8 de Marzo Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La Ley Transgenerista, no habla, ni es lucha de clase.

“El derrocamiento del derecho materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. El hombre empuñó también las riendas en la casa; la mujer se vio degradada, convertida en la servidora, en la esclava de la lujuria del hombre, en un simple instrumento de reproducción” F. Engels (El origen de la familia, la propiedad privada, el estado).

El 8 de marzo es la fecha que propuso Clara Zetkin (comunista y feminista alemana) y consensuado por muchísimos colectivos feministas de clase y del mundo entero. Todo ello porque Zetkin, pensaba que la “la lucha por la emancipación de la mujer es necesariamente lucha de clase”.

Las feministas históricas desde aquellas clásicas hasta las de nuestros días lucharon y luchan por la emancipación de la mujer, para redimir al mundo de las explotaciones del capitalismo patriarcal.

Hoy por hoy tenemos, el 8 de marzo convertido en un carnaval malva, de feminismos de “géneros” (¡nosotras somos mujeres no géneros!), liderados por las feministas de salón, salidas de los despachos de las universidades, del posmodernismo, apoltronadas en las instituciones y bendecidas por el capital (a espaldas de las pobres, trabajadoras, precarizadas, paradas, amas de casa, jubiladas, viudas, estudiantes pobres, prostitutas, la que alquilan sus vientres y revolucionarias intelectuales), pidiendo financiaciones y leyes para la “causa” y la causa no se arregla.

Decía Rosa Luxemburgo, “los ricos cuando necesitan su seguridad de acumulación de capitales, utiliza lo que sea”. Cierto, para eso llevan siglos de experiencia. Así es que leyes (LGTBI, Queer, prostitución y vientres de alquiler, es lo que existe y nos asiste para tal fin. Y de aquella gran Rosa fresca, hoy solo nos queda flores de papel.

Tanto es el desastre del neoliberalismo y aquellos/as que les sirven, que la cuestión de la ganancia y el acúmulo ciego de capitales, intenta borrar de la historia que: ¡la humanidad se compone de hombres y mujeres, que son los que han fabricado dicha historia!

Las leyes transgeneristas, que no transexual, que “saldrá aprobada” y que le costará tragársela con papas a la ministra progre, trans-marxista Irene Montero, (pobre Marx) está en la picota, porque sencillamente es una tragicomedia.

¿Culpa de todo esto? Las feministas ya citadas más arriba apoltronadas hacen décadas en las universidades del progrerío y la postmodernidad a las que les metieron gato por liebre o lo que es más real, género por mujer. Este concepto de género se viene gestando desde la época de 1915 con el apoyo de Rockefeller y Ford, financiando estos proyectos, culminando en nuestros días con las leyes de todo inclusivo como los paquetes de ofertas de cualquier compraventa.

Esas leyes transgeneristas, que pretenden elevar (como si no existiesen leyes para todas las personas y las causas), tratan dar un vuelco contra lo cotidiano, natural, biológico, de clase, para enfrascarse en locuras, que pretende en su mundo virtual, pues no real, que: el DNI será asexuado, por si un día se antoja ser mujer con pene, pelucas, barbas, tetas y otros andamiajes u otro día hombres que paren. Le llaman al despropósito “autodeterminación de género”.

Es que, por lo visto al nacer, los entrometidos/as nos pusieron el sexo que les dio la gana, ¿tenían que haber consultado con el bebé para ver lo que quería y pedir a la carta? No hay otra explicación posible ante sus quejas, justificaciones, ignorancia e interés de los que acumulan a cuenta de la nueva moda y cuatro pelagatos caprichos.

En fin, señores, el género que fue fabricado y sacado de los laboratorios de los interesados, ha mutado y cada vez más vertiginosamente hace otros clones pululando por todos los costados, que vaya usted a saber, hasta dónde llega el embolado del asunto.

El colmo de la paciencia y del desatino. Por supuesto, no tenemos nada contra las personas trans que quieren Transicionar y que esta ley precisamente ha traicionado. Ni LGTBI, ni trans, ni nada, todo lo ha tirado abajo, este misterio de la “igualdad” huyendo hacia adelante como pollo sin cabeza para defender lo indefendible, con una urgencia desenfrenada, llamándolo “derechos humanos”. ¡Todo lo que arroja por la puerta se le cuela sin querer por la ventana!

Con este despropósito, quieren barrer de la faz de la tierra la lucha emancipadora de la mujer que nos ha costado cárceles, muertes y represión a lo largo de la historia.

Nos llaman “cuerpos gestantes” y “géneros”. Una vuelta de tuerca a la misoginia más aberrante. El “genero” no es sino los roles que nos ha marcado el patriarcado capitalista a hombres y mujeres para su beneficio y contra estos luchamos hasta la victoria. Toda esta locura apoyada, cómo no, por los que se benefician, industrias farmacéuticas con ventas de medicamentos, envenenando adolescente con pócimas fantasiosas, creándoles un sueño, para que los hombres se vuelvan mujeres y viceversa, además de hospitales para amputar sexos y otras, que da pavor. Todo un mercadeo, de consumo para un mundo de individualistas, narcisistas, burgués y embrutecido.

De esta forma Vox se frota las manos porque ya ha capitulado la violencia machista hacia las mujeres pues al no existir mujeres y hombres sino Género, a saber, si los asesinos son hasta marcianos y los asesinados seres mitológicos.

Me cuestiono y me viene a la memoria los sindicatos que han luchado toda la vida contra las brechas salariales y todo abuso sobre las desigualdades entre hombres y mujeres ¿Dejarán de luchar, por esta lacra del pasado?, ¿el 73% del paro en 2021 ha sido de mujeres o de géneros?, porque ahora como los DNI son asexuados, queer, no binario, mujer con pene, sin pene, pero soy hombre con partos “inclusivos”, no sabemos cómo será la cosa o la causa. ¿El sentir individual que le pase por la cabeza, a cualquier individuo, estará por encima de la jurisdicción y leyes sobre los derechos de la mujer trabajadora contra la explotación capitalista y patriarcal? ¿La opresión de clase es fruto de un sentimiento individual, de una autodeterminación de género o es fruto de un modelo económico explotador?

Las feministas de clase decimos: que la lucha para la emancipación de las mujeres, no es la bronca de sexo, la de los asexuados, la de los géneros o la de los chalados, sino la bronca de clases.

No nos queda otra que hombres y mujeres unidas en una misma lucha y fin para derribar el capitalismo patriarcal que lleva siglos vomitando y escupiendo veneno sobre las clases trabajadoras y masas populares y sobre todo liquidando el ecosistema del planeta. SOCIALISMO O BARBARIE.

Viva el 8 marzo día de la mujer trabajadora, abajo el feminismo burgués potenciado y financiado por el capital…

Maribel Santana, feminista, activista, historiadora.