Rese 1

15.5

 

 

 

6.2.2019Jaime Bethencourt Rodríguez

        Los trabajadores y los servicios públicos de Canarias están siendo el blanco  del fuego cruzado entre los ejecutivos de Fernando Clavijo y Pedro Sánchez en relación con la indeterminada cuantificación del superávit y la reivindicación del gobierno de Canarias para que el mismo pueda ser invertido en las islas.

         El superávit, que se traduce en  el exceso de capital acumulado y no invertido en las islas, tiene su origen en los recortes que el propio gobierno de Clavijo impuso a los servicios públicos y al conjunto de la ciudadanía canaria, excediéndose innecesariamente en el cumplimiento la ley de Estabilidad que impulsó el gobierno de Rajoy durante la denominada crisis.  Tal circunstancia tiene ahora un efectoboomerang perverso con el riego evidente de que aquel  innecesario ahorro promovido por Clavijo acabe en manos del Estado o destinado  al pago de deuda, dejando a la comunidad canaria en una situación de manifiesto ridículo. Una situación esta grotesca cuando seguimos ocupando el vagón de cola del Estado y Europa  en materia de empleo, salarios y dignificación laboral, junto a los más altos  niveles de pobreza  y deterioro de los servicios públicos.

         No es así de extrañar que la interlocución con el gobierno de España, nada proclive a atender las reivindicaciones del País canario, no fructifique como pretende el presidente Clavijo, y que el desdén vuelva a ser la respuesta del PSOE a la petición de autorización para el gasto del superávit.

         Paralelamente a la actitud "colonialista" del PSOE, -término éste coherente pero que Coalición Canaria sólo utiliza en campaña electoral-, los trabajadores nos encontramos ante un ejecutivo canario  de escasa fiabilidad en la correcta utilización de los presupuestos públicos, pero mañoso en lograr el respaldo de determinados agentes sociales. El ejecutivo canario ya ha dado suficientes pruebas de ello, perdiendo partidas económicas no utilizadas  dirigidas a fines sociales como la pobreza o para materia medio ambiental.

         Resulta especialmente llamativo, el apoyo sin condiciones de los sindicatos a la actual estrategia de Clavijo contra Madrid, favor que es inmediatamente permutado con la entrega a estos y a la patronal de un montante de 6,2 millones para un improbable "asesoramiento y emprendimiento" sobre empleo.  Es esta una nueva demostración de que los trabajadores y las clases populares canarias carecen de  valedores de sus legítimos derechos, prolongando su segregación y empujándoles hacia los peores indicadores sociales y laborales.

          A la vista de lo ocurrido, y la espera de una definitiva interlocución bilateral que no esté mediatizada por la actual campaña electoral, esperamos que el próximo gobierno que se asiente en las islas, anteponga el interés general frente a la enfermiza subordinación a los dictados de la patronal y los mercados. Un diálogo este en el que el gobierno del PSOE o de cualquier otro signo deberá desterrar cualquier actitud de supremacía colonial hacia Canarias.

Jaime Bethencourt Rodríguez

Miembro del Secretariado Nacional

Intersindical Canaria

fotonoticia 20150606162437 640Ramón Trujillo

 

 

Una empresa que repara plataformas petrolíferas en Santa Cruz de Tenerife no quiere irse al Puerto de Granadilla porque no podría trabajar la mitad del año por los fuertes vientos. Coalición Canaria tiró 140 millones a la basura con un puerto denunciado como inútil antes de que fuera construido. Ahora el alcalde de Coalición Canaria en Granadilla reconoce públicamente que las promesas de empleo que se hicieron fueron falsas. También hay que recordar que lo de puerto de trasbordo de contenedores no ha servido (había un estudio que documentaba las escasas perspectivas en tal sentido). Luego se inventaron lo de puerto para descargar gas y la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia se opone al proyecto porque sería ruinoso para las arcas públicas.

Por otra parte, el Tribunal de Cuentas de la Unión Europea determinó que una ampliación del muelle de Santa Cruz fue innecesaria y también la construcción del puerto de Arinaga. La Comisión Europea rechazó la construcción de un puerto en Tazacorte, pero se construyó. Después de dieciséis años lo visitó un crucero y, ante tal éxito, ahora se pide su ampliación. También se van a gastar más de 40 millones de euros en ampliar el puerto de Agaete, aunque sólo vende tres de cada diez plazas que oferta. Aunque el presidente de la Autoridad Portuaria dijo que el puerto de los Cristianos es suficiente, quieren gastarse 200 millones en otro innecesario en Fonsalía.

En fin, un repaso parecido se puede hacer con las infraestructuras aeroportuarias y con algunas otras. Los despilfarros consumados y planeados para el futuro dan vértigo y han dañado gravemente la calidad de vida en Canarias. Pero mientras sigan gobernando Coalición Canaria y sus cómplices la corrupción legal seguirá campando a sus anchas.

Ramón Trujillo

Candidato de Unidas Podemos, IU Equo a la alcaldía de Santa Cruz de Tenerife 

 

chago perez psoe 644x362Santiago Pérez

 

 “…la democracia se despliega y sufre un proceso de metamorfosis en el tiempo, renovándose a través de tanteos e intentos sucesivos que no cesan de modificar las vías y enriquecer las formas.Desde hace unos veinticinco años ha surgido una configuración inédita donde la opinión pública y el juez han pasado a ocupar el primer rango”. (Marcel Gauchet)

Recién terminada la declaración judicial del investigado, ciudadano Clavijo, el jefe de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, -es decir, la voz de Antonio Doreste-, desplazado para la ocasión a los juzgados de la Plaza del Adelantado, enviaba este mensaje a un grupo de WhatsApp integrado por periodistas: “en el actual momento procesal, la magistrada instructora está investigando; no imputa ningún delito al presidente del gobierno”…”cuando termine la instrucción apreciará si aparecen delitos y a quiénes se les imputan”.

No he visto desvergüenza o ignorancia más grande en una vida, la mía, que ya empieza a ser larga.

Creo que desvergüenza; pero no del jefe de prensa, sino del jefe del jefe de prensa, que se comporta como un rabioso perro guardián de este Régimen  corrupto.

Este WhatsApp pornográficamente mentiroso no merece la más mínima protección constitucional, ya que no es veraz en absoluto, sino absolutamente mendaz; ni contribuye a formar una opinión pública libre -sino manipulada desde el poder y los intereses que representa-;  fue concebido para que los órganos de propaganda del Régimen de Coalición Canaria, léase El DíaLa Provincia y los que ustedes quieran añadir, salieran online a reinventar de nuevo nuestro Derecho Procesal.

Digo una nueva reinvención, después de las dos últimas que he podido conocer en las últimas semanas. Y todas en relación al caso Grúas, que no es el más grave asunto de corrupción de los últimos años; pero tiene categoría delictiva, multidelictiva, y es una radiografía del modo de ser y de hacer de Coalición Canaria.

La primera fue el inefable voto particular de Antonio Doreste, en funciones de cancerbero, cuando convierte el aforamiento de Clavijo en una “spes  (esperanza) de sobreseimiento”. Cómo que una esperanza de sobreseimiento. Dónde residía esa esperanza, después de los rotundos pronunciamientos de la Audiencia Provincial  constatando la existencia de indicios de varios delitos, que apuntan  todos hacia el ciudadano Clavijo, alcalde de La Laguna a la sazón.

La esperanza residía en el propio Antonio Doreste, empeñado en arrastrar a la judicatura canaria hasta más abajo del fango. Él era la spes Claviji.

Después vino lo de que Clavijo había sido citado como “interviniente”, no como imputado, aprovechando un membrete de la resolución judicial aplazando su declaración como imputado. El propio Juzgado tuvo que aclarar la falsía del Régimen y de sus voceros, que no depararon que en la primera citación, del propio Clavijo como imputado, también estaba impreso ese membrete. Y que ese membrete no forma parte de la resolución judicial. Qué más daba una raya, digo una mentira, más pa´un tigre.

La última es la de “investigado; no imputado por ningún delito”, que al día siguiente cacarearon en titulares El Día y La Provincia.

Ni el aforamiento es un recurso, ni una esperanza de sobreseimiento, más que en el universo de venalidad o de ignorancia de quien se atreva a firmarlo en un “voto particular”. Y tan particular.

Ni existe la condición procesal de “interviniente”, sino la de investigado, testigo, perito, acusador (público, popular o particular). Y ya.

Ni existe la de “investigado, pero no imputado por ningún delito”. Porque adquieres la condición de imputado o la de procesado sólo cuando existen indicios de delito(s), en los que apareces con algún grado de participación criminal. Imputado, investigado o procesado por ningún delito es una contradicción en sus propios términos. Simplemente es algo que no existe.

Por eso, la jueza de Instrucción lo primero que dijo  al ciudadano Clavijo es “se le imputan presuntamente los delitos de prevaricación administrativa, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias” (Acta judicial de la declaración de Clavijo).

Y lo primero que contestó Clavijo fue que “entiende los presuntos delitos que se le imputan”.

Pero qué importa la realidad si te puede estropear un titular, tan útil para el Régimen como falso. A La Provincia y a El Día, nada.

Yo sé que este es un Régimen de chochos y moscas; pero un Régimen. Y como tal, no puede renunciar a tener sus rejos en el poder judicial ni a controlar los medios informativos. Ni, por tanto, a cargarse la separación de poderes, tal y como hoy funciona realmente. Otra cosa es que lo consiga. Porque, afortunadamente, no se puede controlar todo ni a todos durante todo el tiempo. Y por una rendija, florece la libertad.

Porque hoy, cuando gran parte del poder económico, del poder  político y de los medios informativos  de estas Islas  están en las mismas manos, la única separación de poderes  (sin la cual la libertad está amenazada)  reside en  una opinión pública libre y un poder judicial independiente, sólo sometido a la ley,  que puedan contrapesar esa  concentración de poder en las mismas manos. Que no son las manos de Clavijo, sino las de sus amos.

Estas cosas  las  aprendí hace tiempo del maestro Enterría. Y él, a su vez, de Ronald Dworkin (Talking rigths seriously), Alain Touraine (Qu´est-ce que la  Democratie?)  y Marcel Gauchet (La souveraineté, le peuple et la répresentation).  Y se las he intentado explicar durante muchos cursos académicos  a los estudiantes de Derecho Constitucional.

 

Francisco Javier 2007Francisco Javier González

 

De hecho este artículo viene a ser algo así como una autoafirmación del que escribí ante las elecciones generales españolas de junio de 2016 (“El independentismo revolucionario: Las elecciones como arma política”) conservando íntegramente la posición política que allí y entonces expresaba, pero obligatoriamente reformado en su planteamiento por la presencia, en estas elecciones españolas en las que de nuevo estamos inmersos, de un factor diferenciador como es la presentación a las mismas de “AHORA CANARIAS” –confluencia de ANC, CNC y UP- que se declara abiertamente como anticolonial e independentista.

Reitero lo que he aclarado muchas veces anteriores: estas elecciones son, en Canarias, un proceso colonial, pero sigue la evidencia  patente de que cualquier proceso electoral, de cualquier tipo, que en este archipiélago africano pueda celebrarse, desde las elecciones a las APA del colegio, las sindicales o las del Club de fútbol “representativo” de cualquier isla por poner ejemplos,  son procesos sometidos a la legislación española, y por lo tanto procesos coloniales. Este nunca puede ser pues, por lógica, un motivo para la abstención independentista como, por desgracia, se sigue planteando por una parte no desdeñable del independentismo canario que, por otro lado, a mi juicio, no plantea ninguna disyuntiva viable para avanzar hacia la independencia.  En una colonia, además de la permanente defensa identitaria y la brega cultural, solo caben dos tipos de lucha: la armada y la política. Si descartamos, por motivos obvios, la primera, ¿cómo llevamos a cabo la segunda si, de partida, negamos los procesos electorales?.

La pregunta correcta que tenemos que hacernos es: ¿porqué y para qué convoca la “democracia” los procesos electorales? Debo recurrir al análisis desde el punto de vista del materialismo dialéctico. La “democracia burguesa”  tiene como esencia el mantenimiento del status por el cual, unas clases privilegiadas que detentan y ejercen el poder, explotan al resto sin necesidad de apoyarse  para ello permanentemente en el uso de la fuerza. ¿Cómo? : Con la ficción del sufragio universal que, aparentemente, empodera al votante para que, libremente, elija sus representantes. De esa forma será toda la sociedad la corresponsable de lo que esos “representantes” decidan, lo que nos obliga a aceptar sus consecuencias. Como recurso ante los fracasos y fiascos inevitables para las expectativas de los explotados queda, para las siguientes elecciones, cambiar del partido que, supuestamente, nos representa. Los partidos no revolucionarios, como el antiguo dios romano Jano, cambian de cara pero, al fin, son diferentes facetas del mismo ente sometido al verdadero poder que los controla, como controla a los también supuestamente diferentes y libres medios de comunicación masivos. Ese poder omnímodo es El CAPITAL, especialmente el financiero, y su gendarme universal el imperio gringo, tan mutable en sus diversos rostros como los partidos, pero tan igual también en sus propósitos.

Esa es una realidad universal pero, ¡cuánto más perversa no será aplicada a una realidad colonial como la canaria! Se hace necesario traer de nuevo a colación la frase de Secundino. “En verdad que todo conspira contra nosotros, desde la influencia de la nación que guarda la llave de nuestros grillos, hasta la obcecación de hermanos nuestros, ya envilecidos por la sumisión y las cadenas…”. Siendo esto así, ¿por qué y para qué votar en los procesos electorales burgueses y coloniales?

Para un revolucionario, como tiene que ser todo colonizado que aspire a romper ese yugo, la democracia burguesa y el parlamentarismo como máxima expresión de la misma y numen del supuesto “gobierno del pueblo”, no puede ser el objetivo estratégico. Para nosotros el objetivo político es la independencia nacional que impida la expoliación de nuestros recursos y, desde una visión liberadora integral, el socialismo para la justa distribución de los beneficios de esos recursos. Por ello participar o no participar en cualquier proceso electoral no es más que una cuestión táctica que utilizar cuando permita un avance hacia el objetivo estratégico de la independencia nacional y el socialismo.

Debemos partir de bases reales. El sentimiento independentista, que llegó a ser  considerable, ha disminuido. Hace solo 3 años un 14% de nuestra población, según los datos del CIS, no se sentía español sino solo canario. Ese porcentaje se ha reducido a la mitad aunque un 31% se siente más canario que español. El resultado es lógico tras cinco siglos de ignorantación forzada y alienación. Evidentemente si nos remontamos atrás, a pleno franquismo de los años 50-60, mucho hemos avanzado. En mi experiencia personal, medio siglo atrás nos llamaban locos a los que planteábamos la necesidad de la descolonización. El trabajo político-cultural, intentando mostrar a los compatriotas la verdadera cara del colonialismo español ha ido minando los cimientos de ese poder pero no hemos logrado deconstruir suficientemente el alegato colonial, sobre todo por la actuación de un nacionalerismo criollo y un españolismo servil que actúa de medianero del poder metropolitano para su propio beneficio. He repetido hasta la saciedad que nosotros hemos sorribado los arrifes, arado el terreno, plantado la semilla…pero los frutos los han recolectado otros.

En su momento, y necesario es recordar para completar el análisis, PCU-UPC fue una oportunidad malograda de la que hay que sacar lecciones. La mayoría de su militancia y/o simpatizantes era abiertamente independentista pero no así la dirigencia, para la que su techo máximo se cifraba en el “Derecho a la Autodeterminación” que, incluso, no todos compartían o entendían igual. Los Sagaseta, Bermejo, Angulo, Ródenas, Tovar, Brito, Caro… llevaron sus tesis a las instituciones, Parlamento Español incluido,  donde Sagaseta se opuso al Estatuto colonial por no contemplar el Derecho a la Autodeterminación, único destello aparte de la consigna de “Canarias Libre y Socialista” del nacionalismo de la UPC. En esa misma etapa el PTC-PRAIC en que yo militaba tomamos la decisión de no participar justamente por entender que solo podíamos contemplar una unidad en torno al objetivo estratégico de “Descolonización”, “Independencia” y “Socialismo”. Pensábamos que podíamos aliarnos con aquellos que no pasaban más allá de la “Autodeterminación” pero nunca dejarles la dirección del proceso en que el objetivo estratégico tiene que venir expresamente declarado de forma clara y rotunda. Más recientemente “Unidos Podemos” ha succionado a una buena parte de la izquierda independentista canaria que, todo hay que decirlo, está cada vez más desencantada con la actuación de esa formación que, en otra escala, es una repetición del fiasco que resultó la UPC y por los mismos motivos.

Por otro lado es bien sabido que las etapas electorales, por su propia naturaleza, son de especial sensibilización de la población. Aunque solo sea por esta razón el independentismo no puede permitirse el lujo de despreciar estos procesos, ni tampoco las instituciones que de ellos dimanan. Hoy por hoy carecemos de la fuerza suficiente para sustituirlas y acabar con la opresión nacional y de clase, por lo que tenemos que usarlas como despertador de conciencias y logros políticos que nos abran el camino en un proceso de acumulación de fuerzas que, a su vez, nos permita otras formas de lucha.

La pregunta ahora sería ¿Sirve este proceso concreto al que nos convoca la metrópoli para avanzar posiciones en ese camino a la liberación? Desde la coalición que en su día formamos CNC-FREPIC AWAÑAK (“Canarias por la Independencia”) no se había presentado una opción que llevara con claridad en su programa lo que considero como objetivo estratégico, la DESCOLONIZACIÓN y la INDEPENDENCIA. Carecíamos de la herramienta política necesaria. De cara a esta convocatoria electoral se ha forjado lo que puede ser esa herramienta futura, “Ahora Canarias.

Unidad Independentista” a la que creo se le puede dar un margen de confianza, siempre “in vigilando”, para lograr que sea el germen de la organización revolucionaria que necesitamos. Apoyo aún a sabiendas que es solo eso, el germen, por lo que no podemos esperar milagros ni grandes triunfos inmediatos. Es un primer paso que causa ilusión de futuro aunque, como toda criatura recién nacida, sus pasos sean aún cortos pero eso sí, no titubeantes sino firmes y seguros, sin desánimos ni desalientos.

Ya hay un mar azul en que brillan siete estrellas verdes de esperanza y libertad.

 

 

 

Wladimiro RodríguezWladimiro Rodríguez Brito

 

La crisis del campo en Canarias tiene múltiples lecturas. El campo se vacía, tenemos una devaluación de lo rural, tanto en el plano económico como en lo cultural, no se ha producido una revaloración de lo rural, dignificación de lo local, de los productos locales, de los paisajes, de la singularidad, el folclore y la fiesta, no única para lo singular. Nos hemos quedado en las obras, en mejorar las comunicaciones, agua, luz..., temas importantes, pero, sin embargo, no hemos conseguido que las obras en los espacios rurales tengan prioridad para los que viven en el entorno de los espacios supuestamente protegidos. Entiendo, además, que frente a los urbanitas, los habitantes del medio rural han de tener, ante Hacienda, una menor carga fiscal, que permita hacer frente al aislamiento y favorezca la fijación en el territorio. La recuperación de la población en el medio rural es algo tan básico, tanto en lo social, población amontonada en pocos núcleos urbanos, mientras gran parte del territorio está infrautilizado, despoblado, agua, suelo, paisaje, paisana del campo sin campesinos y jóvenes sin trabajo en los núcleos urbanos.

Leamos un caso de Anaga: Del Batán a Chamorga, las lecturas, comparativas, siempre tienen dificultades; hemos de destacar que el Batán es de los núcleos más vivos de Anaga, mantiene una comunidad de vecinos organizada, cultivando un alto porcentaje de los terrenos: ñames, papas borrellas, viñas, frutales, etc. El Batán mantiene también un fuerte movimiento vecinal, un grupo musical, la parranda, cuevas del lino, además de que su proximidad a La Laguna y sus vínculos laborales han favorecido una mayor cohesión. Chamorga ha sufrido un mayor aislamiento, con una crisis del entorno, hoy agravado ante la descapitalización del entorno. No olvidemos que en Anaga apenas quedan jóvenes, con menos de cincuenta niños entre tres y doce años, y colegios que, gracias a la buena voluntad de los maestros y la Consejería de Educación, mantienen las puertas abiertas en Taganana, Igueste de San Andrés, Roque Negro y Carboneras. Esta es una situación que se reproduce en muchas zonas de La Palma, La Gomera, cumbres de Gran Canaria, y, en Tenerife, en zonas como el Noroeste, Icod, Teno o en el suroeste Agache (Vilaflor).

Efectos colaterales del despoblamiento: ampliación de los campos sin cultivo y consecuencia, espacios para la propagación del fuego en los veranos, crisis en el poblamiento, en los bancales, infraestructuras, caminos, red de riego, viviendas, paredes frutales, pérdida de una cultura de gestión del territorio: pastores, agricultores, pescadores, etc.

Ahora, Chamorga sufre la presión de animales asilvestrados que entran en conflicto con los agricultores y ganaderos. Según los últimos datos del Parque Rural de Anaga, tenemos más de 400 animales sueltos, sin pastor, creando problemas muy serios para la población local, bien sea ganadero o agricultor, sin que olvidemos los problemas en la naturaleza de la zona.

Entendemos que la gestión del territorio requiere población con actividades agrarias y ambientales. Hemos de poner recursos públicos en una gestión sostenible del medioambiente. Hay que armonizarlo con la población y los usos tradicionales y, para ello, hemos de mejorar la vida de los habitantes de Anaga. Agricultura, naturaleza y población son un todo. Tenemos que dignificar la cultura del territorio.

*Concejal de Barlovento (La Palma)

 

Jose Farrugia de la RosaJosé Farrujia de la Rosa

 

…Juguete de algún marqués,
menina de alguna dama,
sierva de grandes señores
en algún lugar de España,
Cathaysa la niña guanche
no verá más Taganana
[Pedro Guerra]

  

El pasado 1 de marzo, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, proponía al rey de España, Felipe VI, y al Vaticano, que reflexionaran sobre lo sucedido en la conquista de América para aceptar los errores, pedir perdón y reconciliarse.

La propuesta implicaba el reconocimiento de las identidades indígenas de México, pero no entraba a valorar las relaciones de poder del Estado mexicano con respecto a las poblaciones indígenas. Básicamente porque la iniciativa gubernamental partía de un país donde se violan constantemente los derechos humanos de los pueblos indígenas, donde en estados como Guerrero o Chiapas, la situación de los indígenas es de una pobreza y marginación tan extrema, que han surgido movimientos insurgentes, hace escasas décadas, que han retomado las proclamas de la Revolución mexicana de Zapata: Tierra y libertad.

En la región de Tehuantepec se han construido en estos últimos años 25 parques eólicos sin consultar a los pueblos originarios… y muchas de las empresas que operan allí son españolas. Es decir, el gobierno mexicano sigue permitiendo el robo de tierras a comunidades indígenas y se vende a intereses extranjeros.

En un país en el que el 12% de la población es indígena, ¿es pertinente pedir disculpas a un rey y a la curia papal?; o en su lugar, ¿debería respetar el gobierno de México la autodeterminación de los pueblos indígenas? Los agravios de la conquista comenzaron hace algo más de 500 años… y se siguen perpetuando a día de hoy bajo el Estado mexicano, con la complicidad de España, entre otros países. Tal es así que algunas líderes indígenas, entre ellas Bettina Cruz, miembro del Concejo Indígena de Gobierno, afirmó como respuesta a la propuesta de López Obrador que “No queremos una disculpa por lo que pasó… sino por lo que sigue pasando. El remedio está en que reconozcan nuestros derechos en México y que no se perpetúe la violencia y el despojo de nuestras tierras”[1]. La reacción indígena ante la propuesta gubernamental llevó a López Obrador a reconducir su discurso y a sostener poco después, el 25 de marzo, que el Estado mexicano también ofrecía disculpas a las comunidades originarias por los abusos cometidos contra ellas.

En el caso de Canarias, la conquista del Archipiélago por los europeos también tuvo consecuencias drásticas, pues propició la progresiva desaparición de los asentamientos indígenas, la eliminación de elementos materiales propios de la cultura indígena, la reutilización de espacios indígenas, que fueron ocupados por los nuevos colonos y por la propia sociedad colonial resultante, y la imposición de unas formas de vida y sistemas de organización social y producción regidos por una cosmovisión, valores y mecanismos de regulación definidos, de corte occidental, y ajenos al mundo indígena canario. Es decir, la aceptación del “estado civilizado”, a la postre, significó la pérdida de la autonomía cultural (etnocidio), lo que obligó a redefinir las estructuras socio-económicas basadas en las relaciones de parentesco para aceptar otras formas de familia y sociedad.

No obstante, tal y como he argumentado y ejemplificado a partir de fuentes documentales en algunas de mis publicaciones, sobrevivir en tiempos de etnocidio fue una práctica de resistencia cultural, algo que deben tener presente quienes quieran conocer en plenitud el pasado histórico de Canarias[2].

En nuestro Archipiélago, a diferencia de lo que sucede en México, la inexistencia de comunidades indígenas ha dejado sin voz a este colectivo en el presente isleño. No existe una gestión indígena de su legado y de su memoria, pues el etnocidio, en primera instancia, y la incidencia de la arqueología imperialista, en segunda instancia, desarrollada durante los siglos XIX y buena parte del XX, han permitido perpetuar en el tiempo la lectura occidental y europea de ese pasado indígena canario.

Este vacío etnológico permite entender la escasa repercusión social que tienen, entre nuestra sociedad contemporánea, temas como la propuesta de ocultar los cuadros de Manuel González Méndez que están en el Parlamento de Canarias: La fundación de Santa Cruz de Tenerife y La rendición de los Guanartemes, encargados al artista en 1906. En el segundo de ellos, los antiguos canarios entregan al conquistador de Gran Canaria, Juan de Vera, a dos niñas, una de ellas Arminda Masequera, una joven “princesa” de unos diez años, de piel clara y cabellos rubios, portadora del linaje indígena que debe transmitir… para poder sobrevivir en el nuevo orden. Para algunos autores, el cuadro representa la “continuidad” de un pueblo, pues la pintura plasma la importancia de la mujer como legitimadora del poder en la sociedad indígena canaria. Sin embargo, también representa un acto violento: la ofrenda de dos niñas como objetos de rendición y como sumisión al conquistador. Es decir, una visión determinada, dominante y vencedora con respecto a nuestro pasado.

Esta visión está también presente en el ámbito de la Educación Primaria, en el marco de la LOMCE: la edición canaria del libro de texto de Ciencias Sociales, del 5º curso (2015, Editorial Santillana, página 125), reproduce precisamente el cuadro La rendición de los Guanartemes al hablar sobre la conquista de Canarias. Es decir, entre el alumnado canario de 11 años, las estrategias de comunicación de la didáctica abordan esta etapa histórica a partir de la sumisión y del encubrimiento del indígena canario.

En la actualidad, la idea de empatía se relaciona con la realidad humana, con la pluralidad de voces, de conciencias y de discursos, que asumen una actitud dialógica, haciendo del diálogo la esencia de la vida. El mensaje que incorpora el cuadro de Arminda se opone, en este sentido, a la noción de convivencia ideológica, cultural y social y, naturalmente, a todo tipo de enfoque humanista. El cuadro representa el encubrimiento del otro, la sumisión de la mujer indígena (dos niñas) al conquistador.

Los discursos artísticos, en este caso pictóricos, son el producto de determinados discursos sociales, cada uno con su propia perspectiva ideológica. Al incorporarse al discurso público y, en este caso, a un espacio político (Parlamento de Canarias) y a un recurso didáctico de la educación formal, muchas voces pueden manifestarse y validarse a través de las intenciones del pintor, que sólo tenían sentido en el contexto del romanticismo tardío en que concibió su obra González Méndez, allá por los inicios del pasado siglo XX.

En suma, la relación entre una determinada política de gestión del pasado y unos intereses políticos y sociales del presente, debe de partir del respeto hacia los sin voz. Sabemos que la recuperación, gestión y comprensión del legado indígena canario depende de las pautas culturales, históricas e institucionales por las que ha atravesado la arqueología, como ciencia social, a lo largo de su historia… Pero entonces, ¿por qué hay quienes se aferran, desde su posición privilegiada, por mantener vivos discursos retrógrados, en este caso a partir de una visión poco inclusiva desde el arte? Quizás, sólo quizás, porque olvidan que la arqueología ha ido ganando legitimidad al volverse pública, al cuestionar su viejo matrimonio con las historias nacionales, al abandonar la esfera académica y al encontrar lugares donde la producción histórica es significativa para una variedad de actores sociales.

 

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el roto y memoria historica