Pedro González CánovasPedro González

La idea de que la población envejecida del primer mundo necesita rejuvenecer con inyecciones de emigrantes del tercer mundo ha pasado a la historia. La población activa de los próximos años va a ser distinta. Ya, en muchas fábricas hay más robots que trabajadores. Este hecho plantea una nueva duda: ¿quién pagará las pensiones y los servicios sociales del futuro?

Cuando hablamos del futuro de la robótica estamos señalando los próximos 20 años, no hace falta ir mucho más lejos para tratar un asunto tecnológico en el que hoy se ponen todos los esfuerzos. De momento, el robot no paga impuestos; la patronal, pretende no mantener a las personas improductivas; y los estados ceden poder ante las grandes empresas, que pronto serán las punteras en robótica o estarán robotizadas.

En enero de 2017, la UE aprobó un informe sobre cuestiones relativas a la robótica, su impacto sobre el empleo y la relación con el ser humano; en resumen, la afectación social de la nueva revolución industrial. En el citado texto se insiste en la importancia de la protección de datos, ante una inteligencia artificial de imparable crecimiento. Sin embargo, parece que se asume el impacto que supone una nueva sociedad robotizada con fundamento consumista, donde los escalafones de consumidores (más acentuados que ahora) diferenciarán las clases sociales; aunque ya, hoy, en los países industrializados se puede apreciar este tipo de clases sociales diferenciadas por la cantidad y hábitos de consumo.

Mientras la carrera tecnológica de la robótica sigue adelante, ningún país o estado está en guardia para regular socialmente la inclusión social de la tecnología 4.0. Ni jóvenes ni ancianos estarán bajo el paraguas legislativo proteccionista de sus gobiernos, ante la pérdida de poder de éstos y la cesión de decisiones a los grandes capitales y su nueva revolución industrial.

A todas estas, ya se ha impuesto una normativa europea de protección de datos para no alimentar esa inteligencia artificial que trabaja exclusivamente para los mercados. Se hacen esfuerzos desmesurados para blindar fronteras: fomentando un improvisado proteccionismo, xenófobo, que olvidó aquella máxima de que hacía falta rejuvenecer la población activa para garantizar las pensiones, ayudas y servicios sociales básicos; y se prepara el campo para acoger a unos intrusos sociales que, realmente, estarán ahí para enriquecer a los ya enriquecidos y empobrecer a los más discriminados de la sociedad. Ya se han hecho públicos estudios que hablan de 5 millones de parados en los próximos años, solo en los 15 países más industrializados, debido a la revolución robótica; pero sin duda irá a más. 

Los flujos migratorios siempre han sido imparables; lo normal es que el ser humano huya de guerras y hambrunas en busca de mundos mejores. Pero también son imparables los avances tecnológicos y ahora toca la robótica. Aunque ¿está preparada alguna sociedad humana para gestionar una herramienta así? Somos conscientes de muchos reclamos de igualdad o equidad social, pero ¿existe alguna sociedad donde se haya conseguido una igualdad real.

 

Fco Javier Gonzalez Perez 4.2018

Francisco Javier González

¡Dios, qué gran personaje se ha perdido el teatro español! Autora de sus guiones, monologista, directora de escena y actriz dramática, poseedora de los más variados registros tonales que la hacen capaz de expresar desde la sorpresa a la ira, desde la mansedumbre a la indignación y hasta la decepción o el más triste y cruel desamparo, la inigualable farandulera que es nuestra –es un decir- Ana Oramas, se perfila como la más conspicua representante del españolismo coalicionero en las Cortes metropolitanas y privilegiada aspiranta a sucesora en la medianería colonial del afuchado Clavijo.

Estábamos acostumbrados a su tono meloso y acariciador, con frecuentes matices serviles, que mostraba cuando en España gobernaba la derecha más corrupta de la historia reciente, pero los registros tan variados de su última intervención frente al recién estrenado ministro español de Fomento, han causado verdadero asombro entusiasmado a sus incondicionales fans. Es una lección de maestría parlamentaria. Una pregunta, suave e inocua en apariencia, acerca del plazo de aplicación del acuerdo que, sobre la subvención del 75% a los billetes aéreos entre Canarias y España, habían alcanzado los nacionaleros de Nueva Canarias –apoyados por supuesto por los coalicioneros- con el PP y la subsiguiente contestación ministerial dando, como mínimo, un plazo de 6 meses para su aplicación efectiva desató toda la vena, dramática hasta el patetismo, de la diva lagunera.

El ministro trató de explicar que, a diferencia de la petición de NC del 2017 que posibilitó el 75% de subvención en los viajes interinsulares, en este caso, se había metido la pata por parte de NC y el PP, como firmantes de la enmienda transaccional a los presupuestos estatales españoles al introducir, en el enunciado de la enmienda, la coletilla de “se autoriza al gobierno” a establecer un nuevo porcentaje en la subvención al transporte aéreo entre la metrópoli y la colonia. Esa redacción implica que, para hacerla efectiva, el gobierno español –independientemente de su color o composición- tiene que “autorizar” la modificación, lo que conlleva un Decreto Ley con toda su parafernalia que conlleva su tiempo. La metedura de pata fue por parte de NC, que se limitó a reproducir la redacción de la propuesta que había presentado en 2017 para los viajes interinsulares, pero entones, luego, en la transacción de la enmienda con el PP gobernante, se suprimió la dichosa coletilla de “autorizar” al gobierno. Ahora, ya fuera por despiste pepero o por cálculo dilatorio premeditado del entonces gobierno Rajoy obligado a aceptar lo que le echaran para conseguir la aprobación del presupuesto, la coletilla siguió en la transaccional NC-PP.

Comenzó nuestra –es un decir- diputada con un perfecto acento que mostraba rabia contenida, diciéndole al bisoño ministro que, por su parte, mostraba la normal prepotencia propia del colonizador, “Señor Ábalos, he contado hasta diez para responderle” Con histriónica maestría y un desgaste físico en la gesticulación digno del mejor atleta, sacudiendo dedos, manos y brazos aislada o conjuntamente según conviniera a la expresión, largó airadamente, todo lo que le pareció adecuado, desde que “Esto es un derecho, esto no es un tema de perritas, como decimos en Canarias” por ser, según su criterio, “un asunto de vital importancia para los canarios”. En un alarde imaginativo mentó a “los miles de canarios”, entre estudiantes, padres y abuelos, que cree ella, que están esperando solo por la nueva subvención de 200 millones para comprar sus pasajes. El televisado cabreo de nuestra Ani se ha hecho viral en las redes y alimento de grandes titulares de una prensa isleña que ya Secundino tildaba de banal y asalariada.

Tras admirar su capacidad histriónica tengo que admitir que me hubiera gustado ver esa misma energía reclamatoria con los anteriores ministros de Fomento peperos que, desde 2012, han ido incumpliendo sistemáticamente sus compromisos contraídos con Canarias en materia de carreteras. De ese año 2012 ya el Tribunal Supremo español condenó al Estado a abonar a Canarias 138 millones de los recortes que introdujo sobre los presupuestos aceptados, milloncejos que aún estamos esperando. Los recursos judiciales a los saqueos estatales de 2013 y 2014 están pendientes de sentencia por el TS mientras que se están presentando los correspondientes a los ejercicios de 2015 y 2016. Entre todos suman cinco veces más de los 200 millones que motivan el cabreo de Ani. Espero que ahora que sus mentores de la derecha española no se sientan en los sillones ministeriales, nuestra –de nuevo es un decir- diputada revalide sus cualidades de eximia farandulera y le monte el número al caballero de Fomento, entendiendo que el transporte por carretera es, indudablemente, mucho más prioritario para el canario normal que el aéreo con España.

De todas formas, y puestos a pedir, ¿por qué no emplea la señora Oramas también un fisquito de esa volcánica energía en reclamar al gobierno colonial –y, por ende, a sus medianeros autóctonos coalicionados- acabar con los enormes niveles de pobreza en esta desgraciada patria canaria? Por si no se ha enterado hay circulando por estos mundos un informe de la denominada “Tasa AROPE” para 2017–siglas inglesas, que es la moda, de “At Risk of Poverty and/or Exclusión”- que mide el riesgo de pobreza y exclusión en una sociedad. Ese informe coloca a Canarias en el lugar más destacado por lo negativo del Estado en cuanto a pobreza y exclusión, con un 44,6% de nuestra población en ese riesgo frente al 27,9% del conjunto estatal ¡Casi 17 puntos por encima de la pobreza en España! De ellos, un 13,6% de canarios están en pobreza severa (ingresos por debajo de 342 euros mensuales), otra vez un 6,7 % más que los españoles en idéntica situación.

Más grave aún es el panorama si situamos la mirada sobre nuestra infancia. Según UNICEF el 49,4 % de nuestros niños están en esa situación de pobreza ¡otra vez 16 puntos por encima del 32,9% estatal y el DOBLE que la media europea! Eso significa que 150.000 menores canarios están en esa situación que, ignoro, si serán parte de esos miles de potenciales viajeros aéreos que contempla la señora Oramas. Puntualizando aún más. En Canarias, los menores en hogares con carencias materiales severas son un 12% de nuestros niños, 5 puntos superior al 7% de los niños españoles.

Podríamos seguir con otros muchos indicadores, pero solo con los reseñados los hechos me parecen mucho más merecedores del cabreo y el numerito histriónico de la diputada, que la demora en hacer efectivo el incremento a la subvención al transporte aéreo entre Canarias y España. Mejor dicho. Me parecen más que suficientes para que el señor Quevedo, la señora Oramas y sus conmilitones de CC-NC, comenzando por el afuchado Presidente Clavijo, reclamaran a voz en grito la INDEPENDENCIA para esta desgraciada y expoliada colonia.

Francisco denizPaco Déniz

Leyendo el esperado libro de Catherine Nixey "La edad de la penumbra", no he podido evadirme de la realidad, pues lo que ella descubre sobre el auge del cristianismo como religión oficial del Imperio Romano a partir del siglo III d.C. guarda similitud con lo que barrunto. Es un libro esperado porque nos transporta al escenario-nexo entre la caída del Imperio Romano y la aparición de la Edad Media.

Ahora lo tengo más claro. La conversión al cristianismo del emperador Constantino a principios del siglo III d. C. hizo de esta la religión oficial del imperio romano. A partir de ahí se impone la destrucción del mundo grecorromano, de la filosofía, de la pluralidad religiosa, del arte, de los colorines, de Alejandría y su biblioteca, de Palmira. De hecho, si usted siempre se preguntó por qué todas las estatuas grecorromanas y su arquitectura están rotas y mutiladas o con cruces escarbadas, sepa que no es por el paso del tiempo, sino por el destrozo llevado a cabo por hordas cristianas (Parabolanos) envalentonadas que corearon algo parecido al “a por ellos” o “el novio de la muerte”. El asesinato de Hipatia, la mujer filósofa que defendió la biblioteca de Alejandría, y la primera destrucción de Palmira también es obra del movimiento cristiano, así como el exilio y la huida de la intelectualidad y las personas de costumbres desenfadadas. Solo en matemáticas, perdimos unos 1500 años de avances con la quema de tratados. Lo de Nerón fue una anécdota comparado con lo que hicieron las manadas de barbudos vestidos de negro que impusieron la cristiandad, la quema de libros, la delación, leyes mordaza y el asesinato de paganos. Casi nada. Sin embargo, lograron borrar, literal, esa historia para situarse en la posteridad como víctimas martirizadas, cuando el martirio formaba parte de su liberación.

La nueva religión oficial aprovechó para imponer un monoteísmo inaudito en aquellos tiempos, con una agresividad semejante al Daes actual, de hecho le cogieron la misma manía a Palmira y a la estatua de Atenea. Fue aquel un falangismo activo en la tarea de reescribir la historia dinamitando a martillazos la pluralidad, generando espirales de silencios y conversiones forzadas que recuerdan mucho a la ofensiva político-mediática derechista y recentralizadora. De los cientos de miles de volúmenes que quemaron los nuevos ciudadanos me duelen especialmente los de Plinio el Viejo, el que escribió sobre los antiguos canarios y la Mauretania de Juba. Hoy, muchas páginas en blanco de nuestra historia estarían llenas de luz. Pero ya saben, el fanatismo inauguró la penumbra, convirtió lo pagano en delito y celebró la ignorancia, ahora, con juras de bandera para civiles, vete tú a saber lo que celebran. Probablemente nada que no hayamos visto. No lo digo yo, lo dice Catherine Nixey. Léanla porfa.

 

Wladimiro RodriguezWladimiro Rodríguez Brito

El pasado 29 de mayo nos reunimos en el hotel Hacienda del Conde, en Buenavista, en una convocatoria realizada por los tres sindicatos agrarios (Asaga, COAG y UPA), y con la participación de los agricultores de la comarca, el consejero de Aguas del Cabildo de Tenerife y el equipo técnico de dicha institución.

Ese día se produjo un rico debate sobre el emplazamiento de la depuradora que el Cabildo va a instalar en la comarca y sobre la mejor tecnología aplicable (sobre la que el Consejo Insular de Aguas, en colaboración con la ULL, han determinado que la más eficiente sería la de sistema MBR). Tenemos una lectura que genera dudas para un sector de la población, y tiene que ver con una historia poco afortunada con las depuradoras que hemos puesto en la Isla, que han funcionado mal, ya que el 90% de las instaladas no han sido operativas. Por otra parte, tenemos dificultades para asociar la dimensión que debería tener la nueva instalación en relación al agua a tratar en los núcleos urbanos de la Isla Baja. En su día, pusimos en marcha el Bolico, los Carrizales y Masca, que cuentan con sistemas adaptados a núcleos pequeños en zonas poco pobladas, pero que no se pueden reproducir en zonas más pobladas, que demandan una superficie lagunar y un modelo técnico para una población que supera los 10.000 habitantes, y la dificultad que genera un volumen de aguas estancadas en las proximidades de la población (mosquitos, costes de mantenimiento, estaciones para uso agrario, etc., etc.).

No hay duda de que la instalación de dicha depuradora será favorable, tanto por aspectos sanitarios, como por el aporte de agua a la agricultura de la zona, ya que hemos de regar no sólo la sequía pluviométrica, sino también la sequía de ideas en una isla que apenas utiliza el 20% de las aguas urbanas, y que aquí y ahora podemos mejorar la calidad del agua de riego, al aportar las de consumo humano, de mejor calidad, mezclando ambas.

Estamos en tiempos de reflexionar sobre un modelo más sostenible de gestión del agua, tanto en la depuración, como en la distribución del agua de galerías en las medianías para uso de la población y el agro, regando la zona costera con aguas depuradas y desaladas. No olvidemos que las galerías de Tenerife han mermado, donde en 1970 manaban más de 6.000 litros/segundo, en la actualidad solo quedan poco más de 2.500 litros/segundo.

Los tiempos nos obligan, tenemos que hacer otra lectura de nuestros recursos, separando dicho tema de la política. Atrás quedan los tiempos en los que construíamos hasta 10 metros de galería al día, y de estas manaban más de 200 Hm3/año. Ahora tenemos menos agua y de peor calidad.

No hagan campaña electoral con los problemas del agua. La tecnología y el buen uso han de ser la prioridad, el debate social sobre el uso del agua, agricultura, turismo, autoabastecimiento, cultivos de exportación, cabría en un contexto social. Sin embargo, ahora estamos poniendo en juego una instalación importante, planteando el "dónde", distancia a mi casa, o si se la podemos poner al vecino.

La zona y sus características, bombeo a la balsa de Taco, emisario para la salmuera, reúne una serie de aspectos favorables para instalar la depuradora allí. Pongámosla en el lugar más adecuado tecnológicamente, con el máximo de garantías sanitarias y ambientales. Las depuradoras son una necesidad, no son una opción.

Fco Javier Gonzalez Perez 4.2018Francísco Javier González

Acabo de enterarme de que la Audiencia de Navarra ha decretado LIBERTAD provisional bajo fianza de 6.000 euros para los cinco guirres carroñeros –incluidos el militar español y el guardia civil- de “La Manada”.

Estos cinco desalmados habían sido condenados por el tribunal navarro  a una pena de nueve años de prisión, rechazando la calificación del hecho como “violación” que solicitaba la fiscalía por considerar a los energúmenos solo como autores de un delito de “abusos sexuales con prevalimiento” sobre una joven en los Sanfermines del 2016. Sentencia influida, desde luego, por el voto particular del magistrado Ricardo Javier González  González, uno de los tres jueces que abogaba por la absolución de los procesados. Según su, a mi juicio,  repugnante criterio sobre el video de la violación que los acusados grabaron, con el móvil robado a la víctima, afirma que “solo observo a cinco varones y una mujer practicando actos sexuales en un ambiente de jolgorio y regocijo” por lo que este ilustre miembro de la judicatura hispana solo considera delictivo el robo del móvil.

Quiero aclarar lo del “abuso con prevalimiento” que recoge la sentencia. Jurídicamente se refiere al “atentado contra la libertad sexual de otra persona, hombre o mujer, realizado SIN VIOLENCIA O INTIMIDACIÓN, cuando el consentimiento se obtenga prevaliéndose de una situación de superioridad manifiesta que coarte la libertad de la víctima” que, además, para el particular criterio de este caballero, la infeliz muchacha “no  parece estar en estado de shock de tal intensidad que la tenga paralizada o sometida”.

 

No voy a relatar las barbaridades que se recogen en la sentencia. Resalto que, a criterio de estos ilustres representantes de la judicatura española, como no hubo golpes ni heridas o lesiones y bastó la imposición de la presencia física de los cinco energúmenos frente a una jovencita indefensa para someterla a toda clase de vejaciones, no puede hablarse de violación. Solo abuso con prevalimiento por situación de superioridad. Si el señor Ricardo Javier González, siendo indudablemente más robusto y fuerte que una indefensa joven a las 3 de la mañana, fuera asaltado por cinco matones de la calaña de los agresores, ¿se resistiría al asalto? Si, además, bruscamente le bajan los pantalones y los calzoncillos entre los cinco y lo violan, ¿ofrecería una numantina y heroica resistencia perdiendo incluso la vida? En verdad, me gustaría ver el resultado.

Claro está que los pajarracos de “la Manada” no son raperos antisistema ni peligrosos tuiteros que atentan contra el sacrosanto Estado Español con algún twitter extemporáneo. No son siquiera cinco jóvenes de Alsasua frente a un sargento y un teniente de la Guardia Civil de francachela metidos en una pelea tabernera. Esos si pueden ir a chirona los próximos 12 o 13 años por lesiones, desordenes públicos y amenazas.

La auténtica “manada” no son los cinco verracos ahora en libertad provisional. Son los que permiten que campen a sus anchas desde la magistratura a la política. Son los que han impedido a golpes de prisión o de cargas policiales que un pueblo ejerza su derecho a decidir. Son los que cercenan el derecho a la dignidad personal y colectiva con leyes arbitrarias. Son los que se apropian del trabajo y el sudor de millones de trabajadores para engrosar sus cuentas bancarias. Son los de las Tarjetas Black y los robos legales a través de triquiñuelas bancarias.  Son los pajarracos de la Gürtel, los Urdangarín, los Barcenas, Zaplanas, Cristina Cifuentes, Rodrigo Rato, Ana Mato, Ángel Acebes,  Ruiz Gallardón, Ignacio González, Pedro Antonio Sánchez, Francisco Camps, Jaume Matas, José Luis Oliva…dignos sucesores de toda una pléyade de fascistas que arranca desde Francisco Franco y sus secuaces.

Con todos ellos, con esa manada, se forma y configura la verdadera “MARCA ESPAÑA"

PiernaviejaLuis Piernavieja 

El conocido delincuente Ignacio Urdangarín, va a ingresar voluntariamente en cualquier cárcel española, al haber sido condenado a 5 años y 10 meses de prisión por malversación, prevaricación, fraude a la administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias, en el popularmente conocido como caso Nóos.

Este delincuente es cuñado de Felipe De Borbón y Grecia, de nacionalidad española, que ejerce de Jefe del Estado Español con la condición de Rey por imperativo constitucional.

Urdangarín está casado con Cristina, hermana del Jefe del Estado Español, que a su vez ha sido condenada a pagar 136.950 euros como responsable civil a título lucrativo de los delitos de malversación de caudales públicos y de fraude a la Administración por los que fue condenado el delincuente de su esposo. Parece ser que ella no sabía nada de los temitas del delincuente de su marido, aunque obtuvo un considerable beneficio por ello. No cabe duda que en algunas ocasiones la ignorancia es estupenda.

De otro lado, el Juez José Castro –instructor del caso Nóos- declaró recientemente a los medios que Juan Carlos De Borbón –de nacionalidad española, suegro del delincuente Ignacio Urdangarín, padre de Cristina y Felipe y que disfruta de la estrambótica condición de rey emérito- de haber intervenido en la causa debía haberlo hecho como investigado y no como testigo.

Cada vez somos más los que creemos que los trasteos de duques depuestos, infantas, reyes eméritos y reyes en ejercicio sólo deben reducirse a la literatura y al trato que se les dio en el pasado en los cuentos infantiles.

No obstante, cierta clase política con mucho poder en el Estado Español, se empeña en mantenerlos económicamente a costa de la ciudadanía y en sostenerlos institucionalmente en sus poltronas. Digo yo que algo habrá de inmovilismo ancestral en quienes consideran a la Constitución Española como un texto sagrado e indiscutible, como hace el Vaticano con la Biblia.

Y ya va siendo hora de ser más que sea un poquito contemporáneos, digo yo…

Luis Piernavieja Grau-Bassas.