Algo más que desguaces

En la ciudad turca de Aliaga, frente a la isla griega de Quíos, se desguazan numerosos cruceros de turismo, italianos, ingleses, etc., que frecuentaban los puertos canarios. No hemos de olvidar el papel de los barcos y los puertos en Canarias, desde la navegación a vapor hasta la COVID, que cortó los cruceros el pasado marzo. La chatarra turca “empaqueta” parte de un periodo de más de 100 años de economía canaria. ¿Cuántos puestos de trabajo? Por no hablar de la pérdida de pasajeros vía aérea.

Decimos esto porque estamos convencidos desde hace algunos años de lo importante que es la diversidad económica, tema altamente complicado, por las limitaciones que impone la geografía (suelo, agua) y la sociedad (formación, pretensiones sociales).

Nos preocupa que no tengamos un debate vivo sobre alternativas de cómo diversificar la economía, qué hacer para superar la crisis, medidas a corto y a largo plazo. Que los ERTE no se conviertan en ERE. Cómo optimizar los recursos disponibles, mejoras formativas para nuestros jóvenes, ya que las salidas históricas como la emigración no son alternativas y, lo que es peor, el problema de la inmigración ignorado por Madrid y Europa, y aquí, una “apatía total”.

Numerosos cuellos de botella, no tenemos un ambiente social, empresarial y político que mire para el presente, asumiendo que en muchos años no vuelven los tiempos alegres, anteriores a marzo 2020, ya que el bicho vino en una coyuntura económica en la Europa rica, con problemas de competencia por el espacio vital con EE.UU. y con China.

No solo es la COVID-19, la crisis sanitaria, económica y política en la Europa rica, por si fuera poco, los chinos parece que superan las crisis y aquí nosotros mirándonos el ombligo. En casa, COVID, sequía y cambio climático, apenas hablamos de prioridades, por ejemplo, de los más de 140 millones de m3 de aguas urbanas en Canarias, y que reutilizamos algo menos de 35, mientras los Cabildos de Tenerife y Gran Canaria priorizan el tren, no la depuración ni la reutilización, y el agua es importante para la sanidad y el medioambiente.

En Tenerife tenemos casos muy expresivos, la tubería instalada hace 20 años para transportar aguas depuradas de la zona metropolitana a la costa de Arona, San Miguel y Granadilla, tiene un 100% de ocupación (casi 2.000 pipas/hora), y nadie plantea un compromiso presupuestario para ampliar los caudales, dada la demanda y el deterioro de las galerías y los pozos, y los aportes de la nueva depuradora que se construye en Santa Cruz de Tenerife.

Tenemos la obligación de mirar con otros ojos más abiertos al entorno que nos rodea, con planteamientos solventes, con compromisos ambientales y sociales en una sociedad más equilibrada, cuidando lo que nos queda de turismo, pero también intentando que dicha actividad genere los máximos beneficios sociales y ambientales.

Estamos en una nueva época, con menos recursos, donde esta sociedad ha de mirar para dentro, dignificando elementos básicos de ayer, pero también con la tecnología del momento, en la que las energías alternativas, los cuidados ambientales, no deben ser elementos sueltos, descoordinados. Las instituciones públicas han de entrar en un modelo que optimice recursos.

Vivimos en un mundo complejo, no hay modelos para copiar. La economía mundial en pocas manos, y nosotros soñando con un estado providencial que resuelva todo.

Veamos cómo se entiende en chino el supuesto mundo socialista. Zhong Shaushan, el magnate de agua embotellada, es de las mayores fortunas del gigante asiático. Sus botellas tienen un tapón rojo con un paisaje de fondo con unas montañas verdes. El agua que bebe el país más poblado del mundo, con ríos y manantiales contaminados, está en manos privadas.

En Barlovento, cinco de las ocho galerías con las que regamos, con más de 600 pipas/ hora cuando caen 4 gotas para el barranco, están en manos públicas, y corporación local e insular no priorizan la elevación a la Laguna de Barlovento desde la presa del Barranco de Abreu. Eso sí, construimos con dinero público unos estanques con capacidad para 6 o 7 horas de los caudales locales. Por proponer estas cosas he perdido varios “amigos” para tomar café en mi pueblo. Instalaciones costosas y no hay recursos para elevar aguas de dichas galerías 400 metros. Perdiendo miles de pipas todos los años y hablando de desaladoras.

Los bisnes son los bisnes – Cosa veredes amigo Sancho

Wladimiro Rodríguez Brito