Canarias va a descubrir que es una economía cerrada

Los canarios pronto van a descubrir que no eran una economía abierta sino cerrada. Que lo único que tenían medio abierto al mundo era un turismo que no controlaban. Y que seguir jugando al mismo juego no va a solucionar las cosas.

Cuando el Imperio español controlaba media América, no las dejaba comerciar libremente. España mantenía a sus colonias cerradas y las abastecía una vez al año mediante dos flotas.  Una tenía como destino Veracruz en México, y la otra Cartagena de Indias en Colombia. Luego se unían en La Habana para el viaje de regreso. Por ley, las colonias españolas solo podían comerciar con un puerto en España; Sevilla hasta 1717 y luego Cádiz. Así, se controlaba a quién se le dejaba participar en el comercio y lucrarse y quién no. Ya sabemos que en España el enriquecerse nunca ha sido cuestión de valía o talento sino de contactos.

La Flota de Indias era el mecanismo del monopolio comercial de España en América, en el que España enviaba manufacturas europeas que revendía, y se traía el oro y la plata. 

Los piratas en el Caribe, por su parte, no solo se dedicaban tanto a asaltar naves sino también al lucrativo negocio del contrabando, saltándose las restricciones al libre comercio que la legislación española imponía. Así los españoles tenían la sana costumbre de retrasar la salida de la Flota para crear escasez y subir los precios, y los piratas la mala costumbre de dedicarse al contrabando y hacer bajar los precios… algo que molestaba bastante a las élites cortesanas españolas que se enriquecían con el sistema de flotas.

Pues en Canarias pasa algo parecido. A principio del siglo XX Canarias le compraba a España el 12% de sus importaciones totales, y el 88% restante se lo comprábamos al resto del mundo. Pero a España esto le parecía poco y empezó a aprobar leyes, y así, hoy en día, le compramos a España casi el 90% de nuestras importaciones totales y al resto del mundo le compramos solo el 10%. Muchas veces la mercancía que le compramos a España son productos extranjeros que España simplemente nos revende actuando como intermediario, al igual que hacia cuando la Flota de Indias en América.

Como comprenderás que le compremos el 90% de nuestras importaciones totales a España no se debe a la competitividad de la economía española sino a las leyes que nos han impuesto, como cuando el comercio de la Flota de Indias. 

Vale, me podrás tú decir. Sí, España no nos deja comerciar con el resto del mundo y nos revende productos europeos, ¿pero dónde está el oro y la plata que se lleva? Muy fácil, las divisas e ingresos procedentes del turismo. 

En Canarias alrededor del 80% de las camas turísticas están controladas por los grandes hoteles, y de esos grandes hoteles alrededor del 70% pertenecen a las grandes cadenas españolas como Meliá, Iberostar, H10, etc., un 12% pertenecen a cadenas hoteleras extranjeras y del 25% restante, que teóricamente son locales, más de la mitad son de capital español o extranjero (Servitur capital nórdico, Gloria Palace capital vasco, etc.).

Pues bien, gracias al REF esas cadenas españolas se pueden llevar la plata y el oro, digo los ingresos turísticos generados en Canarias, libres de impuestos. Este REF que nos han vendido como el instrumento para el desarrollo de Canarias, ha sido en realidad el instrumento del expolio de Canarias. 

Por tanto, yo me pregunto; si esas cadenas españolas pagan sus impuestos en Madrid, Barcelona o Palma de Mallorca y no en Canarias, ¿por qué le tenemos que dar subvenciones a esas cadenas nosotros? Que sean esas comunidades autónomas o el Gobierno Central las que les den las subvenciones para arreglar los hoteles.

Ya, suena bonito, pero, ¿cuál es el problema? El problema es que el principal ingreso del sector público canario es el IGIC que pagan los turistas y el IRPF que pagan los trabajadores del sector turístico en Canarias (porque los empresarios no pagan), es decir, las migajas que les deja Madrid. Por eso las Instituciones públicas canarias y los empresarios están metidos en la misma cama y han convertido a Canarias en una colonia turística (de turismo barato y de masas).

Para justificar el REF nos han dicho que como Canarias es un mercado pequeño y fragmentado, pues que hay que proteger el mercado interior, y nos han hecho una economía cerrada. Pero podían haber argumentado perfectamente que como Canarias es un mercado pequeño y fragmentado el mercado interior es insuficiente y tiene que mirar hacia el exterior, que es lo que hicieron Singapur, Taiwan o Irlanda.

Eso nos hubiera convertido en una economía innovadora y abierta, pero prefirieron convertirnos en una economía cerrada y obsoleta, y, ¿por qué?

Bueno, política y económicamente es mucho más fácil de controlar y expoliar una economía cerrada que una economía abierta. Una economía cerrada y sin innovación, como la canaria, es un juego de suma cero, lo que uno gana solo puede ganarlo a costa de que otro pierda. Así los mantengo peleados, divide y gobierna. Y si mantengo el monocultivo concentro el poder económico, y concentrado el poder económico, el poder político es estable e igualmente concentrado.

Por eso en Canarias vamos de monocultivo en monocultivo y tiro porque me toca. En lo económico, el Gobierno, el que manda de verdad, es decir el de Madrid, que es el que “otorga y aprueba” el REF y demás leyes marco, puede dirigir la economía y el crédito a dedo, tal y como hace China o como hizo Japón en los años 70 y 80. 

Como la riqueza se controla en pocas manos y no hay oportunidades para la mayoría, hay pocas personas que cuentan y a estas se las puede controlar fácilmente, por lo que el poder político también está bajo control.

Mientras que una economía cerrada es un juego suma cero, lo que gana uno lo pierde el otro, una economía abierta es muy distinta, se fomenta el talento, la innovación y la colaboración.

Me hacen gracia los que piden una Canarias Libre y Socialista. Libre no es, en esto estamos de acuerdo, pero un sistema socialista de economía planificada lo lleva siendo ya desde hace muchas décadas.

En el fondo un sistema colonial es eso, destruir las libertades y el libre comercio para dirigir el poder económico y mantener el poder político, tal y como hizo España en América con el comercio de Flotas.

Jorge Dorta