15.4.2019

Cati Darias Delgado copiaCati Darias Delgado

La violencia contra las mujeres, lacra fruto de un sistema capitalista y patriarcal tiene mucho que ver, en cuanto a responsabilidad, con las decisiones que se toman en las instituciones y debería tener la consideración de asunto de estado de primer orden. Cualquier tipo de infradotación o recorte en políticas de Igualdad, es ahondar en las agresiones (verbales, psíquicas, físicas o económicas), que por comisión o por omisión, se ejercen contra las Mujeres en cualquier ámbito: doméstico, social, laboral, educativo, de los poderes públicos y fácticos, y que alcanzan un deleznable número de víctimas mortales.

La realidad diaria, es que,  más allá de un ejercicio de declaración de intenciones, por parte de los poderes públicos, no se instauran verdaderas políticas efectivas de protección de las víctimas y sus allegados. Pero además de la ineficacia en las acciones de protección e intervención,  la actividad preventiva, que contribuiría a erradicar la normalización de unos modelos de conducta aprendidos, y cuya reprogramación debe ser instaurada a través de la educación reglada y obligatoria desde los primeros niveles, como contenidos transversales acerca de la educación sexual y reproductiva, la igualdad, el respeto y la visibilización, no parecen tener cabida.


            A nivel mundial las mujeres tenemos menores salarios y más precariedad en la actividad laboral, dobles y triples jornadas, feminización de la pobreza y la enfermedad, menos oportunidades, casi exclusiva responsabilidad de los cuidados, tasas ínfimas de representación, somos violentadas por defender los derechos fundamentales, aumentan los feminicidios de mujeres jóvenes y pobres, la explotación sexual…

En el estado español todavía se permiten declaraciones de altos cargos e instituciones como la iglesia, que incitan a la violación, amenazas de modificación regresiva de la Ley de Aborto, sentencias judiciales a favor del acoso sexual, asesinatos que no paran, protecciones que no llegan, divorcios que no pueden realizarse por falta de dinero, lenguaje institucional sexista y misógino, medios de comunicación que potencian la desigualdad, subvenciones a la educación segregada por sexos.

En Canarias más de mismo, pero además las mujeres sufrimos y debemos luchar contra la triple discriminación: capitalismo, patriarcado y colonialismo, en una situación socioeconómica con niveles de paro y pobreza que duplican la media del estado español.

Desde Intersindical Canaria, abogamos por la erradicación definitiva de la violencia, para lo que es necesario que las mujeres tengamos el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, que la violencia de género: maltrato psíquico, agresiones físicas, violencia sexual, el acosos sexual y laboralno sean invisibilizados, ni minimizados por las instituciones ni la sociedad. Que las mujeres tengamos derecho a la igualdad laboral: sin discriminación salarial y en igualdad de oportunidades y de derechos. Que la sociedad sea paritaria en los mejores aspectos que la fundamentan y definen y que se reconozca la deuda que la Historia tiene contraída con nosotras.

Cati Darias Delgado

Delegada de Intersindical Canaria


Wladimiro Rodriguez

 Wladimiro Rodríguez Brito

Las lluvias de octubre nos dan un respiro ante el peligro de los incendios en las cinco islas occidentales de Canarias. La cosecha contra el fuego ha sido buena, posiblemente la mejor en los últimos 30 años, tanto por el reducido número de hectáreas quemadas como por los daños producidos. No obstante, la lectura de este hecho debemos hacerla con humildad. Este éxito tiene que ver con los recursos humanos y materiales en la prevención y la extinción del fuego, pero hemos de recordar que en muchos momentos se muere de éxito.

Una parte de la cosecha se debe a los cuidados humanos, bien sean brigadas forestales, equipos de vigilancia, pastores, agricultores, excursionistas y otros colectivos que cuidan de la naturaleza, que, sin lugar a dudas, han jugado un papel positivo y a los que hay que dar la enhorabuena.

 

Sin embargo, existen otras causas. Recordemos cuando teníamos pirómanos en una localidad de Tenerife (Icod el Alto), hasta tres conatos al día. Aquí y ahora debemos entender que los resultados de este verano no son únicamente de cosecha propia.

 Estos surcos de papel quieren hacernos reflexionar sobre asignaturas pendientes, en las que todavía queda un largo trecho por recorrer. Por ejemplo, seguimos aumentando la superficie no labrada en las medianías de Canarias. Tierras en las que antes sembrábamos cereal y papas, ahora son pastizales sin pastores, desde Fontanales hasta Tijarafe, zonas antaño de frutales, cereales y pastos, ahora cubiertos de cañeros, zarzas, hechos, granadillos, espinos, etc; antiguos campos de viña, almendros, higueras, ahora cubiertos de maleza. Solo el sur de La Palma ha perdido más del 40% de la superficie cultivada de vid en los últimos 20 años, o qué decir de Icod de los Vinos, Frontera, Artenara o Arure, campos con apenas huella campesina, con lo que ahora llaman los ingenieros combustible, territorio ideal para el fuego que ahora, en muchos casos, está sembrado de casas ocupadas por urbanitas que esperan que los helicópteros y los drones apaguen el fuego.

Aquí puede irnos igual que como les ha ido en California, Portugal o Galicia. Solo en California, ardieron este verano más de 300.000 hectáreas, miles de viviendas quemadas, pérdida de vidas humanas. Allí se utilizaron grandes equipos que han demostrado lo poco útiles que son. La prevención sigue siendo la gran asignatura pendiente tanto en California como en Canarias.


Hagamos una reflexión en voz alta, no nos vistamos con plumas ajenas, ni nos colguemos medallas que no son. Este verano ha sido fresco, ya que no hemos tenido apenas tiempo sur y, hasta finales de junio, se ha dejado notar algo de frío -como bien saben los viticultores del norte de Tenerife, que han tenido que vendimiar hasta tres semanas antes, cosechando casi un tercio menos de los kilos habituales-, y con la fortuna de que los pirómanos han estado de vacaciones.

Celebremos los buenos resultados sin descuidar que tenemos asignaturas pendientes en temas forestales, tanto en la limpieza, entresaca, retirada de combustible, pero, sobre todo, los entornos de los montes, tanto en los cultivos como la vuelta al pastoreo, asignatura esta que han mejorado en Gran Canaria con la trashumancia.

Es necesario un cambio en la filosofía ambiental. En muchos casos hemos de pagar por tareas ambientales en las que las brigadas han de mantener superficies concretas libres de combustible, sobre todo en las proximidades de zonas pobladas y vías de comunicación.

El último incendio de California debiera hacernos reflexionar sobre una asignatura pendiente en Canarias. Los drones y los helicópteros, aunque importantes, son elementos auxiliares que no sustituyen a la prevención, cosa de la que sabían mucho los campesinos en los tiempos de hacha, machete y sacho, conservando el entorno de la vivienda limpio de combustible, ahora pastos o monte.

En California no pudieron contra el fuego con los medios aéreos, tuvieron que recurrir a bomberos australianos, utilizando incluso aviones DC-10, y evacuando más de 40.000 personas.

Domingo MendezDomingo Méndez

En los últimos días, varios compañeros y compañeras que se presentan a las primarias de Podemos para elegir a nuestras candidatas y candidatos a las próximas elecciones autonómicas, insulares y locales, han presentado en los medios de comunicación sus propuestas a las personas inscritas y la ciudadanía.

Todas expresan de una u otra forma la voluntad de echar a CC de las instituciones.  Buena intención; para que se cumpla, ha de estar acompañada de un proyecto coherente.

Porque echar a CC no es solamente desalojar de las instituciones a una formación política, acabar con las prácticas clientelares y la corrupción en la Administración pública. Se trata, además, de poner fin a un proyecto político compartido por los grupos miembros del tripartito, (PSOE, PP, CC) y, más allá por NC y ASG. Un proyecto revalidado con la aprobación en las Cortes de la reforma del Estatuto de Autonomía, del Régimen Económico y Fiscal Canario y el sistema electoral autonómico.

Este proyecto consiste esencialmente en mantener privilegios fiscales para el empresariado, atrayendo de paso capital exterior para que aproveche Canarias como escala ente continentes y plataforma de penetración en África, para apropiarse de sus materias primas, controlar el territorio y dominar sus mercados.

Un proyecto que necesita que la población canaria trabaje, mayoritariamente en la construcción y los servicios con bajos salarios y un paro estructural que difícilmente baja del 10% de la población activa en los periodos de bonanza económica. Desde 2008 el paro no dejó de crecer, año tras año, mientras que aumentaban los beneficios del turismo. Aún este año el paro está por encima del 20%, mientras tenemos una jornada laboral media de las más de mayor duración.

Proyecto que nos condena a importar la mayor parte de lo que consumimos: energía, alimentos, materias primas, productos industriales, sin permitir la diversificación de la economía, mediante, entre otros mecanismos, la subvención a las importaciones que pudiesen competir con la producción interna canaria.

Como observamos estos días, de maniobras militares aeronavales, es un proyecto que nos obliga a depender de la OTAN, de su estrategia de dominio de esta zona del Atlántico y del continente africano. Ni siquiera ocultan que en las maniobras participan Estados Unidos, Portugal e Italia.

Frente a este proyecto, compartido por casi todas las candidaturas que se presentarán a estas elecciones, nosotros estamos convencidos de que hay que levantar otro, basado en  la satisfacción de necesidades elementales de la mayoría social: trabajo para todas las personas en edad activa, vivienda garantizada, sanidad de calidad, educación pública. Un proyecto que luche decididamente contra la pobreza que soporta casi la mitad de la población.

Echar a CC de las instituciones no consiste en tantear con quienes de esos grupos llegar a acuerdos post-electorales para formar gobierno.

Echar a CC significa articular un bloque social en torno a las reivindicaciones señaladas, que promueva, frente a la reforma del Estatuto de Autonomía aprobada por el Congreso y Senado españoles, un Estatuto de soberanía de Canarias, debatido y aprobado aquí, sin interferencias externas.

Significa tener una fiscalidad progresiva, sin privilegios para nadie,  que permita aumentar los ingresos públicos para destinarlos a satisfacer necesidades básicas: vivienda, sanidad, educación, dependencia, pensiones. Una fiscalidad que impulse la creación de un sector público de la economía en producción de energía no contaminante; en la obtención, distribución y reciclado del agua; en  los transportes públicos terrestres, marítimos y aéreos; que cree una banca pública; que apoye nuestra agricultura de cercanía y promueva el cooperativismo, el trabajo autónomo, la pequeña empresa.

Para echar a CC hay que tener un sistema electoral proporcional en el que la voluntad mayoritaria esté reflejada en la composición del Parlamento, mediante una circunscripción archipielágica mayoritaria y la reducción sustancial de electos por circunscripciones insulares. Un sistema que reduzca las barreras de acceso al 3% en todas las circunscripciones, para dar representación a la pluralidad, sin reservar para caciques insulares  y partidos mayoritarios ninguna cuota de poder al margen de la voluntad del electorado.

Formar este bloque requiere no solo la presencia institucional de Podemos, cuanto más amplia mejor, sino también un Podemos en la calle, en la lucha por el derecho al trabajo, al salario digno, a la vivienda, a la salud, a la educación.

Podemos no se creó para ser un partido al uso. Se creó para promover la transformación política y social, para contribuir al empoderamiento de la gente. Es necesario para estos objetivos, pero no es suficiente solo Podemos. Por eso, en referéndum en todo el Estado adscritas y adscritos votamos que a estas elecciones vayamos en confluencia con fuerzas del cambio. Definidas IU y Equo como las fuerzas del cambio a escala de Estado, hay que hacerlo comunidad por comunidad, pueblo a pueblo. Comprobar cuales son, que implantación tienen, cual es su práctica, que cosas compartimos. A partir de ahí, articular las candidaturas a escala local, insular y archipielágica.

Para ello, antes de nada, tenemos que definir nuestro programa, que está determinado por los documentos políticos aprobados en Vista Alegre II y la Asamblea Ciudadana de Podemos Canarias. Después, debatir  con las organizaciones que consideremos del cambio - en el ámbito en el que tengan presencia organizada y electoral - el programa, las líneas de acción, la campaña. Debatir también en nuestros círculos. No hay “fuerzas del cambio” al margen de la participación protagónica de los círculos locales, de las organizaciones políticas y sociales que articulan la voluntad de transformación de esta sociedad.

Recuperar la ilusión, confiar en la fuerza de la mayoría, convertirla en participación electoral, requiere su protagonismo. Para eso no bastan Mesas de confluencia, protocolos y reglamentos, ni sopas de siglas desconocidas por la mayoría. Es indispensable que pueblo a pueblo, isla a isla levantemos un movimiento en el que quienes han de tener el protagonismo es la mayoría social que aspira a poco, solo a una vida digna regida por los principios de igualdad, libertad y fraternidad,

Las y los anticapitalistas canarios, que, desde el primer momento, desde la creación del primer círculo, hemos trabajado para que Podemos sea la herramienta político-electoral que promueva la transformación social, nos presentamos a esta elecciones internas  para contribuir a este objetivo, desde nuestras propias posiciones, que son, precisamente, las aprobadas por mayoría en la Asamblea Ciudadana de Canarias. Nadie que no apoye estas propuestas nos puede representar como Anticapitalistas Canarias.

Antonio MoralesAntonio Morales

El pasado 25 de octubre el Centro UNESCO  Gran Canaria, en colaboración con la ULPGC y el Cabildo de Gran Canaria organizó el Encuentro Archipiélago y Océano: Repercusión del Cambio Climático en los Territorios Insulares con la participación de expertos de distintos lugares del mundo. Si no estoy equivocado es la primera vez que se celebran aquí en Gran Canaria unas jornadas interdisciplinares que congregan a científicos, gestores y políticos de la Macaronesia (Azores, Madeira, Canarias, Cabo Verde) para debatir las medidas más adecuadas en la lucha contra el cambio climático y sus efectos en los archipiélagos.

Millones de refugiados del planeta han sufrido, sufren y seguirán sufriendo las consecuencias de los fenómenos meteorológicos extremos. Es inhumano y suicida dar la espalda a esta realidad; el primer informe del Banco Mundial analizando los efectos del calentamiento global sobre los flujos migratorios en el mundo establece que más de 140 millones de personas de África, América Latina y Asia tendrán que emigrar de sus países antes de 2050. De ellas, 86 millones migrarán desde la cercana región del África Subsahariana.

Los últimos tres años, es decir, 2015, 2016 y 2017, han sido los tres años más calurosos registrados hasta la actualidad desde 1880. Y los factores del cambio climático a largo plazo, como las concentraciones de dióxido de carbono, el aumento del nivel del mar y la acidificación de los océanos, entre otros fenómenos preocupantes, continuarán a menos que actuemos. Además, esta situación afectará especialmente –está afectando especialmente- a los archipiélagos tal y como reflejan los diferentes informes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU. En Canarias las afecciones empiezan a ser significativas: desvíos de los alisios hacia el este con el riesgo de cambios serios en el clima; calentamiento de nuestras aguas con la aparición de riesgos ligados a la tropicalización del clima; aumento del nivel del mar;  periodos prolongados de sequía y calimas y precipitaciones intensas; aparición de enfermedades tropicales…

Mientras Donald Trump seguía cuestionando la pasada semana el calentamiento global, un informe del IPCCC ha reflejado el impacto inmediato del cambio climático más allá de como se pensaba que iba a ser hasta ahora y afirma que evitar el daño requiere cambiar la economía mundial a una velocidad y escala que no tiene “antecedentes documentados”.

Los noventa y tanto científicos implicados en el estudio se basan en 6.000 artículos irrefutables  para describir un mundo con escasez de alimentos y aumento de los incendios forestales, así como la desaparición de una gran cantidad de arrecifes de coral para el año 2040. También observaron que si las emisiones de gases de efecto invernadero continúan con el crecimiento actual, la atmósfera aumentará su temperatura en 1,5 grados en 2040, llegando a  una temperatura que el Acuerdo de París recomendaba no alcanzar hasta dentro de 82 años. Esto se traducirá en inundaciones de las costas e intensificación de las sequías y, como consecuencia, aumento de la pobreza.

Simplemente piensen que este estudio prevé, en un escenario de un aumento de la temperatura global en 1,5 grados, que países como EE.UU, Bangladesh, China, Egipto e India, entre otros, alberguen a 50 millones de personas que estarán expuestas a los efectos del aumento de las inundaciones costeras para 2040.

¿Cómo lograremos evitar esta situación? Los autores de  este informe lo dejan muy claro: se requiere transformar la economía mundial en unos pocos años y estiman que el daño del calentamiento global tendría un coste de 54.000 millones de dólares. Pero mientras concluyen que técnicamente es posible limitar el calentamiento a 1,5 grados, también muestran su desconfianza de que sea posible alcanzar un acuerdo político al respecto. Afirman que se requerirán impuestos elevados para las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y que la contaminación de efecto invernadero deberá reducirse en un 45 % con respecto a los niveles de 2010 para 2030, y en un 100 % en el 2050. También nos dicen que, para 2050, el uso del carbón como fuente de electricidad tendría que prácticamente desaparecer y producirse una reducción importante en el consumo de energías fósiles como el petróleo y el carbón. Las energías renovables, como la eólica y la solar, que representan aproximadamente el 20 por ciento del mix energético actual, deberían aumentar hasta en un 67 por ciento.

Pues bien, ante este panorama, quiero decir que el Cabildo de Gran Canaria en este mandato ha sido el primero de la historia de esta institución que se ha tomado en serio la apuesta por un desarrollo sostenible que logre, por un lado, rebajar nuestro impacto sobre los recursos energéticos, y por otro,  conseguir un mayor autoconsumo y por tanto un importante ahorro en la factura eléctrica. Seguimos avanzando en la promoción de las energías renovables y la lucha contra el calentamiento global dentro de esa estrategia de convertir a Gran Canaria en una ‘ecoisla’.  

Y en ese marco, hemos ido poniendo en marcha diversas actuaciones para cumplir con el compromiso que adquirimos con la ciudadanía de lograr que Gran Canaria sea una isla sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Estamos instalando plantas fotovoltaicas y aerogeneradores en nuestros edificios y en las plantas de tratamientos de los residuos. La Red Insular de Cargadores para vehículos eléctricos en todo el territorio insular avanza a buen ritmo. Las subvenciones para la instalación de plantas fotovoltaicas en viviendas particulares han supuesto también un antes y un después en la implicación del Cabildo en la promoción de las energías renovables.

Estamos investigando e impulsando la búsqueda de nuevas alternativas que garanticen la soberanía energética Gran Canaria a través de la geotermia o la central hidroeólica de Chira- Soria. Nuestro Plan RENOVAGUA contempla una inversión de 18 millones de euros para la instalación de  aerogeneradores,  plantas fotovoltaicas y toda una serie de actuaciones de ahorro y eficiencia energética vinculadas al ciclo integral del agua (desalación, depuración, riegos agrícolas, abastecimiento humano…). Por otro lado, tenemos en marcha el Plan de Cooperación con los Ayuntamientos y las Mancomunidades que plantea una inversión de 9 millones de euros para actuaciones relacionadas con las energías renovables y la eficiencia energética.  

Así mismo, hemos logrado impulsar el Pacto de los Alcaldes por el Clima y la Energía Sostenible en toda la isla y podemos afirmar con satisfacción que somos la única isla del archipiélago con todos los ayuntamientos adheridos a esta propuesta europea de lucha por la sostenibilidad de la Tierra. Incluye precisos y actualizados inventarios de emisiones de Gases de Efecto Invernadero de los 21 municipios y acciones para  contribuir a la descarbonización de la actividad humana en Gran Canaria.  Además, hemos elaborado una Evaluación de Riesgos y Vulnerabilidades frente al Cambio Climático con el apoyo de la Fundación Biodiversidad.

El Cabildo lleva también dos años ininterrumpidos trabajando en la configuración de una Estrategia Insular de Cambio Climático mediante un amplio proceso participativo. Durante este periodo hemos emprendido y desarrollado numerosas acciones y proyectos para conocer las vulnerabilidades de la isla y adoptar decisiones de adaptación a impactos y de mitigación de gases contaminantes. Hemos firmado recientemente un Convenio con la AEMET para hacer un seguimiento real de las afecciones del clima en la Isla; presentado  el proyecto INTERREG MAC-CLIMA; apoyado el Centro de Documentación de Cambio Climático y Medio Ambiente del Centro UNESCO Gran Canaria…

Estoy absolutamente convencido de que debemos y podemos hacer más en la lucha contra el cambio climático, redoblando esfuerzos desde la propia gestión pública y sensibilizando a la ciudadanía para que sitúe el calentamiento global en un lugar preferente dentro de sus preocupaciones. La mayor parte de las personas tienen vidas ajetreadas y multitud de cosas urgentes y cotidianas que atender. Y quizás deberíamos intensificar los esfuerzos para concienciar sobre algo llamado “calentamiento global”, aparentemente invisible y considerado erróneamente peligroso solo en el largo plazo. Es necesario convencerse de que luchando contra el cambio climático estamos protegiendo a nuestros seres queridos, nuestros hogares, nuestro territorio  y nuestros medios de vida.

Durante los últimos doscientos años, los seres humanos hemos demostrado claramente que podemos cambiar el clima, y lo hemos hecho en la dirección incorrecta. Ahora tenemos la oportunidad histórica de demostrar que podemos cambiarlo para hacer las cosas mejor. Les animo a todos a remar en esta dirección y a difundir  este mensaje.

Presidente del Cabildo de Gran Canaria

Pedro GonzalezPedro González Cánovas

Los blancos descalifican que los negros queramos ser libres; fortalecen y pagan mejor a los negros que dicen que no sufren esclavitud. La burguesía afirma con descaro que siempre hubo pobres y siempre los habrá. El sistema capitalista anima y continuamente expone posibilidades de alcanzar el enriquecimiento. Quizás no tanto por el fruto del trabajo como por sorteo.

Las invasiones históricas se clasificaron como conquistas supremacistas que expandieron la cultura del más fuerte, humillando la de los colonizados. Pero ahora es intolerable utilizar armas o acciones como aquellas para que los mismos territorios recobren su libertad; porque el neocolonialismo sigue siendo el hijo primogénito del capitalismo y el poder del dinero impera en la sociedad de la información manipulada. Hoy, nuestra mejor arma es la participación democrática.

En definitiva, en la sociedad española (por ejemplo), todo mal legalizado esta normalizado; y si alguna fuerza humana está en contra deja de ser ley natural para denominarse acción ilegal. La ética y los valores se han rendido a un sistema económico embrutecido, que justifica todo lo que infla los mercados y solo vela por esos entes inhumanos en manos una minoría que ya son antigua estirpe; pero, que no nos lleven a engaño, no son eternos ni sempiternos.

¿Qué podemos hacer? Para mejorar el presente no es suficiente mostrar desacuerdo en casa. Hay que pasar a la acción para no ser cómplice. Una gota y otra y otra… forman un chubasco; un grano, más otro y otro… forman una duna. La mínima acción te convierte en parte de una sociedad en movimiento: pero sin gotas no hay chubasco y sin granos no hay arena, por eso es imprescindible el mínimo de compromiso para que el futuro no huela a la podredumbre de lo peor de ayer y hoy.

Abre los ojos. Enfila el horizonte. Admite, sin dudar, que juntos formamos una esperanza de futuro y siéntete parte. Canarias dejará de ser un volcán inerte, un grupo de despistados representados por sinvergüenzas liberales adinerados. Es hora de tomar consciencia, de ganar la dignidad robada, de abalanzarnos en sólida unidad y hacer una nación libre de la colonia dormida que ya no hay arrorró que frene o, con amenazas, nadie reprima.

Si la unidad hace la fuerza, llegó el momento. Por eso, para las próximas elecciones -contra toda estadística oficial- yo, apuesto por la dignidad canaria y la unidad independentista.

Pedro M. González Cánovas

(Miembro de Alternativa Nacionalista Canaria – ANC)


Fco Javier Gonzalez Perez 4.2018Francísco Javier González

La última vez que nos vimos fue en Las Palmas que asistimos a un Homenaje -el penúltimo creo- que había organizado Luis Francisco Pulido en el Club Prensa Canaria. Le repetí algo que bien que lo sabía él. "Paco, a ti nunca te darán el Premio Canarias mientras el gobierno que tenemos ejerza de lacayo colonial" y así ha sido.

Hoy, dentro de la tristeza que nos produce que alguien a quién queremos vaya a morar en el territorio de la memoria, nos conforta la certeza que los poetas que crean un horizonte nuevo para su pueblo, que son testigos insobornables del renacer de un sentimiento patrio largo tiempo aprisionado y amordazado, esos, como Paco, NUNCA MUEREN. 

Nuestro abrazo más sincero y nuestras condolencias a su familia y a todo el pueblo canario.


Pens

 

Canarias con Cataluña

Una babel 10.4.2019

 

 

 

2.4.2019 Elroto