Bermúdez, alcalde chicharrero por la gracia de Evelyn y la orden de Plasencia

Chema Tante

Me ha costado mucho ponerme a escribir esto, porque la repugnancia que me invade es intolerable.

La ciudadanera (la expulsaron, pero la mantienen en su cargo en el grupo parlamentario) Evelyn, se revistió con los ropajes de democracia “no puedo tolerar que chavistas gobiernen el ayuntamiento” dijo, para dar paso a la operación de reconquista organizada por Plasencia y Zerolo desde sus plácidos encarcelamientos. 

Y se consumó la atrocidad. CC, la corrupción canalla, la Coalición de lo peor que hay en la política de Canarias, ha recuperado su fortaleza en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Porque la democracia retrocede cuando el dinero se impone. Porque la concejala ciudadanera Evelyn dirá lo que quiera de sus motivaciones democráticas. Pero yo y mucha gente proclamamos nuestra sospecha, sin más prueba que la del sentido de la lógica, a la vista de los hechos, de que las motivaciones para colocar a Bermúdez en la alcaldía son otras, distintas a sus ardores democráticos. Y ni tampoco pensamos que esas aspiraciones pasen por un sueldito, por jugoso y descansado que sea. Es una sospecha, solamente una sospecha, pero muy fuerte, de que el sonar de las monedas de la bolsa cuyos cordones abre y cierra Bermúdez según le digan Plasencia y Zerolo, es muy potente y tentador. Solamente una sospecha, insistiré hasta que se demuestre otra cosa. Pero el fulgor de las monedas de Judas ciega hasta a una criolla antichavista. Claro, no le hará falta una máquina contadora de billetes, como al chorizo real, pero a ella ya le basta. Se trata de una persona poco ambiciosa. Un pizco del Parlamento y las dietas por aquí, y lo mucho que caiga por allá… se amaña, la pobre.

Pero es que a la contundencia de los hechos se suma la caradura de un alcalde restaurado que todavía no se había sentado en el municipal trono, y cesó fulminantemente al reo de lesa plasencia zeroliana. Al tipo abogado que no sabía con quién se las estaba jugando y se atrevió a tocarle los dorados lomos a la pareja filibustera. Eran un trío, pero lamentablemente, uno murió. Sin embargo a estos que le han sobrevivido les sobra el rencor y la influencia para ir cobrándose los agravios. Tiemblen, que esto no hizo sino empezar. Plasencia y Zerolo siguen en la brecha.

Estás bonita, Evelyn, con tus motivaciones democráticas. Bermúdez, que sabe a quién hay que acatar y obedecer en esta llamada democracia, se ha cargado a un abogado insigne, que no puede trabajar en un ayuntamiento de CC. Porque Ruymán Torres no se pliega a los designios neoliberales de que las empresas están por encima de todo. Y si son tramposas y estafadoras, más, porque tienen más dinero. Porque Ruymán Torres todavía piensa que el derecho y los intereses ciudadanos deben prevalecer ante el poder del dinero. A la calle con el iluso. Friedman lo quiere.

A Bermúdez le ha importado una laja chasnera que se le vean las vergüenzas. Más vergüenza es ser pobre, dice el tunante. Y, pido perdón por autocitarme, pero, como dije hace unos días. Pobre Santa Cruz de Tenerife. Mientras tanto, Plasencia, en el talego, muerto de la risa.

Chema Tante, en la Casa de mi tía