agua que pueda soportar ese disparatado futuro que los expoliadores, autóctonos y foráneos, pretenden.

La respuesta pasa por entender que no basta con la independencia si no se cambia el sistema explotador que el capitalismo desaforado utiliza para la obtención de beneficios sin que importe la destrucción misma del territorio. Nuestro anticolonialismo pasa también, para ser real, por el anticapitalismo imperialista, construyendo una sociedad nueva en que no rece aquel viejo adagio de Plauto del “homo hominis lupus” que Hobbes adoptara para su Leviatan