Un 17% de subida salarial para los próximos cuatro años, además de clausulas contra la precariedad laboral y especialmente para las camareras de piso, son las mejoras que destacan en el Convenio Colectivo  del sector de Hostelería del archipiélago Balear firmado recientemente por CC.OO, UGT y la patronal. Por contra, las clausula de convenio del mismo sector en Canarias, cuantifica la revisión para el mismo periodo cuatrienal en un miserable 5,75%.  Ante esta contradictoria realidad, surgen las preguntas de perogrullo del por qué los mismos sindicatos utilizan tan diferente raseros en el trato a los trabajadores de ambos archipiélagos, pero también cómo es posible que las mismas firmas hosteleras, (además de la cavernícola patronal canaria) y en contraste con lo que hacen en Las Baleares, mantengan tal salvaje y egoísta forma de entender el reparto de la riqueza y los beneficios que generan sus empleados.  Para mayor escándalo, los beneficios empresariales de la hostelería, son mayores en Canarias que en el archipiélago del Mediterráneo. Y todavía hay algunos que se escandalizan cuando, acertadamente, se denomina colonial la situación económica de Canarias.