CC y NC, ¿nacionalistas o regionalistas?

El nacionalismo canario poco se deja oír fuera de nuestros linderos; aquí dentro parece, a veces, que lo copa todo, pero su eco no trasciende mas allá de la Graciosa o de Tiñor en la isla de El Hierro. Nos afanamos en pregonar las exquisiteces del nacionalismo canario, pero cuando queremos sentar las bases de un discurso nacionalista con rigor y argumentación arrumbado hacia una ideología consecuente con el nacionalismo, apenas es perceptible, quedándose en las orillas de un mero regionalismo como el que ahora se deja ver en la política del estado a través del Congreso de los Diputados.

Y viene esto a cuento dado que, por obtener “mas visibilidad” desvirtúan aún más el sentido de la política tanto CC como NC al mantener negociaciones con partidos regionalistas, tales como Unión del Pueblo Navarro, Partido Regionalista Cántabro y Teruel Existe, con los que se pretende formar un grupo territorial.

Si esto llegara a consolidarse el impacto ideológico de estos nacionalistas quedan desvelados como meros partidos regionalistas, que más miran hacia adentro, hacia la Isla que en sostener un reforzamiento ideológico como deberían tener los que transitan por la senda del nacionalismo que no es otro que reafirmar en cualquier circunstancia que aparezca, la consolidación de Canarias como una nación. O al menos tenerlo en el imaginario como proyecto de un futuro estado confederal que pudiera estar en un horizonte inmediato que premiara a los que apuntalan sus argumentos políticos con pilares netamente nacionalistas, mientras que los que no estén en esa onda se quedaran situados en el quejido y en la nostalgia.

Y es que existe diferencia en todo aquello que concierne a los términos nación, nacionalidad o región. En el pasado y aún ahora mismo, en boca de Iceta, andan en la ambigüedad de una definición, que la tiene, pero que los políticos de turno o la ignoran o pretenden desvirtuarla.

Lo de nación está devaluado, casi inexistente y solo se aplica a la nación española, mientras hay otros que han continuado desde hace tiempo apuntalando su identidad e ideología nacionalista y me refiero a vascos, catalanes y gallegos. La nación representa un proceso abierto que implica el cambio, la restructuración y la resimbolización de la misma por parte de los actores, de los nacionalistas.

La nación busca un estado, son contingencias que se buscan asimismo. La nación aunque quiera moverse su significado es un Estado en potencia, y aún la nacionalidad es una constructo momificado, es un sí pero no, es la negación de un territorio, es ir contracorriente y confundir a los que en el viven. Y ya lo de región es estar en las antípodas y de espaldas a la realidad de los pueblos.

Nación es un término que habla de futuro y región es lo más puro para designar un territorio desde el punto de vista administrativo sin mas, lejos, muy lejos de lo correctamente político.

Los nacionalistas canarios estuvieron ausentes en la Declaración de Barcelona de 1998, donde vascos del PNV, catalanes de CiU y gallegos del BNG apostaron por el derecho a decidir de sus pueblos. Recientemente, en la Declaración de la Llotja de Mar han reafirmado la misma propuesta. A los nacionalistas canarios ni los llamaron ni se dejaron llamar porque sus posicionamientos ideológicos son diametralmente opuestos, por eso resulta hasta lógico que se intente conformar un grupo regionalista alejados cada vez más de los que entienden que el estado español es plurinacional y que desde los nacionalismos consolidados se podrá llegar a esa meta, pero desde una posición regionalista lo que se conseguirá será el regreso hacia un pasado reciente traducido en perdida de apoyos populares.