Rese 1

15.5

 

 

 

Julian AyalaJULIAN  AYALA  ARMAS

La no aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 1919 que, aunque insuficientes, recogían una serie de medidas paliativas de la situación de miseria de más de la mitad de las y los pensionistas españoles, ha dejado las cosas en el mismo punto en que las dejó M. Rajoy cuando fue descabalgado del poder. 
Entonces dijimos que las medidas pactadas entre PP y PNV para 2018 y 2019 eran una victoria parcial de las movilizaciones de millones de pensionistas y trabajadores en todo el Estado, pero constituían también un mercadeo político, donde se utilizaba como moneda de cambio cuestiones tan vitales como las pensiones de más de nueve millones de personas mayores.

ESTAMOS EN LAS MISMAS.- Hoy estamos en las mismas. Aunque con medidas parciales que consideramos justas, como la subida del salario mínimo a 900 euros y la reimplantación del subsidio a las trabajadoras y trabajadores en paro mayores de 52 años, siguen sin abordarse las cuestiones de fondo que permitan la viabilidad futura y sostenible del sistema público de pensiones, e incluso se ha intentado devaluar en la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo una reivindicación tan clara y ajustada a la realidad como la revalorización de las prestaciones según el IPC real. El Pacto de Toledo ha cerrado en falso sus trabajos ante la firme oposición de Unidos Podemos y Esquerra Republicana. Todos los demás partidos (incluso el PSOE, que en la oposición prometió defender esta reivindicación) estaban por considerar, junto al IPC, otros aspectos encaminados a rebajar la subida anual de las pensiones por debajo de la inflación.
Esto es sólo una muestra de las verdaderas intenciones de los sectores dominantes en nuestro país, que solo se han preocupado estos años de crisis de aumentar los beneficios de los grandes consorcios financieros, sumiendo en la pobreza a las mayorías sociales, aumentando las desigualdades a base de reformas y recortes de servicios públicos y redoblando sus esfuerzos para destruir el sistema público de seguridad social y facilitar así su privatización.

DISTRIBUIR LA RIQUEZA.- El sistema de reparto debe ser la base de un sistema de pensiones público, sin embargo tal como está planteado, no garantiza por sí solo la financiación de las pensiones actuales y la viabilidad de las que se están generando. Al contrario, la existencia de pensiones de miseria que no permiten una vida digna a sus perceptores/as, cuando el país produce riqueza suficiente para evitarlo, pone en primer término la necesidad de que sean los Presupuestos Generales del Estado quienes garanticen las prestaciones –sin eliminar cuotas sociales de trabajo– , mediante un reparto equitativo a través de impuestos de la riqueza que genera la masa productiva del país, aplicando si fuera necesario el artículo 128 de la Constitución (1).
Por otra parte, la apuesta política por un sistema público de pensiones implica  que el Gobierno no impulse planes privados en sus distintas modalidades, por tres razones: 1) Mermaría la Caja Única de la Seguridad Social, 2) bajarían las pensiones de quienes no puedan suscribirlos, y 3) las desgravaciones fiscales de dichos planes disminuirían los ingresos públicos.

REFORMA FISCAL.- Es necesaria e ineludible una reforma fiscal progresiva y justa para que quienes tengan más recursos económicos, fundamentalmente las rentas del capital. ¿Si la riqueza española se distribuye en torno a un 46% a rentas de trabajo y un 54% a rentas de capital, por qué el 75% de los impuestos se pagan por IRPF e IVA, es decir, lo pagan los consumidores y los trabajadores, y no llega al 25% lo que paga el capital? Con este planteamiento hay que hacer una reforma fiscal integral, para sostener las pensiones y también el resto de servicios públicos.

A VUELTAS CON NUESTRA TABLA REIVINDICATIVA.- Por repetida,  no podemos dejar de recordar que muchas de nuestra exigencias siguen perdidas en algún recóndito cajón del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Por ello seguimos demandando la derogación de las reforma de las pensiones de 2011 y 2013 que contiene el diabólico factor de sostenibilidad, que penalizará a los pensionistas a medida que su edad aumente; así como las sucesivas reformas laborales que han precarizado el trabajo, disminuido los salarios y vulnerado los derechos sindicales. También han desoído nuestra exigencia de establecer la edad de jubilación a los 65 años o que las pensiones mínimas, no contributivas y de viudedad suban hasta los 1.084 euros al mes que recoge la Carta Social Europea. Es inadmisible que no se haya hecho nada para  que se cierre la injusta y vergonzosa brecha de género en la pensión media, que es del 38% inferior en las mujeres. Seguimos reclamando que  se derogue definitivamente el copago farmacéutico y se vuelvan a introducir los medicamentos retirados del sistema de la Seguridad Social y que la reiteradamente incumplida Ley de Dependencia se dote de las suficientes partidas económicas para desarrollarla en toda su extensión para que no vuelva a repetirse la sangrante injusticia  de ver como, desde el 2011 hasta la actualidad, más de 126.000 mil personas dependientes murieron esperando su prestación y otras 384.000 permanecen en lista de espera sin ser atendidos pese a tener reconocido el derecho. 

Por último, que se abra un debate en profundidad sobre la viabilidad del sistema público de pensiones con la participación  de las organizaciones de trabajadores y de pensionistas, incluida nuestra Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, como paso previo a la puesta en marcha de la legislación que garantice la sostenibilidad del sistema con unas pensiones dignas y suficientes.

Es de justicia.
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(1) Art. 128 CE: “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general. Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica.”

*Julián Ayala Armas es presidente de la Asociación para la Defensa de las Pensiones Públicas de Canarias

Pedro GonzalezPedro González Cánovas

El combate de la pobreza y el alcance de la soberanía alimentaria y nutricional debería marcar la hoja de ruta de cada gobierno del siglo XXI. Sin embargo, esto choca frontalmente con las premisas del enriquecimiento que promulga el capitalismo. Para ellos, la acumulación se revaloriza cuando se consiguen monopolios o, en este caso, se acaparan monocultivos. El mayor inconveniente es la pérdida de calidad de los productos durante los procesos de manipulación y entrega. La congelación o refrigeración, que son obligadas en la media o larga distancia de las exportaciones alimenticias, también degradan la calidad final e influyen negativamente en la nutrición. El segundo problema es el atentado contra la salud del planeta, que se lleva a cabo con largos traslados de barcos mercantes o mercancías aéreas contaminando innecesariamente.

La soberanía alimentaria es una apuesta por los alimentos de “kilómetro cero”; aunque el nuevo concepto que Naciones Unidas ha inventado solo pretenda sustituir al de Soberanía Alimentaria. Sin duda, esto incomoda menos a los países colonialistas que siguen manteniendo territorios de ultramar; para quienes es imposible el ejercicio de autoabastecimiento por la condición de dependencia que crea la metrópoli aposta, para subyugar económicamente a las colonias, donde la entrada de excedentes a precios por debajo de los de coste y pésima calidad mantiene imposibilitado el crecimiento de una agricultura diversa local. Por eso, si algo hay que tener claro es que, en la “ultraperiferia”, no hay soberanía alimentaria sin soberanía popular (sin independencia nacional). La metrópoli seguirá fomentando los monocultivos y a una oligarquía fiel que lo promueva y comercialice bajo la vigilancia colonialista; por eso, siempre habrá una burguesía colonizada que colabore con el colonialismo, acomodada en la condición dependiente donde ha nacido y engordado.

Es evidente que todo tipo de soberanista canario tiene que apostar por la diversificación agraria, para acercarnos a ratios de aconsejables de independencia alimentaria. Ello repercute en la salud de la población local y la del planeta que, por la necesidad que tiene el capitalismo de exportar sus monocultivos por las extensas zonas que abarca su “libertad de mercado”, sufre una contaminación y desgaste innecesario además de la pérdida de calidad de esos productos alimenticios; fruto de plantaciones aceleradas artificialmente, semillas tratadas en laboratorios, envasados contaminantes, congelación o refrigeración, etc.

Canarias tiene que alcanzar unos mínimos de soberanía alimentaria que compense su aislamiento geográfico y premie a sus habitantes con calidad alimenticia y nutricional. Para ello, hay que cortar radicalmente las importaciones de excedentes que impone la política agraria colonialista y blindar fronteras inmediatamente. Hay que aprender de una vez por todas que los monocultivos solo favorecen a unas pocas personas y crean dependencia de la metrópoli, desde donde se firman las condiciones y rutas finales de las exportaciones para controlar economía y consumo, como ha sido siempre.

Hay quien argumenta que el autoabastecimiento es necesario para capitalizar la zona de consumo. Más allá del acuerdo que pueda tener o no con ello, creo que lo más importante es la calidad de la alimentación a la que se puede acceder localmente y el beneficio para la salud del planeta o, dicho de otra manera, como freno al cambio climático.

Por lo tanto, todo ecologismo o ecologista debería promover la soberanía alimentaria y, si vamos a la raíz del problema y no somos superficiales, también tendría que luchar por la diversificación agrícola y la independencia política en cada uno de estos “territorios de ultramar” “regiones ultraperiféricas” “colonias” o como quiera que se nos llame a los que hacemos nuestra vida a miles de kilómetros de la metrópoli.

Pedro M. González Cánovas

(Miembro de Ahora Canarias)

Pilar VeraPor Pilar Vera Palmes*

El 20 de Agosto de 2008, 21 años más tarde y en el mismo mes, el Vuelo JK5022 de Spanair, otro MD-82 se estrellaba al intentar la misma maniobra de despegue.En 2012 me invitaron a participar con unas palabras en el libro Segundos para el desastre, escrito al alimón por el periodista y especialista en el campo de la simulación de vuelo comercial Glenn Meade y Ray Ronan, comandante de A-320 y periodista. Me explicaron de qué iba y no dudé ni un segundo en aceptar. En la portada Todos, volemos o no, deberíamos leerlo, junto a una significativa cremallera en la boca de un rostro sin identificar y un dedo exigiendo silencio, parecen hoy el símbolo de un trágico presagio. Ese libro me impactó considerablemente porque desde 2009 habíamos chocado una y otra vez con el muro inexpugnable de Boeing que se negó a contestar los requerimientos del titular del juzgado Nº 11 de Madrid, que investigaba las responsabilidades penales sobre el siniestro del JK5022 a instancias de la AVJK5022: si lo hubiera hecho probablemente el giro hacia el olvido judicial que tomó esta tragedia no se hubiera producido. Pero también porque pone al descubierto en sus 18 capítulos condensados en 146 páginas, las cloacas de la industria y de las aerolíneas en el transporte aéreo.

Preocupada, compré unos ejemplares y los hice llegar a varios ministros del Gobierno. Ni siquiera me acusaron recibo. Gestionar el transporte aéreo, el turismo o la Administración del Estado debía ser incompatible con leer los agujeros que presenta el sistema del transporte aéreo a nivel mundial pero con especial relevancia en España, pues escasamente 4 años antes, el MD-82 del Vuelo JK5022 de Spanair se había estrellado en el Aeropuerto de Madrid-Barajas provocando 154 muertes y lesiones en 18 supervivientes y el capítulo 12 de ese libro titulado La historia se repite: cuando no se aprende de los errores está dedicado a analizar las causas de esta catástrofe. Contundente es leer como entrada: “El verdadero y único error es aquel del que no aprendemos nada”, John Powell. Y en esa situación seguimos en España.

Y es terrible releer ahora, casi 6 años después, que el capítulo 11 está dedicado a Los problemas de BOEING: confianza rota, que es como he titulado este artículo y en concreto hablan del Modelo Boeing-737-NG. Para comprender el alcance de ese testimonio escrito basta con leer lo que encierran sus páginas. Textualmente el libro dice: “El Boieng-737 NG (Next Generation) fue presentado a la FAA (Aviación Civil Norteamericana) como una aeronave diseñada y construida por maquinas robotizadas, los componentes producidos se ensamblarían tan perfectamente que no habría ningún hueco entre las partes de la estructura que suelen requerir masilla; sin agujeros taladrados manualmente que reduzcan la fortaleza de la estructura. El metal sería cortado por unas máquinas robotizadas y herramientas extremadamente caras, creando así una aeronave con mayores tolerancias, elevada solidez y todo ello, con un menor peso.” Boeing ponía en marcha –basado en los estrictos controles de las herramientas de alta precisión que usaría y en los planes que presentó a la FAA para la aprobación de la aeronave – los avances tecnológicos que permitirían al 737-NG transportar más, volar más alto y al hacer eso, resistir mayores tensiones. Sin embargo, las aeronaves que salieron de la línea de producción no estaban construidas con los mismos estándares que el prototipo original y en desacuerdo al sistema aprobado de fabricación. Y esto ocurrió no con partes irrelevantes, sino con las piezas que componen la aeronave -Elementos Estructurales Primarios o PSE´s (Primary Structural Elements)- y lo que sigue a continuación es un extracto del manual de reparación del Boeing 737: Peligro: la avería de un PSE’S puede originar un fallo catastrófico de la aeronave. Esas piezas defectuosas y otras no aprobadas, fueron hechas para Boeing por un fabricante llamado AHF-Ducommun. Pero 2 empleados de Boeing (Prewit y Smith) tuvieron que elegir dónde situar su lealtad : con la seguridad de los pasajeros/público o con la compañía que les contrató.

Para entonces ya eran 300 aeronaves las que estaban volando en el mundo y dejarlas en tierra podrían suponer la ruina financiera del gigante americano. A pesar de las advertencias de acciones legales desde Boeing, ambos se dirigieron al Departamento de Justicia que les prometió protección ante la gravedad de la información y ordenaron investigar a la FAA que se limitó a anotar la dirección del proveedor AHF que encontró en su página web. Una investigación criminal del Departamento de Defensa dictaminó que existían piezas no ajustadas a los estándares y que el ajuste forzado en la planta de Boeing podía causar problemas, pero todo quedó en nada, porque el Departamento de Justicia se retractó y ordenó parar cualquier investigación sobre el tema. Ni que decir tiene que ambos empleados fueron despedidos fulminantemente en cuanto Boeing averiguó sus nombres y que no fueron protegidos, tal y como se les había prometido. Aun con eso, las aeronaves siguieron saliendo de la línea de producción, volando y transportando pasajeros y tripulaciones a mayores altitudes con mayores pesos, pero también produciéndose siniestros en 2009, 2010, etc… La todavía joven aeronave B-737-NG estaba sufriendo fatiga, grietas y fallos estructurales después de tan sólo 8 años de sus 30 años de vida de promedio…”.

En el año 2011, la FAA emitió una directiva para que se hicieran revisiones de emergencia a 175 aviones de los modelos 737 más antiguos, después de que un agujero de casi dos metros se abriera súbitamente en el techo de la cabina de pasajeros del Vuelo 812 de Southwest Airlines Phoenix-Sacramento. Afortunadamente el avión pudo aterrizar de emergencia en Yuma y sólo hubo dos heridos leves. Dos años antes le había ocurrido algo parecido al vuelo 2294 de la misma compañía, que también tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia tras la aparición por sorpresa de un agujero del tamaño de un balón de fútbol en su fuselaje. En un ejercicio de manipulación informativa muy parecido al que he podido observar en esta década al frente de la AVJK5022, Boeing afirmó entonces que los nuevos tipos del 737 (las series 600, 700, 800 y 900) tenían un fuselaje muy distinto al de esos 175 modelos 737 más antiguos, y por tanto no necesitaban ser sometidos a dichas revisiones de emergencia. Posteriormente, en el pleito con sus ex trabajadores Prewitt y Smith, Boeing dijo que los 737 de la nueva generación tenían un fuselaje que no había cambiado respecto a las versiones iniciales… La desinformación y la confusión que rodeó hace 8 años a los aviones 737 están en el origen de los últimos desastres, que se hubieran podido evitar de haber actuado con más dureza con este gigante de la aviación. El misterio actual de los 737 siniestrados me recuerda mucho a la maraña caótica que tuvimos que despejar desde la AVJK5022 para averiguar la cadena de errores que rodeó a la tragedia del avión donde perdimos a nuestros seres queridos. El 16 de agosto de 1987 el Vuelo 255 de Northwest Airlines, un MD-82 se estrella al intentar el despegue en el Aeropuerto de Detroit, ocasionando 154 fallecidos y 1 solo superviviente, una niña de 4 años que milagrosamente escapó del espanto que se desató allí. La FAA recomendó varias acciones pero Boeing no siguió ninguna de ellas alegando que era un modelo que ya no fabricaba. En concreto, el sistema Tows debía ser redundante y mientras, probarse antes de cada vuelo. El 20 de Agosto de 2008, 21 años más tarde y en el mismo mes, el Vuelo JK5022 de Spanair, otro MD-82 se estrellaba al intentar la misma maniobra de despegue. En ambos casos, el Tows no alertó a los pilotos para que abortaran el despegue porque no funcionó. Tampoco se probaba más que en el primer vuelo de la mañana y no antes de cada despegue como se había recomendado por la FAA. Durante estos casi 11 años que han pasado, hemos tratado sin éxito -el insalvable abismo media entre las víctimas y el gigante americano- de lograr que Boeing aportara unos concretos datos técnicos que ni siquiera estaban en poder de la Compañía Spanair y que eran necesarios para probar la gravedad de un fallo de diseño oculto en las aeronaves MD-82. Quién sabe ¿tal vez ahora sea el momento de que los proporcione y despejemos esa incógnita que no nos deja vivir en paz?

Del tronco original del MD-737-NG salió la rama del B-737-MAX, más eficiente, mejorado con grandes avances como se publicita, pero han tenido que morir 346 personas en menos de 5 meses para que las estadísticas se rompieran, para que la primera compañía aérea africana se cuestionara porqué un avión con 4 meses de vida se estrella a los pocos minutos de despegar, para que pilotos denunciaran la inseguridad de la aeronave, para que en los Estados se impusiera la sensatez de parar los vuelos hasta no saber qué había ocurrido, pero por encima de todo, para demostrar que ni los avances tecnológicos, negocio, medio ambiente, eficiencia por volar más alto y en menos tiempo, con más pasajeros, con el ahorro de costes, etc…, están por encima de la vida: el coste de fallecidos es insoportable.
De entre todos los problemas que hoy acosan al gigante americano, hay uno esencial del que será muy difícil reponerse: la confianza rota en todos los estamentos de la sociedad, nadie está a salvo de sufrir una tragedia aérea y ser víctima de la confabulación de intereses que esta vez y ojalá para siempre, quedan al descubierto. Tal vez ahora se comprenda la desigual y solitaria lucha de casi 11 años en nombre de la AVJK5022 a nivel nacional e internacional a través de la FIVAAF que se hace oír en los foros internacionales ante quienes tienen en sus manos la capacidad de decidir, recordándoles que una aviación comercial más humana es no sólo posible, sino obligatoria.

Presidenta de la AVJK5022 y FIVAAF

Francisco Javier 2007FRANCÍSCO JAVIER GONZÁLEZ

 

El “Idealismo Wilsoniano” y el martirio mexicano

Cada día un poco más aumentan las amenazas del guirre Trump sobre Venezuela, extendibles a otros “díscolos” encabezados, como no, por Cuba, e integrados por Nicaragua –viejo objetivo gringo- Bolivia, El Salvador y toda una pléyade de naciones insulares caribeñas. Desde esta colonia de Canarias poco más podemos hacer que continuar con la relación, muy lejos de ser exhaustiva, de las andanzas del Tío Sam por esas tierras a lo que tanto nos une a los canarios. Precisamente el caso mexicano puede y debe servir de ejemplo y guía para los venezolanos que están entrando en una etapa muy similar. De todas formas, y pase lo que pase en estos duros momentos, el imperialismo yanqui no prevalecerá sobre el alma y empuje de los pueblos porque, sea hoy o mañana, la historia y la lucha por la libertad de los pueblos son inexorables.

Leí en “Imperialismo, Petróleo y Profecías” -puede descargarse desde la red- del profesor venezolano Manuel Mariña Müller la afirmación del senador gringo por Indiana en 1900, Beveidg, que resume bien el pensamiento yanqui del Destino Manifiesto y su origen divino cuando sostiene que “Dios nos ha hecho maestros, organizadores del mundo para establecer el orden donde reine el caos. Él nos ha dado el espíritu del progreso para vencer las fuerzas de la reacción en la tierra...si no fuera por las fuerzas como éstas, el mundo se vería inmerso en la barbarie y la oscuridad”. Esa idea del Destino Manifiesto parecería que estaría en franco retroceso con la llegada a la Casa Blanca del sucesor de Taft, el demócrata Thomas Woodrow Wilson, como 28º presidente USA.

Wilson fue el creador de la teoría política denominada “Idealismo Wilsoniano” o mejor una variante del “Idealismo Liberal” por basarse en el idealismo y en el liberalismo. Fundamentalmente se basa en las tesis liberalistas de lo político y lo económico, planteando el menor poder de intervención de los estados en la economía, la libertad económica total al considerar que el capitalismo es el único sistema que permite la libre iniciativa individual, capaz de promover el crecimiento económico-social y la extensión de la democracia. Internacionalmente se basaba en la evitación de conflictos bélicos mediante el Derecho Internacional y la creación de organismos supranacionales de control y mediación lo que le llevó a los conocidos 14 puntos para resolver el conflicto europeo entre los Imperios Centrales y la Triple Entente que agrupaba a Francia, Gran Bretaña y Rusia y sus aliados frente a los tres Imperios coaligados, el Alemán, el Austrohúngaro y el Otomano junto a Bulgaria. La entrada en la guerra de los EE.UU decidió el curso de la contienda. A su término, Wilson impulsó, coherente con su teoría, la formación de la Sociedad de Naciones pero no logró siquiera convencer al Congreso gringo para que admitiera la entrada de USA en ese organismo, aunque su esfuerzo en esa dirección le valió el Nobel de la Paz.

Aplicada al patio trasero gringo, a Latinoamérica –o a cualquier parte del globo de interés para USA- la cuestión era muy sencilla. La tan cacareada doctrina del Idealismo Liberal se reducía a que, en aquellos países en que los gringos tuvieran intereses tendrían, sea como sea, que gobernar los buenos demócratas, esto es, aquellos que se plegaran a los manejos gringos independientemente de lo que la población del país pudiera pensar o desear. Era la repetición de la expresión de Roosevelt de que este hijo de puta es mi hijo de puta, ergo, es el perfecto demócrata. Lo pone de manifiesto la invasión de Haití en 1915 por “el desorden existente” y el peligro que corrían los intereses yanquis. El secretario de Estado William Jennings Bryan informando sobre la situación en Haití comento “¿Pueden ustedes imaginarse a negros hablando francés?” Desembarcaron los marines, ocuparon la isla y establecieron un protectorado que perduró hasta 1934. Más grave, por los medios dispuestos y el tamaño del país agredido, además de haber sido realizada sin la preceptiva Declaración de Guerra aprobada por el Congreso fueron actuaciones como el bombardeo y la subsiguiente toma del mexicano puerto de Veracruz en abril de 1914 por la marina y las tropas gringas y la defensa heroica de su pueblo.

Veracruz parece destinada a ser invadida por extranjeros ávidos de las riquezas mexicanas. Ya Cortés la eligió para iniciar la conquista colonial española. Por Veracruz, de nuevo, se lleva a cabo, en marzo de 1847, durante la guerra de invasión y expolio gringa sobre México, otra invasión extranjera. Se realizó por la escuadra yanqui un feroz bombardeo sobre la ciudad durante 5 días. Decenas de miles de proyectiles de cañón caen sobre la ciudad amurallada al tiempo que desembarcan casi 9.000 soldados gringos al mando del general Winfield Scott, en la primera operación anfibia de la historia, con lanchones de desembarco construidos especialmente para eso. Varios miles de civiles y unos 400 soldados mexicanos muertos en esa acción decidieron la rendición de Veracruz, cabeza de puente para la invasión de México.

Vamos ahora a la historia y sus precedentes de la invasión de febrero de 1914, en los albores de la 1ª Guerra Mundial. A fines del 1909 el presidente Taft había nombrado a Henry Lane Wilson, diplomático de larga trayectoria, como embajador en México. Tuvo el nuevo embajador gran actividad durante el “porfirismo” en la protección y extensión de los intereses yanquis a los que Porfirio Díaz había hecho grandes concesiones petroleras y mineras en la “Faja de Oro” del norte de Veracruz y el sur del estado de Tamaulipas. En 1913, siendo Francisco Madero presidente mexicano, en la embajada gringa y con la determinante actuación del embajador Wilson -que temía las supuestas tendencias izquierdistas de Madero tras el derribo de la dictadura porfirista- se firma el llamado “Pacto de la Embajada” con los golpistas Victoriano Huerta y Félix Díaz para derrocar a Madero. La conspiración culmina con la llamada “Decena Trágica” de 1913 y el asesinato del presidente Madero, de su hermano y del vicepresidente José Mª Pino, llevando a la presidencia a Huerta. El golpe de estado de Huerta y el asesinato de los hermanos Madero, con un México en plena efervescencia social, con figuras tan relevantes entre el campesinado y el proletariado mexicano como Emiliano Zapata y Francisco Villa, hace que se inicie una revuelta popular, la Revolución Mexicana, en la que se forma el “Ejército Constitucionalista” que encabeza Venustiano Carranza frente al “Ejército Federal” que apoya a la dictadura de Huerta a la que, finalmente, derrota y derriba en agosto de 1914.

Cuando se publica en medios de EE.UU el “Informe Hale” (William B. Hale) sobre los manejos del embajador H. Lane Wilson y su responsabilidad directa en los asesinatos durante la Decena Trágica de los hermanos Madero, el presidente Wilson tomó la decisión de sustituirlo. En realidad, lo que estaba detrás de la decisión era el especial interés de las empresas norteamericanas en México de que se alcanzara una situación favorable a sus intereses y creían que Carranza encarnaba esa posibilidad por lo que había que favorecerlo frente a Huerta.

Además a Wilson le inquietaba que, por el sur, Emiliano Zapata, icono de la lucha de los desheredados de México, portando sus ideales de reformas de la propiedad feudal –herencia hispana- y el apoyo explícito a las clases trabajadoras y campesinas alcanzara Ciudad de México y se hiciera con el poder en la nación azteca, lo que pondría en claro peligro el control yanqui de los medios de producción y la economía productiva de la República. El apoyo a Carranza y a los intereses que representaba fue, pues, el motivo real de la invasión gringa a Veracruz tratando de impedir un desembarco en su puerto de armamento y munición comprada por los agentes de Huerta y transportadas en el mercante alemán “Ypiranga”, al tiempo que el despliegue de fuerzas y la demostración del poderío yanqui asentaban el dominio sobre todo el “patio trasero”

Para justificar la invasión el gobierno gringo utilizó un pretexto realmente fútil, el llamado “Incidente de Tampico”. En la bocana de este puerto del sur del estado de Tamaulipas, frente a la ciudad donde se localizaban las mayores inversiones yanquis en petróleos, el gobierno USA había desplazado a tres de sus barcos de guerra, los USS Dolphin, Des Moines y Chester, mientras que en la bahía tenían a los USS Connecticut, Minnesota y San Francisco, además del buque hospital USS Sokce y el carbonero Cyclop al mando del contralmirante Henry T. Mayo con la misión de bloquear cualquier ayuda al Ejército Federal de Huerta y con el consabido pretexto de “proteger las vidas y haciendas de los norteamericanos”. El 9 de abril de 1914, Jueves Santo, 9 marineros de Dolphin con una lancha a remos, arribaron a puerto a comprar unos bidones de gasolina comprados a un comerciante alemán. Al entrar a la zona fueron detenidos por una patrulla federal por haber entrado en una zona restringida estando Tampico sitiado por las fuerzas de Carranza. La detención duró menos de una hora. El general Morelos Zaragoza, al mando de la plaza, los puso en libertad y solicitó disculpas al contralmirante Mayo explicando la causa del incidente. El jefe de la flota gringa exigió que, además de las disculpas, tuviera que izarse en el puerto de Tampico la bandera norteamericana de las barras y las estrellas saludadas con una salva de 21 cañonazos. Morelos Zaragoza aceptaba si, a su vez, el Dolphin disparaba otra salva igual al izado de la bandera mexicana. Mayo se negó a ello y dio un ultimátum de 24 horas para que se cumplieran sus exigencias,

El presidente Wilson consideró de “extrema gravedad” el suceso y solicitó al Congreso yanqui permiso para invadir militarmente la zona. Sabedoras de ello, las autoridades de Tampico se preparaban para un posible bombardeo gringo al expirar el segundo plazo de 12 horas del ultimátum, pero la flota comandada por Henry T. Mayo levó anclas, siguiendo órdenes del Secretario de Marina yanqui Josephus Daniels y se dirigió a Veracruz donde ya estaban fondeados los cruceros USS Florida, Utah y Praire al mando del almirante F.F.Fletcher, oficial máximo de la operación, que ahora ya sabemos que había planificado el desembarco y las operaciones militares desde el día 13 de abril. Al mismo tiempo, y también siguiendo las órdenes del Secretario de Marina, el grueso de la flota de guerra gringa del Atlántico, al mando del contralmirante Charles J. Badger con el acorazado USS Arkansas como buque insignia, se dirigían al mismo destino. En la tarde noche del 21de abril se concentraban frente al puerto de Veracruz 44 buques de guerra –acorazados, cruceros y cañoneros- 3 buques hospital y medio centenar de auxiliares desde carboneros, transportes de tropas, lanchones de desembarco y de suministros, con una tropa expedicionaria de más de 7.000 combatientes dotados del más moderno armamento, se concentraban en la bahía veracruzana.

Es importante reseñar la cronometría del desembarco gringo para entender el trasfondo de la situación. A las 8 de la mañana del 21 de abril el presidente Wilson, sin recibir autorización del Congreso, dio al almirante Fletcher la orden de “Captura inmediata de Veracruz”, aunque desde días antes el almirante Fletcher había avisado a los comandantes de los buques de guerra extranjeros amarrados a puerto, los cruceros acorazados británicos HMS Essex y Berwick y el español Carlos V, lo que iba a suceder el día 21y, a primeras horas de la mañana, les pide que salgan del puerto. A las 11 h. el cónsul gringo en Veracruz, William Canadá, comunica al general Gustavo Mass, jefe de la guarnición mexicana de la ciudad y a los jefes de Aduana y Policía que se iba a iniciar el desembarco de las tropas gringas. El general Mass consultó con el presidente Huerta que le ordenó la retirada de las tropas mexicanas dejando libre el desembarco yanqui y, como ya había sucedido en Ciudad de México el 14 de septiembre de 1847 a la entrada de los soldados invasores gringos, abandonó a su suerte al pueblo sin tratar de presentar cara al invasor. Tan rápida fue su evacuación que el uniforme de gala del general con sus medallas y condecoraciones y hasta la bandera de su regimiento se quedaron abandonadas en la huida. Solo quedó en la plaza un centenar de soldados al mando del coronel Albino Rodríguez Cerrillo con la misión de cubrir la vergonzosa retirada.

Diez minutos después del aviso del cónsul, desde el USS Praire, salieron once lanchones de marines remolcados por los “picket boats” que desembarcaron en el muelle y minutos después se inició el desembarco de los marines de los USS Florida y Utah. El pueblo veracruzano se vio, una vez más ante una invasión extranjera –la cuarta en menos de un siglo- sin el amparo de las tropas que habían abandonado el lugar y sin más armamento que las escasas armas de los pocos soldados que quedaron y las que cada uno pudiera tener. Sabedores de esto los gringos desembarcados no esperaban resistencia alguna y ocuparon tranquilamente los lugares clave pero no esperaban la respuesta del pueblo mexicano. Un poco menos que ignoto policía municipal, Aurelio Montfort Villaseñor, cuando vio avanzar a los gringos desembarcados, sacó su arma reglamentaria y disparó a los invasores, tratando de detenerlos. Inmediatamente fue ametrallado por lo gringos pero ese disparo fue el inicio de la rebelión popular antiyanqui. La población reaccionó. Disparos desde los balcones, de los lanchones del puerto, de los tejados y azoteas trataban de impedir el avance gringo.

Fue un día heroico del pueblo veracruzano. Los escasos soldados que quedaban de la guarnición ser sumaron a la resistencia y los cadetes, casi niños, de la Escuela Naval se aprestaron para la resistencia.

Los paisanos buscaban armas por todos los lados pero a pesar de que los comercios de armas cedieron todas las suyas eran totalmente escasas. De todos lados se intentaba combatir a los invasores. Llegó al punto de que tenían que recuperarse las armas de los muertos parea continuar la resistencia. Eran los héroes anónimos del pueblo los que constituían el alma de la resistencia. Incluso una buena parte de colonia española allí establecida empuñó las armas para repeler el ataque gringo y dejó algunos de sus componentes en esa batalla. Valga de ejemplo el de Andrés Molina, un humilde carpintero ebanista que, tras toda una mañana de combatir en la calle, regresa a su casa para llevar algo de comida para su mujer e hijos. Su mujer intenta que desista de reanudar el combate pero Andrés se niega y deja, escrita, una carta al menor de sus hijos: “Hijo mío, si algún día vuelve a repetirse esto que está pasando ahora, defiende a tú patria como lo estoy haciendo yo. Tu padre”. A los ruegos de su esposa para que desista de volver a la lucha, (podemos leer en “Veracruz Mártir. La infamia de Woodrow Wilson. 1914” edición de la autora de 1966 reproducida muchas veces) Andrés contesta que “ahorita no tengo madre, ni esposa ni hijos. Sólo veo que tengo una patria muy linda y tengo que defenderla de la infamia yanqui”. Esa noche del 21, Andrés, uno de los más de 500 héroes del pueblo que cayeron ese día ante los invasores gringos, fue alcanzado en el estomago por una bala dumdum explosiva, prohibida por las convenciones internacionales. Su memoria, como la de otros muchos héroes anónimos de esos días, se ha intentado incluso borrar por unas autoridades mexicanas. No tienen, hoy por hoy, ni lápidas ni monumentos que los honren. Incluso, bajo el entreguista y progringo mandato de Enrique Peña Nieto, se han eliminado hasta las placas puestas en su memoria en los lugares en que combatieron. Se rememora cada año el combate “al enemigo” pero ni siquiera se especifica de qué enemigo se trata y se exalta la “heroicidad” del ejército, ese ejército que por orden de su general en jefe había huido de la plaza. Solo puede hablarse del comportamiento ejemplar del escaso centenar de soldados del 19º batallón que dejo atrás el general Mass, de los policías locales y, sobre todo de los cadetes de la Escuela de Marina. El resto de la resistencia fue del pueblo llano y de los 20 o 30 “rayados” –presos liberados y armados de fusiles del penal de Las Galeras- que hostigaban continuamente al enemigo

La heroica resistencia, que siguió en forma de disparos que surgían de cualquier lugar, dejó medio millar de muertos mexicanos, la mayor parte por los intensos bombardeos gringos sobre la ciudad y por la posterior represión indiscriminada. El 30 de abril la fuerza de marinos y marines es sustituida por el ejército de ocupación, el US Army 5th Reinforced Brigade, y habrá que esperar hasta que, en los meses de mayo y junio, con la mediación de Argentina, Brasil y Chile (Pacto ABC) logran que, sin llegarse a una guerra que nunca se declaró entre México y USA, los gringos abandonan Veracruz el 23 de noviembre tras siete largos meses de ocupación.

Triste es conocer determinadas posiciones como la de algunas partes de la burguesía veracruzana y/o de los supuestos escritores “socialistas” gringos como Jack London, que ya había dado muestras de clasismo y racismo –léase su cuento “La Invasión sin paralelo” en que especula con el “peligro chino” para 1976 y explica cómo acabar de una vez por todas con el peligro amarillo-. En este caso, en sus crónicas como periodista presente en los sucesos nos regala con un escrito que, seguramente, expresa el auténtico pensamiento gringo cerca de los “inferiores” latinoamericanos. Nos dice London (ver Collier’s, auténtica Enciclopedia gringa muy completa, Volumen 53 nº 11 30 de mayo de 1914) “Verdaderamente los veracruzanos recordarán largamente haber sido conquistados por los americanos., y rogarán por el día bendito en que los americanos los conquisten otra vez. A ellos no les importaría ser conquistados para siempre”

Lo verdaderamente grave es que, en realidad Jack London expresa el pensamiento de muchos latinoamericanos y otros colonizados que no sabemos quiénes somos.

Francisco Javier González

Domingo GariDomingo Gari

 

Quiero agradecer a los compañeros de IPO haberme invitado a presentar este trabajo, de indudable interés para la historia política del nacionalismo de izquierda en las islas. En Canarias no tenemos mucha costumbre de escribir textos de esta naturaleza, que además de su interés intrínseco, es también una forma de hacer historia local, comarcal o insular. Este tipo de historia, junto con otras que aborden de manera más general las historias locales y comarcarles son muy necesarias para poder construir la nación. Por ello es doblemente satisfactorio que estos esfuerzos de síntesis del pasado vean la luz. Sería conveniente que otros también hagan lo propio, incluidas las derechas, para poder luego hacer síntesis globales que nos ayuden a explicarnos cómo somos.

Dice un estudioso del nacionalismo que se llama Walker Connor, que hasta el momento en que las naciones no cobran conciencia de su naturaleza nacional, son hasta entonces etnias. Grupos humanos claramente diferenciados y que comparten historia, espacios, y hasta genealogías comunes. Pero para poder ser nación hay que abordar la política. Asumir la diferencia étnica como diferencia nacional. Para dar ese paso es necesario relatar el pasado desde lo local hacia lo general. Historia políticas, culturales, sociales o económicas, o todas juntas que nos ayuden a tener un relato compartido acerca del pasado y el presente.

Max Weber era de la misma opinión que Connor, o más bien al revés, porque Weber fue primero. Escribió en Economía y Sociedad:“Llamamos grupos étnicos a aquellos grupos humanos que abrigan una creencia subjetiva en su linaje común...la existencia de una relación consanguínea objetiva carece de importancia”. Esa construcción imaginaria, que no se puede hacer sin la historia, es la clave para que el grupo étnico de el salto a su constitución de nacional. Para que exista ese grupo étnico es indiferente la conciencia que se tenga de sí mismo. Cualquiera que viene de fuera la ve enseguida, pero para constituirse en grupo nacional la conciencia del sí, es fundamental. En palabras de Connor “el grupo étnico puede ser definido desde fuera, la nación debe ser definida por sus propios miembros”.

En esa secuencia estamos instalados desde hace 40 años. La irrupción nacionalista de los setenta ayudó a dar un gran salto en la toma de conciencia nacional, pero la demolición de las organizaciones nacional populares, (UPC-ICAN) como principales referentes, abortó el despegue definitivo, y tras 30 años o más de gobierno autónomo con plenas competencias en educación, la parálisis y la falta de interés en producir un sistema curricular que facilitase la toma de conciencia nacional, ha actuado como un freno enorme a las posibilidades de desarrollo de dicha conciencia. De tal modo que seguimos estando más próximos al grupo étnico que a la comunidad nacional.

Frente a ese atraso institucional este tipo de trabajos viene a cumplir una función esencial, que es la de acercarnos, en este caso, a la historia y el activismo de un grupo político local, y a través de él nos acercamos a la historia social y política del municipio. Si se alentase este tipo de elaboraciones escritas y pensadas sobre lo qué hemos sido y cómo hemos sido, seguro que tendríamos un pueblo con mucha mayor cultura política del que tenemos ahora. Compartir relatos elaborados, asumiendo también las criticas que lluevan es parte necesaria e inevitable de la toma de conciencia nacional. Miremos cuánto dinero y dedicación profesional han destinado los vascos y los catalanes en este asunto, y veamos el resultado que han obtenido.

Las naciones son artefactos relativamente jóvenes en la historia, en general proceden todas de finales del siglo XIX, incluso las que piensas que son inmemoriales, tal como la francesa, o la española, que no termina de construir su discurso nacionalistas hasta la llegada del franquismo. Los canarios, emigrados en las Américas también comenzaron la construcción de la nación a finales del XIX, aunque no haya dejado de interrumpirse su desarrollo desde entonces. Nuestra condición colonial y pobre, porque hemos sido una colonia pobre, fueron dificultades añadidas. Sin burguesía nacional, sin clase obrera desarrollada, solo pequeños núcleos de la inteligencia, escritores y periodistas afrontaron el reto, con escasas fuerzas, y con un pueblo muy mayoritariamente analfabeto. Era misión imposible. Un pueblo con mucha identidad étnica y poca nacional. Eso nos diferenciaba de Cuba y Puerto Rico, nos quedamos atrapados en el nacional-catolicismo de la España decadente de principios del siglo XX.

La autonomía debía haber puesto remedio al asunto, pero tristemente no lo ha hecho. Nos queda construir nuestra historia desde abajo, con materiales como este libro que presentamos hoy. Estos trabajos de la memoria de colectivos, e incluso las memorias individuales, son fuentes necesarias para construir la historia, por eso hay que seguir animando a grupos similares o a personas comprometidas, para que se pongan en la tarea de elaborar esos materiales.

Las identidades nacionales están construidas de sentimientos, además de los elementos objetivos y materiales que rodean al mundo de la nación. Pero los sentimientos juegan un papel fundamental en la construcción del imaginario nacionalista. Y la izquierda nacionalista no ha sabido jugar con ese elemento, si exceptuamos, quizá, el discurso independentista de Cubillo y la elaboración del relato acerca de lo guanche. CC que venía de la tradición de las agrupaciones independientes de Canarias, sí ha sabido jugar con ese elemento, aunque rebajándolo de contenido hasta su desnaturalización. Usando los sentimientos para hacer romerías y nada más. Desde finales de los setenta Manuel Alemán nos dio claves importantes en su trabajoPsicología del Hombre Canario, y creo que demasiado pronto nos olvidamos de lo que allí se decía. Una interpretación muy influenciada por el marxismo, nos aportó elementos de análisis necesario pero nos distrajo de otros, en su afán de convertir la razón en la sacrosanta forma de pensar el mundo, dejando de lado los aspectos subjetivos y psicológicos. Hay que volver a ellos. Porque la nación se siente y no sólo se explica. Escribió Manuel Alemán que hay algunos factores queneblinan la identidad nacional, y entre ellos destacó: “La interpretación falseada de nuestra historia, el peso de las culturas impuestas, la domesticación de las ideologías, y la infravaloración del modo de ser canario”. Y nos advirtió que “la conciencia canaria no es una mera comprensión racional de lo canario” sino que aquella “impregna las instancias de la emoción, moviliza las zonas del sentimiento”. Sin sentimiento de canariedad no existe la identidad canaria, nos dijo. Hay que trabajar ese terreno, hay que trabajar esto sin caer en el folclorismo de volver al pastor y a la entrevista de los viejos, reduciendo todo al mundo de lo rural, cuando hace ya medio siglo que Canarias es un mundo urbano. Fanon escribió en Los condenados de la tierra que: “La cultura nacional no es el folklore donde un populismo abstracto ha creído descubrir la verdad del pueblo. No es esa masa sedimentada de gestos puros, es decir, cada vez menos atribuibles a la realidad presente del pueblo” sino que: “La cultura nacional es el conjunto de esfuerzos hechos por un pueblo en el plano del pensamiento para describir, justificar y cantar la acción a través de la cual el pueblo se ha constituido y mantenido”. La cultura nacional debe servir para organizar al pueblo y caminar hacia delante, hacia la liberación, no puede ser la celebración de los valores del tradicionalismo y la recreación en bucle permanente de lo que fue el pueblo en el pasado, sin atender a lo que es en el presente.

Pero ahora centrémonos en lo que hemos venido hacer esta noche aquí, que es hablar de las líneas maestras del libro que presentamos.

La fundación de Iniciativa por La Orotava a mitad de la década de los años 90 tuvo una doble significación. Por un lado, era el intento de rescatar los restos del naufragio ICAN. La dirección de ICAN había entregado su militancia, recursos e historia a la derecha en Tenerife, y representó el segundo gran batacazo después de la Unión del Pueblo Canario, en el intento de crear una organización nacionalista de izquierda en el Archipiélago. Aquella sucia jugada de los jefes de ICAN volvió a dejar huérfano ese espacio político. Por otra parte, la aparición de IPO sirvió como asidero para la esperanza, no solo de la gente de La Orotava y del valle, sino del conjunto de la isla. La Orotava se convirtió así en el centro de la referencia soberanista, ecologista y democrática en un momento en que el auge de CC hacía presagiar un difícil y duro camino para organizar algo a nivel global, que fuese una alternativa consecuentemente nacionalista para el conjunto del país. En la década de la impostura IPO logró mantener el tipo.

La Orotava se convirtió en un laboratorio para experimentar nuevas formas de hacer política. Como queda recogido y perfectamente explicado en el libro, la tradición de la que bebe Iniciativa por la Orotava se enmarcaba en la corriente política del nacionalismo de izquierdas. La militancia de IPO no era nueva cuando fundaron la organización, sino que ya tenían acumulado un amplio trabajo político y sindical. Por ello nunca estuvieron entrampados en el complejo de Adán, como sí le pasó en aquel momento a los miembros de LVC, y en décadas posteriores a la gente que se acercó a la política con la ola de Podemos. 

Ese bagaje histórico de la militancia de la izquierda nacionalista en La Orotava, les hacía ser firmes partidarios de la búsqueda de espacios de unidad de la izquierda a nivel municipal. En general, la trayectoria de IPO está jalonada de intentos consecutivos en la apuesta por la confluencia, algunos exitosos y otros no, para enfrentar la hegemonía de ATI en el municipio, y en la isla. Otros grupos deberán hacer este esfuerzo de explicación de su historia, para poder poner en perspectiva, con la voz de todos, cómo han sido las cosas en este terreno de la unidad lograda o frustrada. Ese intento generoso, excesivamente desde mi punto de vista, lo pagaron caro cuando a comienzos de la década del siglo XXI tuvieron que lidiar con una marca en boga, que entonces representaban Los Verdes de Canarias, los cuales no tenían militancia, ni estudio serio de la realidad Canaria, y un bagaje de tradición y de trabajo político igual a cero, con la excepción de uno o dos miembros de ese partido, pero que, sin embargo, representaban una tendencia política que en sí misma era capaz de arrastrar un bloque importante de votantes, para construir y ensanchar la base del municipalismo asambleario y de izquierda. Pero claro, no estaba ni está escrito cómo lidiar con una marca en la arena de la política. Una marca dirigida por dos o tres personajes rarísimos, con comportamientos políticos completamente individualistas, y desnortados (¡aquí en el norte!), que creían que sólo con la posesión del nombre Verdes era suficiente para dar el salto a la política de verdad. La generosidad de IPO dando entrada a personas de Los Verdes para ocupar puestos de salida en las elecciones municipales de 2003, se volvió contra IPO con la pelotera posterior que montaron los “amigos verdes” y que podrán leer con detalle en esta obra. 

Creo que es una lección para el presente y para el futuro, el hecho de que no siempre se puede ser excesivamente generoso, sobre todo cuando la contraparte no aporta más que un eslogan, o a lo sumo una corriente de pensamiento difusa e inorgánica. También puede ser un error cuando en aras de la unidad se descuida la letra pequeña de los contratos, porque las grandes ideas nos confunden y pueden no dejarnos ver que en el mundo de la izquierda existen muchos trepas y vividores, a los que erróneamente no les hemos prestado en ocasiones la suficiente atención.

Sería tentador transpolar el ejemplo a Podemos, aunque me parece que hay algunas diferencias importantes, de las que brevemente destaco el hecho de que Podemos surge de un impulso inusitado en grande medios de comunicación de masa, fundamentalmente televisiones privadas, y sin las cuales hubiese sido imposible entender el nacimiento y consolidación de dicha marca en tan breve espacio de tiempo. Por otra parte, el hecho de que esa organización naciese en Madrid, y que nuestra opinión pública esté completamente colonizada por los grandes medios de comunicación que emiten desde la capital, favoreció su pronta recepción en las islas. Nosotros tenemos una tendencia fácil para reproducir e imitar los discursos emitidos desde el centro, a consecuencia de nuestra tara colonial. Esos dos hechos invalidan hacer una comparación mimética, aunque en muchos municipios sigue siendo cierto a día de hoy, que hay que lidiar con el problema de cómo afrontar negociaciones con una marca que no tiene sustancia, trabajo de base. El libro que estamos presentando hoy aquí plantea algunos de los problemas con los que se enfrentó la política de la izquierda nacionalista en Canarias. 

Fue un acierto de los que escribieron este trabajo haber introducido los cuadros estadísticos, sobre los resultados electores por barrios, para podernos hacer una idea de cómo es la relación de fuerzas en el municipio y cómo se distribuye. Esto pone más en valor el trabajo de las gentes de IPO, por lo difícil que lo tuvieron para abrir brecha en lugares de atraso cultural y político, sometido al caciquismo tradicional del norte de la isla. Ese trabajo encomiable que se hace pateando los barrios y el pueblo, que es duro y muchas veces desagradecido, y que las marcassnob por supuesto nunca hacen, pero que una organización que quiere construir el país, que tiene un discurso y una práctica nacionalista, debe acometer, para comprender como piensa nuestra comunidad nacional, y para caminar con todas, como debió decir el subcomandante Marcos en alguna ocasión, al que cito brevemente ahora, (porque el EZLN sólo nació dos años antes que IPO, y su influjo nos afectó a todos en esos años) , porque también aquí, en La Orotava, las gentes de IPO, metafóricamente, levantaron la guerra “que nos dio el privilegio de llegar a oídos y corazones atentos y generosos en geografías cercanas y alejadas…(y) conseguimos entonces la mirada del otro, su oído, su corazón”. Eso solo podía ser el resultado de caminar hacia lo profundo del pueblo, para arrebatarle desde ahí la hegemonía a la derecha insularista, luego transmutada en “nacionalista”-insularista. En esa andamos aún. ¡La oligarquía chicharrera tiene mucho rejo!

El programa de IPO recogía lo fundamental del programa de la izquierda nacionalista de los años anteriores, no podía ser de otra forma, porque IPO nacía de ese mundo y estaba empeñado en mantenerlo, ahora en peores condiciones, casi de soledad en esta Isla, y por eso es de agradecerle ese esfuerzo de cruzar el desierto para mantener las ideas y las prácticas a salvo del torrente neoliberal, y falsamente cosmopolita que hemos tenido que soportar hasta hoy. Digo ese fue, y sigue siendo, el programa de la izquierda ecologista y soberanista de las islas. Es un programa que todavía requiere ser desarrollado en la práctica de gobierno, si queremos construir el espacio insular como un lugar amable para el conjunto de la ciudadanía. El programa de IPO recogía ya entonces la lucha contra la corrupción, la defensa de los de abajo, la soberanía y su desarrollo en todos los niveles de la vida, y el ecologismo político, el cual incluía lógicamente la defensa del patrimonio histórico y natural. Por eso se explica que IPO estuviese interesada, y comprometida algunas veces, cuando el tiempo y las condiciones lo permitían, en la construcción de una organización de ámbito canario, como ocurrió con el nacimiento de APC, hecho que le granjeó quebraderos de cabeza con los verdes, tan ni de derechas ni de izquierda ni de aquí ni de allá, que al final desaparecieron de manera natural, absorbidos por una ecología política que no supieron leer. O también su relación amable y complementaria con Sí se puede, organización que había surgido del ciclo de luchas medioambientales de comienzos del siglo XXI.

En el plano internacional mantuvo coherencia con los principios ideológicos que animaban el internacionalismo históricos en nuestro país, y así estuvo en primera línea la defensa de la autodeterminación para el Sáhara Occidental, el apoyo a la lucha del pueblo palestino, y en tantas otras en donde los pueblos del mundo luchaban contra el imperialismo y el neocolonialismo. 

IPO además de ser un agente destacado en la política municipal fue y es una organización que ha participado en el desarrollo de los movimientos sociales habidos en el valle y en la isla. En las movidas ecologistas de la década pasada y contra las destrozos al patrimonio producidos por la orgía urbanística para los que fue creada CC, como correa de transmisión de esos intereses.

No voy a nombrar la cantidad de luchas y propuestas llevadas por IPO, ya tienen el libro para hacer un seguimiento, pero sí reseñar que todas ellas están comprometidas con los ejes centrales de su programa, que hoy sigue siendo pertinente para construir la nación que queremos. Un lugar en el que podamos decidir sobre las cuestiones fundamentales que atañen a nuestras vidas.

 

No quiero terminar sin felicitar a las personas que han estado comprometidas con este proyecto durante tanto tiempo, que ha crecido más allá de la simple organización política, para insertarse en lo social y cultural, y muestra de ello es este espacio de La Casa, lugar de encuentro de tantas ideas y proyectos, que ha transcendido a la propia IPO.

Pedro GonzalezPedro González Cánovas

 

Lo hemos visto en la prensa, en páginas web, en televisiones, radios, etc., porque esta vez nadie puede hacer oídos sordos a una fuerza electoral que promete ser representativa de verdad y desplazar a esos políticos que nunca alcanzaron a ser lo mínimo que se esperaba de ellos y que siempre fueron “descafeinados y apagados” y solo sobreviven por su mercantilismo barato, ofreciendo facilidades a sus empresarios amigos y migajas a unos pocos trabajadores.

Pero todo tiene su final y en la política canaria ya hay muertes anunciadas. En estos momentos, no hay candidatos que sean líderes aceptados popularmente y su pésima y oscurantista gestión, por fin, pasa factura. En cualquier momento emergerán los candidatos y candidatas de Ahora Canarias y, lo que es seguro, estas personas están respaldadas por un discurso contundente y sólido.

Sin duda, la nueva organización canaria que aparece ahora es genuina, valiente y todo lo que merece este Archipiélago y sus gentes. Cumple con las expectativas de quienes esperaban por unos políticos que den la cara y que ejerzan con la honestidad propia de quienes nos representarán, con dignidad y entereza -incluso- ante la metrópoli.

Ahora Canarias no nace de un capricho o de las aspiraciones personales de los mismos de siempre. La confluencia es fruto de una necesidad que se ha extremado por el vacío institucional que sufrimos en Canarias. Nace después de estar tanto tiempo casi huérfanos, y en el vergonzoso intento de que Nueva Canarias se convierta en la rueda de repuesto de Coalición. Porque los habitantes de esta tierra merecemos una representación digna y valiente, cuya gestión se haga notar dentro y fuera del Archipiélago: con principios sociales y definido sentimiento nacional; con proyectos claros, abiertos, y hasta revolucionarios si lo comparamos con lo anterior. Las personas de aquí merecemos algo así desde siempre y lo que no merece nadie es ser estafado por los mismos una y otra vez. 

“No hay mentira que dure para siempre”, dicen; pero, sí que hay engaños que duran demasiado, y de eso venimos: de unas políticas cuyos representantes se contradicen continuamente; de unos ejercicios mercantilistas que pasan por alto a la mayoría de la población y crean pobreza, dependencia y discriminación desde su origen; y de una corrupción empresarial abonada por la política y unos grandes empresarios que abonan la corrupción política para su propio beneficio.

Ahora Canarias, seguro que será un cambio en la política de esta tierra. Es más, desde ahora, es esperanza y visión de futuro. O sea, todo lo que nos ha faltado con el canarismo neoliberal y aburguesado de los vendedores de humo antes citados. Parece que por primera vez tenemos presente y futuro. Se trata, sencillamente, de no dormirse, activarse y no dar nada por hecho. Ahora es el momento de que todas y todos nos sintamos protagonistas y con ganas de mejorar Canarias.

 

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el roto y memoria historica