9 de Mayo: La FSM honra el 75 aniversario de la Victoria antifascista de los pueblos

El 9 de mayo 1945 fue aniquilado en Berlín el monstruo del nazismo, abatido por los pueblos y la clase obrera del mundo que tenía en su vanguardia al Ejército Rojo heroico.

La Federación Sindical Mundial, que hoy cuenta en sus filas a más de 100 millones de trabajadores y trabajadoras desde 130 países de todo el mundo, entre los que se encuentra Intersindical Canaria, honra este aniversario de importancia histórica y rinde homenaje a los millones de mártires de nuestra clase que aplastaron la amenaza nazi-fascista. No olvidamos ni a las víctimas de las atrocidades nazis en cualquier parte del mundo, ni las 4 Ciudades Heroicas, proclamadas como tales el primero de mayo de 1945 en la Plaza Roja: Leningrado, Stalingrado, Odesa y Sebastopol.

La FSM es la niña de este esfuerzo, el colmo de esta Victoria, ya que fue fundada en el mismo año de la Victoria Antifascista en París. De hecho, el papel protagónico de la clase obrera, de los miles de sindicalistas que dieron su vida, constituye la prueba del rol de vanguardia de la clase obrera en la lucha contra el fascismo y en el honor de la propia humanidad.

Hoy día, la importancia de esta Victoria es más actual que nunca. En un período en que los capitalistas y sus gobiernos, los EE.UU. y la UE intentan falsificar la historia y borrar la contribución colosal de los pueblos, de la Unión Soviética, de los movimientos partisanos en la victoria sobre el fascismo, nuestra tarea es todavía más urgente. Incluso no dudaron en caracterizar el 9 de mayo como “día de Europa” para cambiar el verdadero contenido de esta fecha.

Hoy día, en un coyuntura en que se nota un ascenso del neofascismo y la extrema derecha bajo la tolerancia o mismo el apoyo energético de los estados capitalistas, es un deber del movimiento sindical clasista no dejar que se borre la memoria, que no se olvide la verdad histórica. Los sindicatos clasistas han de informar, difundir la verdad al nuevo relevo de sindicalistas.

El día 9 de mayo inspira a los trabajadores del orbe, les da fortaleza y les enseña la fe en sus fuerzas; continuará mostrándoles el camino contra la explotación, por mucha tinta que derramen los enemigos de la clase obrera. Será un ejemplo a seguir en las luchas del futuro y en las tareas complejas que vendrán para los sindicatos clasistas de todo el mundo.

La FSM se comprometa a mantener viva la chispa de la memoria histórica para los trabajadores y trabajadoras de todo el mundo.