Jorge DortaJorge Dorta

A raíz de la situación actual en Cataluña, el gobierno de España ha mandado una carta al gobierno de Canarias a modo de advertencia. La misiva, dirigida a Coalición Canaria con copia al califa que quiere ser el califa en lugar del califa, es decir, Nueva Canarias, empieza diciendo; 

Sabemos que sois los más fieles defensores de la españolidad de Canarias, ya que en una Canarias independiente, democrática y con un pueblo despierto consciente de sus derechos no podríais robar tanto ni perpetuaros en el poder a través de una ley electoral fraudulenta como la que os hemos diseñado. Pero por si se os ocurre tener tentaciones independentistas mirad lo que está ocurriendo en Cataluña y tomad buena nota de las catastróficas consecuencias económicas que implicaría. Mirad como en Cataluña Caixabanc, Banco Sabadell y muchas otras empresas están cambiando su domicilio fiscal.

Si os independizais todas las grandes empresas españolas con domicilio fiscal en Canarias lo trasladarán para tributar en España (como hacen actualmente), en lugar de acogerse a los beneficios fiscales de las islas. Pensad cuantas empresas del Ibex 35 tienen su domicilio fiscal en Canarias. Os quedareis sin industria, sin sector financiero y sin multinacionales.

Si Canarias se independiza las empresas españolas dejarán de acogerse a los beneficios fiscales del REF y a la RIC y empezaran a pagar impuestos en las islas. Estais advertidos.

Además, si Canarias se independiza ya no podremos devolver en forma de subvenciones parte de lo mucho que os robamos.

Pero si estas amenazas no son suficiente para hacer entrar en razón a los canarios, os advertimos también con otra serie de medidas.

Si Canarias se independiza, España como represalia ya no os venderá nada, tendréis que comprárselo todo a otros países. A día de hoy os hemos obligado a comprarnos más del 90% de vuestras importaciones totales, sin que España sea un monstruo exportador ni un gigante competitivo. Hasta ahora os hemos vendido los excedentes de producción que España no podía colocar en el resto del mundo. Si os independizais tendremos que buscarnos otro al que encasquetarselo. Si queréis arriesgaros a comprar directamente a alemanes, suecos, estadounidenses, chinos o británicos allá vosotros, nosotros os hemos advertido.

Tampoco os venderemos frutas y verduras de Marruecos, así que en vez de nosotros comprarlas en Marruecos, llevarlas a Murcia, empaquetarlas, ponerles un sello, mandarlas a Sevilla y de allí meterlas en un barco para Canarias para que nos las compreis, tendréis que comprarlas directamente a Marruecos y meterlas en un barco en Tarfaya o Agadir para mandarlas a Canarias frescas y en el mismo dia.

Olvidaros también de que traigamos el pescado desde el banco pesquero canario saharaiano a España para aquí desembarcarlo, tratarlo y luego mandarlo de vuelta a Canarias, ... tendreís que adquirir el pescado directamente del mar a la mesa.

Además desaconsejaremos a los españoles a que vayan de vacaciones a Canarias y les aconsejaremos que viajen a lugares mas exóticos como Turquía, Arabia Saudi o Túnez, así en lugar de 16 millones de turistas tan solo recibiréis 13 millones de turistas. Estáis advertidos.

Tampoco os permitiremos entrar en la Unión Europea. Toda vuestra extensa producción industrial no podreís venderla en la UE, tendréis que ser país y territorio de ultramar con un estatus de asociación a la UE con pleno acceso a los mercado europeos para vuestras exportaciones, o alternativamente país ACP también con pleno acceso a los mercados europeos.

Y finalmente, si aun no habéis entrado en razón, si os independizais os volveremos a colocar en un cuadradito en el mapa debajo de Baleares... estais advertidos

 

Tomás Ramos copiaTomas Ramos

Suma y sigue. Ni el verano nos ha dado un momento de tregua para desayunar con tranquilidad y sin que las noticias mañaneras nos rompan el apetito. Por más que lo intenten desde las cúpulas del poder, las alcantarillas del estado seudodemocrático no pueden absorber tanta mierda y saltan las tapas por la presión. La red de corrupción de la trama Gürtel se extience del PP madrileño a todas las organizaciones territoriales. En Valencia ya superan el centenar los cargos públicos, también peperos, imputados. El PSOE andaluz no se queda atrás con los ERES fraudulentos que salpican a diestro y siniestro con cifras cada vez más escandalosas.  En Cataluña, donde se sospechaba desde hace décadas pero se había evidentemente  ocultado, el Pujolismo demuestra  cuál era su verdadera patria (la banca andorrana, no la catalana). Y mientras tanto, el pueblo, la gran masa de la población, ( el 99% frente al 1% según dicen en PODEMOS) aguantando palos y mentiras. Incluida la más grande, la  de que “estamos saliendo de la crisis”(¿?)…¿Se puede estar mejorando cuando la DEUDA PÚBLICA ha crecido un 40%  en estos tres últimos años, cuando todo lo que produce el país en un año ya lo debemos, con intereses, a los especuladores financieros internacionales? ¿Cómo es posible que, con tantos recortes y sacrificios, la deuda no pare de aumentar? Claro, asumiendo y rescatando deudas ajenas, sean de los bancos fraudulentamente quebrados, las cajas saqueadas por la casta política profesional, las autopistas de “pillaje”, los aeropuertos sin aviones,  etc, etc, y más etc.

¿Y cuáles son  las excusas y  explicaciones cuándo los casos de corrupción son tan evidentes y graves que ya no se puede alegar “presunción de inocencia”? Totalmente repugnantes: busque usted, querido lector, información sobre  cualquier caso ya comprobado de corrupción, sea cuál sea el partido del “sistema” implicado, y verá que dicen lo mismo con las mismas palabras y la misma entonación…: “No sabíamos nada”, “se nos infiltró un corrupto”, “son casos aislados, algunas manzanas podridas”, “nuestro partido está formado por una inmensa mayoría de gente honrada” “y tú más… y los otros también”, etc.

Cómo decía la canción…”teatro, lo tuyo es puro teatro”. Primera cuestión: si se han metido tantas manzanas podridas,  robando  tal cantidad de millones y durante tantos años, ha sido porque las fórmulas de prevención, tanto en el partido como en la institución… eran un desastre o no existían, y eso es una irresponsabilidad delictiva contra la ciudadanía. Además, ¿qué pasaba con los que rodeaban al corrupto? ¿Estaban ciegos, no notaron nada? Aquí entramos en un tema muy interesante y fundamental: ¿qué es lo que se propugna entre la militancia de un partido del “sistema” con respecto a quién deben servir en primer lugar:? ¿A los principios morales, a la ciudadanía… o a las siglas? Aunque de puertas afuera digan lo contrario, está claro que, por encima de todo, al militante le inculcan que su deber, con razón o sin ella, tiene que ser defender al partido. Si no es a así, su futuro será que lo expulsen a patadas y, si el partido es muy poderoso,ver su vida arruinada por una persecución inmisericorde. ¿No lo creen? ¿Qué ha pasado cuándo se han dado algún caso de esos? ¿Cómo ha sido la vida del concejal pepero de Majadahonda, José Luis Peñas, que destapó la  Gürtel? ¿Y del socialista Serafín Núñez que dio las pistas iniciales sobre las tropelías de Juan Guerra? Un infierno en soledad han sido sus vidas, cuando merecen eterna gratitud por su valor.

Sin embargo, vemos casos, no políticos, en que esa situación no se da, y por tanto, sí es posible hacer las cosas de otra manera. Vemos cómo el policía de Asuntos Internos que pilla a otro “compañero” policía haciendo contrabando, pasando droga, robando, etc. obtiene el premio y la felicitación por su labor… ¿Por qué los partidos del sistema no tienen departamento de Asuntos Internos para prevenir que les entren manzanas podridas? Porque no les interesa, porque están organizados y financiados de forma presuntamente corrupta, porque han convertido la política en una profesión cuyo fin es enriquecerse, y no el servir al pueblo.

¿Podemos confiar en que pueda aparecer un líder honrado que, gracias a su carisma y su labor, cambie todo esto? Vana y estúpida ilusión. Ni siquiera cuándo aparecen personas que despiden santidad por todos sus poros, si el “sistema” circundante no es purgado, su ejemplo es importante, pero no decisivo. El Mahatma Gandhi no logró que su Partido del Congreso Hindú deje de ser una agencia corrupta de colocación… Nelson Mandela, en su vejez,  tuvo que tragar la bilis de comprobar que sus continuadores caían en el clientelismo, los sobornos y el enriquecimiento más escandaloso. Omaba, el primer presidente negro, no ha cambiado gran cosa la situación marginal de sus hermanos de raza, como bien se ha comprobado en  Ferguson.

Es el sistema lo que hay que cambiar. Ni Pablo Iglesias de PODEMOS, ni Alberto Garzón de IU, ni Pedro Sánchez del PSOE… ni otros similares, harán nada por sí solos, si la política se sigue haciendo de forma PROFESIONAL. Solo aquellos que dediquen un cierto tiempo a la gestión pública, que sean totalmente transparentes, que creen mecanismos prácticos y democráticos de prevención y participación ciudadana, que acaben con las puertas giratorias entre política y poder económico,  y sirvan al pueblo  durante un lapso de tiempo máximo, y luego se vuelvan a su trabajo sin profesionalizarse en la política, pueden ser gente de fiar y con la que se puede colaborar. Los demás, o son embusteros profesionales, o acabarán siéndolo, o serán cómplices por acción u omisión de los anteriores.

Paco DenizPaco Déniz

 Si no miedo, algo parecido recorre el cuerpo de las personas que pudieran significarse en la crítica a la Monarquía, al artículo dos de la Constitución, o al Gobierno. Pero miedo solo si la crítica circula por la izquierda. Algunas de las recientes actuaciones judiciales advierten a la disidencia social de que sus opiniones pueden llevarlos a la cárcel. Por eso no están muy desencaminadas las reflexiones que apuntan a una estrategia deliberada de la extrema derecha para copar puestos relevantes en el aparato judicial al objeto de criminalizar a quien ose indicar a los Borbones el camino de los mejillones. No digamos ya si quieres que los presos políticos dejen de serlo. Se trata de desactivar a la oposición real que incomoda, y disciplinar a la sociedad para que no se aventure en valores republicanos, soberanistas, ni blasfeme contra Dios, ni se relacione con cantantes, brujas ni obras de arte peligrosas.

Sorprendentemente, es tras el asesinato a tiros de un chico en La Laguna cuando cae la mayoría en la cuenta de la más que posible inexistencia de separación de poderes, porque lo sucedido mete un cante que no veas, y, lógicamente, los laguneros recuerdan las trascripciones del caso Corredor, connivencias y tramas que afectan a poderosos actores en noches de lluvia, frío y neblina que obstaculiza ver y decir las cosas claramente. Y como la policía nos despista deteniendo a un pibe por decir en las redes que no le gusta la Monarquía, la gente prefiere cerrar las puertas de sus casas y correr las cortinas cual crónica de una muerte anunciada. Sobre todo, porque la gente no se siente segura ni amparada y prefiere callar como en Corleone. No nos olvidemos de que la seguridad es una de las explicaciones a la formación de agrupamientos humanos y ciudades.

Nunca debimos llegar a esta situación, porque la sociedad se nos va al carajo como en otros lugares del mundo, y el sistema judicial debería saber que sus decisiones construyen un país, también cuando absuelven a manadas de malditos violadores y fascistas. La razón por la que la fiscalía nunca actúa contra el delito de odio cuando viene de la extrema derecha, asusta y desampara. Y por qué se despliegan todos los cuerpos de seguridad para impedir una pitada o exhibir camisetas amarillas y no para expulsar del país a las hinchadas futbolísticas que destrozan ciudades enteras, me da que pensar. ¿Qué país desean algunos jueces y fiscales?

En fin, que tengo claro que las decisiones judiciales construyen una sociedad, y como estoy viendo venir la cosa, nos prohibirán comer gofio porque tiene color amarillo y por constituir un delito de secesión, igual que coleccionar los sachos oxidados de tu abuelo podría denotar un claro acto de enaltecimiento del separatismo.

Pilar Vera copia copiaPilar Vera

Cuando el pasado 6 de febrero, desde la tribuna de invitados del Congreso de los Diputados, viví la votación de la aprobación de la creación de una comisión de investigación sobre la tragedia del vuelo JK5022 pasaron por mi mente, de golpe, los nueve largos años que llevo de presidenta de la AVJK5022 y el motivo por el que me puse la Asociación, su lucha, sus problemas y la herencia de su primer año de vida, a mis espaldas?

Durante todo ese tiempo me he enfrentado con más voluntad, talento y generosidad, que recursos a un sinfín de problemas derivados de la propia tragedia: no es suficiente con el tremendo dolor de ver como la muerte de 154 inocentes no ha servido para nada porque ni siquiera se ha puesto en evidencia y revisión al mismo sistema que las provocó, sino que además siguen insistiendo aquellos que disfrazados de samaritanos pretenden 'ayudar'.

La aviación civil española en estos diez años que hará de la tragedia del JK5022 el próximo 20 de agosto ha elevado sus números a cifras vertiginosas: pasajeros, vuelos, compañías aéreas, etc? Sin embargo no se ha detenido ni un segundo a extraer de esta catástrofe aérea los conocimientos para la seguridad de todos los que utilizan el avión como medio de transporte, esencial en la vida de los insulares canarios.

Y cuando todos la daban por enterrada -siguiendo el camino que marcó vergonzosamente la Audiencia Provincial de Madrid al archivar en "sobreseimiento libre" la investigación penal que durante más de tres años se instruyó en el Juzgado número 11 de Madrid- resulta que el trabajo constante, vehemente y la seguridad de creer que estábamos en el camino correcto nos ha llevado a entrar en el Congreso de los Diputados que, mediante la creación el pasado 18 de abril de una comisión de investigación, la situará nuevamente en el ojo del huracán: dijimos el 31 de julio de 2011, cuando se hizo público el Informe Final de la Ciaiac, que era un enorme fracaso institucional; el 19 de septiembre de 2012 que el archivo en sobreseimiento libre era en falso y que jamás cicatrizaría una herida que supuraba injusticias y mentiras.

Mientras algunos cerraron página sin leer siquiera su contenido otros se resignaron a que perder a sus seres queridos era cuestión de mala suerte, que nunca se iba a conocer la verdad y mucho menos a obtener justicia sobre la mayor catástrofe aérea de los últimos 30 años en nuestro país. Solo la profunda convicción de que esta lucha desigual que desde la AVJK5022 lidero tenía que llevar a algún lugar y es, por ahora, el Congreso de los Diputados.

El transporte aéreo en España tiene muchos focos, colectivos, intereses, instituciones, etc?, acompañarnos en los aniversarios, alguna palabra de ánimo, pero eso sí, sin darnos visibilidad ni amparo, no fuera a ser que les 'pegáramos' nuestra desgracia. Porque en eso nos han convertido: en la cara amarga del fracaso institucional, profesional y social que supuso aquel triste 20 de agosto de 2008 en el que fallecieron 154 personas y sobrevivieron 18, en algo que hay que ocultar por vergüenza propia y ajena.

Solos hemos llegado hasta aquí pero también con el apoyo de muchos municipios canarios, de tres parlamentos autonómicos, de personas dentro de las estructuras de partidos políticos diversos a título personal. La batalla ha sido durísima pero hemos dado ejemplo de perseverancia, tesón y de compromiso moral con una catástrofe que nunca debió ocurrir.

A todos cuantos creen que España no tiene remedio porque la corrupción es el azote actual y futuro de generaciones venideras, les digo que no es verdad, que la sociedad civil tiene en sus manos la posibilidad de transformarla, y que lo fácil es rendirse buscando excusas que sería mejor ponerlas en la puerta de cada uno por si alguien las quiere y se las lleva.

Lo verdaderamente difícil es permanecer durante diez años luchando por los valores que no cotizan en el mercado persa de las vanidades españolas, por sacrificar la vida en aras del bien común, de cerrar los ojos ante tanto egoísmo. Porque de una manera o de otra, el Estado que falló estrepitosamente aquel llorado 20 de agosto y después, nos empujó a la disyuntiva vital de olvidar y vivir o de vivir sin olvidar para lograr lo que debió hacer y no ha hecho: extraer de esta tragedia el conocimiento para la seguridad de todos, evitando que vuelva a suceder por similares causas.

He sacrificado los últimos nueve años de mi vida por este casi imposible empeño de lograr verdad y justicia, otros en mi lugar hubieran abandonado, pero llevo casi 40 años viviendo lejos de mi querida Gran Canaria y creo que se lo debo por muchas razones: por tantos vuelos casi sin

incidencias de ida y de vuelta, de viajes por los cinco continentes, por tantas familias, amigos, conocidos que vuelan a menudo, tenía que tratar de evitar en la medida de lo posible, más muertes inútiles. Y aunque me desespero, no he podido dejar en el camino la responsabilidad de saber que lo que ocurrió tiene responsables contra los que no clamamos venganza, sino simplemente que salgan del sistema: son nocivos para la seguridad de todos los usuarios del avión como medio de transporte.

Y esa comisión de investigación en el Congreso tiene que servir para esclarecer la verdad, identificar la cadena de errores en el sistema que provocó la tragedia (*) de 172 personas que se subieron al vuelo JK5022 y sus familias. Quedarse a medias, sucumbir a las presiones de los enterradores de esta catástrofe para todo un país, sería matarnos otra vez.

A los que tienen miedo de recordar decirles que no es posible olvidar y vivir, que el tiempo no cura, solo merma el dolor porque la cicatriz de estos casi diez años supura con tanta fuerza que sólo la paz de sentir que se ha hecho todo y más ayudará a seguir viviendo lo que nos reste de vida.

He asumido el proceso de todos estos años y aunque como ser humano no he sido insensible a la soledad y egoísmos de los vivos, es más fuerte la generosidad de llegar al resultado por 154 inocentes que no eligieron su trágico destino y por todas las vidas que podrán salvarse con una seguridad aérea revisada en nuestro país, que cualquier otra inclinación por justificable que sea.

Y todo por ellos? que están en algún lugar?. siempre en nuestros corazones.

(*) Un accidente cualquiera se produce por un fallo humano, una tragedia aérea cuando se fía a la estadística llegar a destino pero se culpa al ser humano, una tragedia aérea cuando se fía a la estadística llegar al destino pero se culpa al ser humano de las deficiencias e incumplimientos que la provocan.

 

J.L. HernandezJosé Luis Hernández

E l ayuntamiento de La Laguna, mediante una moción de Unid@s se puede, ha acordado instar al Parlamento de Canarias a iniciar el debate para la elaboración de medidas legislativas, tendentes a la mejora de la actividad turística y la preservación del medio ambiente, que contemplen la creación de un impuesto para el turismo sostenible (ecotasa), con un carácter finalista que garantice la competitividad, la calidad y la sostenibilidad de la actividad.

Se convierte así en la primera Corporación municipal de Canarias en dar ese paso, después de que también lo hiciera el Cabildo de Lanzarote.

El fenómeno de masas en que se ha convertido el turismo en la inmensa mayoría de los países conlleva grandes beneficios de todo tipo, pero también desajustes y serias afecciones sociales y ambientales que es conveniente tener en cuenta.

En Canarias asistimos desde la década de los ochenta a un auténtico boom turístico, que, con una especie de trashumancia económica de las medianías hacia la costa, desde la agricultura hacia el turismo, generó un importante avance de la economía y también una transformación muy importante de nuestra sociedad. Ese fenómeno también traía de la mano un serio impacto en la forma de vida de la población autóctona y en general en el medio ambiente, con un incremento considerable de la presión sobre el territorio.

En los últimos años, el aumento sostenido, que no sostenible, de la actividad turística en Canarias se ha visto impulsado por la situación de inestabilidad política en el área del norte de África y en general en el Mediterráneo oriental, alcanzándose cifras de récord que afianzan al sector como una verdadera industria, en realidad la principal industria en las Islas. Los crecimientos sostenidos anuales desde 2010 son superiores al 6%, suponiendo más del 34% del PIB, acaparando el 40% del mercado laboral y alcanzando cifras próximas a unos 16 millones de turistas en 2017.

Las administraciones públicas tienen en las políticas ambientales y fiscales potentes instrumentos para garantizar una organización social más respetuosa con el medio ambiente y también para favorecer una adecuada redistribución de la riqueza. Son eficaces herramientas para minimizar el impacto del turismo en zonas de alta concentración turística o en territorios frágiles. Y nuestras islas lo son por estar mediatizadas por su condición insular y por su origen volcánico, aspectos geográficos que determinan una capacidad de carga que no deberíamos perder de vista.

Los municipios tienen un papel clave en el desarrollo del turismo, pero también tienen que soportar gastos y responsabilidades (seguridad, promoción, información, mantenimiento de espacios y atractivos turísticos, transportes, mantenimiento urbano, gestión de residuos, energía, personal, formación, actividades culturales...), que afectan a sus economías y por tanto a la posibilidad de atender las necesidades globales de la población residente.

En todo el planeta son muchos los países, ciudades o zonas turísticas que aplican una tasa o un impuesto para recaudar recursos que se destinan a mitigar los efectos negativos de la actividad turística y, sobre todo, a garantizar la competitividad, la calidad y la sostenibilidad de la actividad y en ningún caso se ha visto reducido afectado el negocio como consecuencia de haber aplicado una ecotasa.

En el Estado español Catalunya en 2012 y Baleares en 2016, son la vanguardia en la aplicación de iniciativas legislativas para aplicar una ecotasa con una imposición finalista que destinan a garantizar la calidad y la sostenibilidad del sector.

El propio FMI considera que un impuesto de estas características y vinculado a la sostenibilidad, es una oportunidad y una potente herramienta que fortalecería las economías municipales. En parecidos términos se pronuncia el Informe Final de la Comisión de Expertos para la Revisión de la Financiación Municipal, emitido en julio de 2017.

En Canarias, teniendo en cuenta las cifras del sector en el año 2017, se calcula que la ecotasa al turismo podría suponer una recaudación de unos 130 millones de euros, con la que se podría garantizar la sostenibilidad de la actividad y también serviría para aliviar la carga que Ayuntamientos, Cabildos y el propio Gobierno de Canarias, tienen que soportar para mantenerla.

Después de tantos años de sacrificios soportados por amplias capas de la población canaria, con el sector turístico plenamente consolidado y con una rentabilidad considerable, ha llegado la hora de la responsabilidad social y de la redistribución efectiva de la riqueza que genera.

Apelamos a la patronal turística canaria para que asuma su importante parte en esa responsabilidad y para que, escudándose en pueriles argumentos como la disminución de la competitividad, deje de hacer lobby para frenar la implantación de una ecotasa.

En cualquier caso, la apelación más firme la debemos hacer a los grupos del Parlamento de Canarias y lo es para que hagan política pensando en las mayorías y no deleguen por más tiempo sus obligaciones.

Concejal de Unidos se puede. La Laguna.

Benito MaceiraBenito Maceira

El Gobierno de Canarias acaba de habilitar 11 millones de euros para mejorar los servicios de urgencias. Lo justifica porque la demanda es creciente y, según nuestro consejero de Sanidad, este año “los picos han sido terribles”. Hace muchos años que la demanda es progresiva, llena de picos terribles cada vez que nuestra creciente población entrada en años, con su salud pegada con saliva, sufre los embates de nuestros benignos inviernos. El espectáculo vergonzoso de las urgencias hospitalarias absolutamente desbordadas, con una indigna promiscuidad de enfermos aparcados en los pasillos y con interminables esperas para ser atendidos, es cada vez más frecuente. De seguir así, hasta los garajes tendrían que acomodarse para nuevas unidades de urgencias. Aunque quizás a algún empresario avispado se le ocurra proponer montar una red privada de servicios de urgencias, que por una módica cantidad le ahorre al ciudadano el suplicio de las urgencias públicas. El negocio sería sustancioso y el alivio de la Administración indescriptible.

¿Nuestros responsables sanitarios se han preguntado por qué ocurren estos colapsos? Si lo han hecho, no nos lo han contado y, sobre todo, no han tomado medidas para intentar arreglarlo. Se limitan a poner remiendos cuando la situación se vuelve escandalosa.

En mi opinión, el caos de urgencias es el reflejo del preocupante deterioro de la salud de los canarios, gestionado por un modelo de atención sanitaria dominado por la inmediatez, la perentoriedad, el apuntalamiento del enfermo surgido de una sociedad que no se ha beneficiado de política alguna de promoción de la salud ni de medidas preventivas para evitar las enfermedades crónicas no transmisibles, en su mayoría cardiovasculares (obesidad, diabetes, hipertensión, aumento de grasas en sangre, etc.), que constituyen la mayor causa de mortalidad y motivan un gran número de visitas a urgencias.

El recrudecimiento de estas enfermedades es claramente ambiental, con escasa participación genética e íntimamente ligadas al estilo de vida impuesto por el modelo de desarrollo del sistema que nos gobierna.

El desarrollismo capitalista en Canarias entró con el turismo. Supuso una transición brusca desde la miseria, el hambre, las enfermedades carenciales e infecciosas a una espectacular mejoría de la calidad de vida, donde el comer estaba asegurado, pero lo que se comía estaba impuesto. Al ir desapareciendo la agricultura de autoconsumo, fresca, de temporada, ya no se comía lo que se tenía en el cantero -ahora abandonado-, sino lo que había. Y lo que había era una comida industrial, manipulada, poco nutritiva, hipercalórica, diseñada para entullar a la población y a un precio tal que fuera asequible para los bajísimos salarios pagados y asegurara pingües beneficios.

Si simultáneamente el gasto de calorías se redujo drásticamente (se “quemaba” mucho menos en el sector servicios) y la comida fue desplazada en la escala de valores por el consumismo (lo que se come no se ve, pero sí el coche aparcado en la puerta), y a todo ello le ponemos la guinda de la absoluta falta de cultura nutricional y de práctica de ejercicio, ya tenemos en marcha la locomotora que mueve todas las enfermedades cardiovasculares, que no es otra que la obesidad.
Si no fuera una desgracia, los canarios podríamos presumir de la locomotora más potente de Europa (30% de obesidad), que arrastra unas vagonetas repletas de enfermedad y de sufrimiento humano, donde destaca la de la diabetes y, dentro de ella, la más preocupante, la de la diabetes infanto-juvenil. La situación de la diabetes en nuestras islas es escandalosa: se nos mueren tres veces más diabéticos por complicaciones que la media nacional.

¿Y por qué tenemos tanta obesidad y sus enfermedades satélites? Sin duda alguna, porque tenemos muchísima pobreza; cerca de la mitad de los canarios (el 44,6% ) está en riesgo de pobreza y exclusión social. ¡No nos podemos acostumbrar a este terrible dato! Está palmariamente demostrado que es la situación socioeconómica el factor de riesgo de más peso en la aparición de las enfermedades cardiovasculares. Es lo que llamamos el gradiente social de las enfermedades: a medida que se desciende en la escala socioeconómica (ojo, incluyendo las clases medias), más se sufren estas enfermedades. Este gradiente opera en cualquier país (hay cientos de estudios que lo demuestran), pero es más notorio cuando la pobreza se da en el seno de una sociedad con patrones macroeconómicos de país desarrollado, es decir, dentro de una situación de gran desigualdad social como es el caso de Canarias. Tras la minusvalía social, a corta distancia, se encuentra el factor de riesgo del sedentarismo, que, dado el panorama laboral actual, también está muy ligado con la situación socio-económica del individuo.

Para empezar a mejorar la desastrosa situación sanitaria de nuestra tierra no podemos seguir practicando la actual medicina de desembocadura, poniendo puntales carísimos para mantener en pie a los enfermos destrozados por las complicaciones de todas estas enfermedades crónicas. No podemos empezar a actuar cuando el individuo está enfermo y menos cuando ya está complicado. Tenemos que recurrir a promocionar la salud de la población e implementar políticas serias de prevención hasta ahora inexistentes. Hay que prevenir, hay que construir una presa que contenga los problemas de base e impida los astronómicos gastos y el inmenso torrente de sufrimiento humano que suponen estas enfermedades. Para ello se tiene que empezar por reconocer que las causas troncales de la gravísima y progresiva epidemia de obesidad, diabetes y demás enfermedades son sociales y que, por lo tanto, la solución tiene que pasar forzosamente por políticas sociales que las neutralicen.

La trágica realidad es que, a pesar de que la situación sanitaria de la población es alarmante, a pesar de que están perfectamente deslindados los motivos de la misma, no se hace prevención. Europa se gasta en políticas preventivas el 3% del presupuesto sanitario. España, sobre el 1% ( incluyendo las vacunas), y Canarias probablemente menos…

No se hace prevención porque está prohibido: el estamento financiero-bancario-empresarial, el verdadero dueño del mundo, el que representa al salvaje capitalismo neoliberal que nos gobierna, El Padrino, tiene dadas órdenes estrictas de que las cosas sigan como están. El reconocer la pobreza como pilar principal del problema es desestabilizador y políticamente incorrecto; la pobreza es un factor de riesgo no modificable… Tomarse en serio el implantar verdaderas políticas preventivas supondría poner en peligro las astronómicas ganancias generadas por la comida procesada (basura), por la industria farmacéutica, por el inmenso negocio en torno a la obesidad, por las tecnológicas medicas, etc. Además, se podría quedar sin argumentos para continuar con la canibalización de la Medicina Pública a través de su política de descapitalización, desprestigio y desmontaje de la misma. Parece claro que no tiene la más mínima intención de hacerse el harakiri…

El Día Mundial de la Salud parece una magnífica ocasión para recordar que para torcerle el brazo a El Padrino es necesario una verdadera revolución ciudadana: solo con la creación de una masa crítica suficiente que amenace a la clase política gobernante con la pérdida del poder a través de los votos comenzarán a practicarse medidas preventivas eficaces y solo entonces empezarán a mejorarse y dignificarse los servicios de urgencias como reflejo de la mejoría en la atención sanitaria de nuestra población. No podemos tolerar que se antepongan los intereses de El Padrino al derecho a la salud de nuestra población.

MIGRACIÓN

 

20181015 180246