600.000 canarios en exclusión social

Sin rodeos

En la situación de encefalograma plano y de constantes vitales imperceptibles que acusa la autodenominada izquierda y la mayoría del movimiento sindical, la iglesia canaria vuelve a levantar la voz sobre la injusticia social presente en el País Canario. El estudio del Clero viene a denunciar que el 39% de la población de nuestro Archipiélago se encuentra excluida socialmente por la pobreza, mientras unas 334 mil personas sufren desigualdad severa. Unos datos estos, lógicamente no reconocidos por las estadísticas oficiales, pero también ignorados voluntaria o involuntariamente por el conjunto de la clase política. Al tanto que para las derechas española y canaria la solución los problemas de la mayoría social  no forman parte en su credo ideológico,  la denominada izquierda hace dejación del cumplimiento de sus teóricos compromisos para acabar con la desigualdad, motivo por el cual el devenir de los trabajadores canarios se presenta nada esperanzador. Porque como es sabido, el régimen político español hace tiempo que ya certificó la discriminación y la segregación como norma colonial a aplicar a los canarios, y así, invariablemente volvemos a revalidar los peores indicadores laborales del actual Estado español. Pero si alguien pensaba que el nuevo pacto de progreso que conforma el ejecutivo canario (PSOE, Podemos y NC) iba a enmendar la plana a la metrópoli, picó en hueso. Por ahora se conforman con el anuncio de algunas medidas analgésicas y paliativas para alargar este malvivir de centenares de miles de asalariados y empleos precarios, sumando enteros en los índices de pobreza que castigan a esos más de 600 mil canarios que no pueden acceder a los derechos humanos más básicos. Una política invariable esta que tiene como denominador común continuar propiciando el enriquecimiento del empresariado mediante el empobrecimiento progresivo de los trabajadores.