Jorge Dorta 2Jorge Dorta

 

Evidentemente yo estoy a favor del referéndum de independencia de Cataluña, o de cualquier otra nación, por convicciones políticas, por principios democráticos y por defender el derecho de libre determinación de los pueblos. Creo que cada pueblo al igual que cada individuo debe ser libre para expresar su individualidad y desarrollar su potencial dentro de esa familia común que es la humanidad. Creo que cada pueblo debe ser libre para aportar algo a esa humanidad común y que no necesita intermediarios en Madrid ni en ningún otro sitio para hacerlo.

También apoyo el "procés" porque creo que la independencia de Cataluña tiene el potencial de abrir mentes y cambiar paradigmas. Además también es cuestión de ser prácticos, apoyo el "procés" porque, independientemente de mi simpatía o antipatía hacia los catalanes, el "enemigo de mi enemigo es mi amigo" como dicen los árabes.

Algunos dicen que es anticonstitucional, y no es solo que el derecho de autodeterminación este amparado por el derecho internacional - que en teoría es de mayor rango que las constituciones nacionales - es que actúan como si viviéramos en un país en el que la Constitución se cumpliese. Aquí la ley no es imparcial para todos, aquí depende de quien haga el delito se hace cumplir la ley o no. Anticonstitucional también fue la Amnistía Fiscal que dio el PP y aquí no ha pasado nada. Aquí se destroza a martillazos el disco duro de Bárcenas o se financian en dinero B y no pasa nada.
Otros dicen que se sienten catalanes y españoles, y están en su derecho de sentirse así, y están en su derecho a votar en el referendum de acuerdo a esa manera de pensar y de sentir. Nadie se la niega. Es lo mismo que si te sientes vascos y español, o canario y español, pero claro, eso siempre que el ser español no signifique, legitime y justifique, como en el caso de Canarias, una forma castrada y colonial de ser canario ... y ese es el problema con el ser español, porque el ser español generalmente es ser intransigente con los demás, intolerante y muchas otras cosas ancladas en una manera de pensar que conserva todavía mucho de medieval, .... como la noción de privilegio sin ir mas lejos.

La postura general de los canarios con respecto al "procés" la podríamos resumir en cuatro posturas, la primera está en contra porque defiende la sacrosanta unidad de la patria. Esta postura se defiende tanto desde una óptica de derechas (Ciudadanos y PP) como de izquierdas (PSOE, Podemos e IU). Incluso se defiende también desde una óptica de "nacionalisto". No olvidemos que tanto Coalición Canaria como Nueva Canarias, en la votación sobre el Referendum en el Congreso de los diputados, ni siquiera se abstuvieron diplomaticamente como los vascos, sino que votaron en contra haciendo "méritos" ante el amo para que les siga dejando de medianeros de la finca.

Luego está la segunda postura que es estar a favor del "procés" por coherencia y principios políticos pero sin necesidad de ser independentista. Una postura digna y coherente.

Finalmente dentro de los "independentistas" hay dos corrientes. Una que atacan el "procés" bien porque los catalanes y sus empresas son colonizadores en Canarias tan godos como los godos, o bien porque hay que defender lo nuestro primero y no las causas ajenas; "Cuando Cataluña sea independiente no me sorprendería que el capital catalán se alié con el castellano para entre los dos continuar explotando esta colonia canaria..." o "Hay canarios interesados más con el "procés", que con las empresas catalanas en Canarias"ejemplifica esta postura.

A estos hay que decirles que lo primero es ser práctico. El enemigo de mi enemigo es mi amigo, como dicen los árabes. De lo otro ya habrá tiempo después. Claro, eso siempre que realmente busques un resultado, es decir que tengas verdadera voluntad de cambiar las cosas y no de protestar como un mimoso y un niño chico que es incapaz de hacerse responsable de su propia vida.

Si lo que se busca es protestar y el chute emocional, .... o la excusa para no hacer, ... o la excusa para no cambiar porque nos da miedo al incertidumbre..... pues a seguir desarrollando actitudes contraproducentes que llevan a la autoderrota, que de eso sabemos un montón,... y a protestar contra las empresas catalanas en Canarias ahora en lugar de hacerlo después. Pero mi pregunta para ti es, ¿realmente controlas tus emociones o son tus emociones las que te controlan a ti?

Pero nadie está completamente equivocado, cada uno tiene una parte de razón y este grupo también. Apoyar a los catalanes, a los palestinos, a los saharauis es lo fácil.... lo difícil es enfrentarse al cacique de aquí, ponerse de acuerdo con el compañero y ser capaz de llegar a compromisos y acuerdos, organizarse políticamente, reclamar cambios aquí y ser solidario con el vecino que lo está pasando mal, con el pueblo de al lado o con la isla de enfrente ... Apoyar a los catalanes y no hacer nada por tu propia identidad es buscar excusas y liberar ansiedad en lugar de buscar objetivos.
La segunda postura dentro del independentismo es la que apoya "el procés" porque creen que eso favorecerá el desmembramiento de España y ahí ven una oportunidad para la independencia de Canarias. Simplemente quieren recoger frutos de árboles que nunca plantaron....

Es cierto que el "procés" puede abrir mentes y cambiar paradigmas e incluso estructuras, pero si Cataluña y su "procés" está donde está es porque han hecho los deberes, y si el "proceso canario" está donde está es porque nosotros no hemos hecho los deberes. ¿De que vale ir una vez al año a pasear la bandera de las siete estrellas si el resto del año no hacemos nada?

Aquí gusta lo fácil y lo hecho, quieren ganar la independencia de carambola, por factores externos solamente,.. y así no funciona, así no se gana la libertad. La verdadera libertad es un proceso y no un decreto.

Cataluña ha demostrado que lo importante no es solamente la cultura, también es el frente político y ese frente político tiene dos patas, la sociedad civil que es fundamental (en el caso de Catalunya representada por la Asamblea Nacional Catalana),... y la política institucional en este caso estructurado de forma "interclasista" entre la antigua Convergencia (hoy PDeCat) y la izquierda de ERC y la CUP.

Más de uno querrá seguir sin verlo, a otros les saldrán sarpullidos pero la independencia de un pueblo es el final de un largo camino, y hay que hacer los deberes.

El problema es que en Canarias muchos quieren recoger un futuro que nunca sembraron.

Francisco Javier Gonzalez 1990Francisco Javier González

 

Con mi amigo Juan Manuel García Ramos guardo, políticamente, severas diferencias. Empezando por mi rechazo absoluto a su posición de subordinar unas siglas históricas como las del PNC a ese conglomerado de intereses nacionaleros que es Coalición Canaria, lo que no obsta para que mantengamos también algunas afinidades. Entre estas está la que tengo –parcialmente- respecto a su respuesta (las de Clavijo, Román Rguez & Cía ni se han producido ni se esperan) a los planteamientos psoísticos, enmarcados en el extraño federalismo asimétrico, de Pedro Sánchez y su pirueta verbal de la pasada semana, al declarar que España es una nación –aunque los “separatistas” la denominen “el Estado”- y que además de España, también tienen la consideración de nación, Cataluña, País Vasco y Galicia ¡cuatro naciones! -a las que no se me ocurre negar su existencia- y a las que Susana Díaz se apresuró a equiparar a Andalucía.

Juan Manuel, y por su boca el PNC, copio textualmente, expresa que: “Canarias no es que sea una nación dentro del Estado actual, es, desde el punto de vista histórico y geográfico, la última colonia del imperio español. Canarias es un sujeto político excepcional dentro del Estado español, muy lejos –en distancia física y política- de lo que pueden significar Cataluña. País Vasco o Galicia. A Canarias para convertirse en Estado no le hace falta sino ir a la ONU y tramitar su proceso de descolonización cuando nuestro pueblo así lo decida.

El debate que abre Pedro Sánchez y su partido debe ser más cuidadoso con algunos territorios como Canarias y no volver a tratarnos como subalternos dentro de la organización territorial del Estado”

Mi acuerdo con el literal de la primera parte es casi total con un matiz deferencial. Canarias constituye hoy una NACIÓN pero no integrada como tal en el Estado español, en el que participa en concepto de COLONIA (no la última, porque aquí, en África, quedan también Ceuta y Melilla). Es precisamente el hecho de la explotación colonial española de esta patria archipielágica nuestra, la que nos convirtió, de territorios insulares diferenciados, en una NACIÓN, conquistada y ocupada militarmente por una metrópoli ajena a este continente –como hizo con medio mundo- lo que nos convierte en nación sujeta a esa explotación colonial europea.

Mi acuerdo con el literal del final de esa primera parte es total. A Canarias nos bastaría con ir a la ONU para iniciar el proceso descolonizador pero, justamente, “cuando nuestro pueblo así lo decida”. Mi acuerdo con Juan Manuel se queda en esa literalidad. Si estamos reconociendo esta realidad innegable ¿qué estamos haciendo para resolverla? ¿Por qué no estamos incidiendo en la vida política canaria llevando al ánimo de nuestra gente esa realidad colonial? Pobre Secundino si levantara la cabeza y viera que el partido que se inspiró en su lucha y sus principios, el PNC, tiene vocación de telonero de la satrapía insularista travestida en “nacionalista”. Volvería a reclamar que nos falta un partido que luche, sin vergüenzas, cortapisas ni falsos aliados serviles como los coalicionados, por la independencia de la patria.

La segunda parte del escrito pudo habérsela ahorrado Juan Manuel y el PNC. ¿Cómo va a tratar a un territorio colonial como Canarias, un líder político español y un partido como el PSOE que, desde su Congreso de Suresnes del 74, arrinconó el reconocimiento a la libre determinación y se dedica con verdadero ahínco a salvaguardar la unidad sacrosanta de la patria de los Franco y sus herederos, los Borbones?
Nos trata exactamente como lo que somos y nos resignamos a ser.

Francisco Rodriguez Pulido 2 2

Francisco Rguez. Pulido

 

Con mesura y acierto, la exposición del Castillo de La Luz, una “mirada Insular”, en un contexto de asimilación y evanescencia de nuestra identidad, indaga de forma intencionada sobre el sustrato primitivo del arte moderno canario. y sin quererlo, nos ofrece una memoria identidaria. Y es que, en el ultimo año, el “imaginario atlántico insular”, también ha sido tratado por  Samir Delgado, escritor y crítico de arte. Paralelamente, en Tenerife, hace unas semanas se presentó, “pintura y poesía: la tradición canaria del siglo XX” como una cartografía del imaginario de Canarias, por el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna, Fernando Castro Borrego. "Una exposición conceptualmente tan ambiciosa acerca al objetivo deseado de un centro de las artes contemporáneas canarias", apuntó su otro comisario, el poeta y catedrático de Literatura Española de la ULL, Andrés Sánchez Robayna, en su inauguración. 

Estas coincidencias de exposiciones en ambas orillas, una en la búsqueda de lo común en el sustrato prehispánico, y la otra en la modernidad, abordan la expresión de los signos propios en tiempos diferentes. Algunos, podrían pensar que ha sido casualidad y otros, pensarán que algo nos tratan de advertir sus promotores. Ahora bien, fuese como fuese, lo que si denota es la ausencia de una mirada sobre la tradición cultural de Canarias que recorriera en su desarrollo los principales aspectos simbólicos y mitológicos que vertebran el trabajo creativo Insular. Ese consenso histórico no está construido. La necesidad de una recuperación, de unas raíces propias o señas de identidad propias, ante lo difuso, se hacen evidente. Lo que nos diferencia, nos caracteriza, nos condiciona, está muy relacionado con la posición en todos los ámbitos. La isla puede ser vista como un espacio mítico que contribuya a la propia mistificación artística: bondad del clima, paisajes hermosos y gente amable. Su contraste lo observamos en el surrealismo onírico y la canariedad perturbadora de Juan Ismael, que se enfrentan a la tangible realidad social del mundo campesino, con la dureza de sus rostros, visto por Felo Monzón o los signos del rastro de un sujeto agónico de la pintura de Paco Sanchez. La isla como un espacio de huida, o como un espacio añorado.

Indagar en las profundas relaciones -propias de la cultura insular- entre los signos pictóricos y los signos poéticos, es un elevado propósito. El aspecto innovador, de ambas iniciativas, es que se organizan a partir de un orden simbólico, vertebrado a partir de algunos símbolos y los elementos: aire, agua, tierra, fuego, luz, cuerpo, mito e historia, para analizar los repertorios compartidos, en la exposición del TEA. O en la exposición de la Fundación Chirino, vemos como la misma, se articula en una mirada al paisaje y en torno al mar o el viento. O en la exposición a comienzo de año, en La Casa Museo Antonio Padrón-Centro de Arte Indigenista, la exposición de grabados titulada ‘El imaginario insular’, compuesto por el mar, las barcas, los cardones, la arquitectura de los riscos, la tierra, las mantillas, las palmeras o los volcanes, en un recorrido que irremediablemente conduce hasta las Islas. O, la memorable espiral de Chirino, que representan, una huella del pasado pero también el recuerdo de las máscaras africanas.

No sé hasta qué punto, acercarse a la isla a través de personajes foráneos, aunque luego se quedarán entre nosotros, sirve a los creadores insulares para ofrecer la “visión del otro” sobre nuestra sociedad, visión que, a menudo, esconde implícitamente la voz del propio narrador. La isla, en el imaginario continental, es el paraíso afortunado, refugio para el reposo, o la tierra poblada de gente bárbara.También desconozco si los tópicos del romanticismo idealizado prevalecen en las nuevas generaciones de creadores, donde el aislamiento ha sido roto, con los medios del transporte y las nuevas tecnologías.

Seguramente, hemos de subrayar siempre el vinculo de la poesía y la pintura con lo más vivo de la cultura mundial de cada fase histórica, y  entonces, lo insular  vuelve a recobrar otro sentido, a modo de una espiral, o simplemente señala la creatividad de nuestra tierra y la capacidad de adaptación de nuestra gente a un territorio delimitado.

2 1Francisco Tarajano Pérez

 

En 1985, siendo yo jefe del Seminario de Lengua y Literatura del Instituto “Pérez Galdós”, con dinero donado por la Asociación de Padres, compré para la biblioteca libros de autores canarios, tales como “Faycán” de Víctor Doreste, “Mararía” de Rafael Arozarena, “Tierra batida” de Agustín Millares, “Nos dejaron el muerto” de Víctor Ramírez y otros más.

En Julio de 2017, revisando mis viejos papeles, me encuentro con una dedicatoria de Víctor Ramírez fechada el 26 de octubre de 1987, que dice: “Para mi querido amigo Francisco Tarajano, agradeciéndole su lucha docente y literaria en pro de nuestro avasallado pueblo. ¡Viva Canarias libre! Un abrazo. Víctor Ramírez”.

Me parece que yo, con motivo de la presentación del libro de Víctor “Desde el callejón sin salida”, escribí y hablé así: 

“En mis clases yo recomendaba a Víctor Ramírez como sobresaliente novelista; me interesaba que los alumnos canarios conocieran a sus eximios escritores tan valiosos o más que los que impone la policía de la cultura metropolitana”.

De Víctor Ramírez narrador en novelas y cuentos se ha hablado y hablará. Ahora me refiero al periodista. El periodismo es cátedra desde la cual se exponen ideas y doctrinas, se enseña y se convence, se incita, se amonesta; es altavoz por medio del cual el pueblo anuncia su contento o descontento; exige remedios a sus necesidades; expone legítimos anhelos; es palanca poderosa que empuja, arrastra y levanta las masas; por eso se le amordaza y priva de libertad de expresión, se le marca cauces para que en sus páginas no aparezca sino lo que interesa y consolida al gobierno y partido de turno.

Víctor Ramírez, educador inteligente, sabe que la prensa escrita u oral es una escuela siempre abierta que siembra cultura y educación, inspira ideas, dirige a la mente y voluntad, moldea el pensamiento de esa enorme masa que es incapaz de pensar y actuar por cuenta propia, es instrumento de aproximación humana.

Un buen día se nos apareció Víctor Ramírez como un magnífico periodista de opinión en el Diario Las Palmas. Con estilo claro, natural, sencillo, nervioso, certero y lleno de viveza y belleza, Víctor nos ha regalado más de mil artículos. Muchos nos hicimos lectores del Diario Las Palmas por admiración a Víctor.

En su libro “Desde el callejón sin salida” aparecen sesenta y nueve artículos en que El Viejo Armiche y El Cobra mantienen una conversación atrevida, sincera y limpia como lo que suele hacer Víctor con sus amigos en cualquier rincón. Tanto El Viejo Armiche como El Cobra son alteregos de Víctor; los dos a veces llegan a ser hipercríticos con la realidad de sus entornos, y entonces fustigan a la sociedad a través de las marcas que han impreso los hombres: hipocresía, ignorancia, cobardía, ridiculez, sumisión, abuso, incuria, inmoralidad política, social y económica, interés capitalista, boato, ramplonería, soberbia, corrupción.

Los artículos de Víctor desagradaban y molestaban a los ladinos políticos de turno y a los poderosos hacendados. Hace años, cuando existía Radio Popular, el amigo Rafael Rivero me grabó treinta programas para emitir-los en el mes de agosto en su hora de las ocho de la mañana. Un día Rafael me dijo que al Obispado habían llegado quejas por el contenido de algunos de mis poemas. Las quejas procedían del Clero y del Ejército. Tal como le pasaba a Víctor.

Muchos nos asustábamos con la valentía y rebeldía de Víctor. Temíamos que lo condenaran al silencio. Y así ocurrió. Víctor y yo compartimos ideas y conocimientos. Pensamos que con la conquista colonial se impuso el riguroso silencio y el borrón a todo lo canario; se impuso la cultura de la mentira apoyada por la fuerza de las armas; se borró la cultura de libertad y se falseó toda la historia canaria.

Víctor Ramírez es quizás el escritor más fecundo y sobresaliente de Canarias. En él es constante el grito reivindicador de la raza anonadada. Por eso no se le premia, por eso se le pretende eclipsar. Pero Víctor sigue gritando su rebeldía contra la producción capitalista hostil al arte y a la poesía y conquistadora del poder abusador. Y acaso ese sea su Gran Premio: que no se hayan atrevido a premiarlo siendo, para mí y bastantes otros, el escritor más fecundo y sobresaliente de Canarias.

JAIME BETHECOURTJaime Bethencourt

 

En ninguna de las comparecencias realizadas por los voceros del Gobierno o por el propio Clavijo, se ha querido entrar en el fondo de la cuestión que no es si las microalgas o cianobacterias son o no un efecto colateral del vertido incontrolado de aguas sin depurar, sino los vertidos en sí, el por qué estos se realizan impunemente, cuál es su cantidad y que medidas urgentes va a tomar el gobierno para acabar con esta intolerable situación. Un fenómeno este que, aparte de poder afectar a la salud de los habitantes de las islas, lesionan todo el sistema biológico marino de nuestras costas, además de poner en peligro al sector turístico como medio económico que da actividad laboral a un amplio número de nuestros conciudadanos.
Cuando la nefasta Ley del Suelo inicia su andadura, son ya demasiadas las actuaciones impunes contra nuestro patrimonio las desarrolladas por este gobierno, convertido ya en un auténtico peligro público por su desprecio a las personas y al medio natural de los cuatro puntos cardinales de Canarias. Tras continuar propugnando el salvaje desarrollismo, promover la sobrecarga turísticas que supera la capacidad de nuestro Archipiélago, negarse a la ejecución de medidas proteccionistas para nuestro territorio y sus espacios naturales... hay que pararlos en esta suicida deriva. Su deportación política se convierte en inexcusable cuando este baladrón y su equipo gubernamental, un día sí y otro también promueven el crecimiento del capital especulativo y el desmedido enriquecimiento de la patronales para, de paso, empobrecer inmisericorde y sin descanso a los trabajadores, aumentando sus jornadas laborales y reduciendo sus salarios. O dimite o en breve tiempo convertirá a nuestras islas en un maldito erial.

Emilio ArmasEmilio Armas

Según la RAE, una escusa es el “provecho o ventaja que por especial condición y pacto disfrutan algunas personas según los estilos de los lugares”. Y aunque escusa también puede escribirse con “x”, lo más normal es que cuando decimos “excusa” todo el mundo entienda “motivo o pretexto que se invoca para eludir una obligación o disculpar una omisión”.
Teniendo en cuenta lo anterior, podemos afirmar que las vacaciones en Ecuador del ministro de asuntos exteriores, Alfonso Dastis; con todos los gastos de estancia y manutención pagos, para él y su familia, con cargo al presupuesto de la embajada española en aquél país, incluyendo vehículo oficial y un amplio personal a su servicio; son una escusa para la que no hay excusa creíble.
Evidentemente, desde el gobierno ya han tratado de quitarle importancia al hecho alegando que no se trata únicamente de un viaje de vacaciones, puesto que el Sr. Dastis lo ha aprovechado para realizar algunos contactos diplomáticos. Viene a ser algo así como si un empleado de una agencia de viajes, mientras se encuentra de vacaciones en algún país, toma nota de las promociones turísticas que le parecen interesantes con objeto de hacer propuestas a su agencia para renovar la oferta turística que la misma plantea a su clientela. Es poco probable que la agencia decida pagar todos los gastos de las vacaciones de este empleado, y mucho menos los de toda su familia. Ni que decir tiene que si, además, ese empleado, por encontrarse en el extranjero, no acudiera a cumplir con sus obligaciones en la empresa, al regreso se encontraría con la carta de despido. Pues eso mismo es lo que debería hacer Rajoy, cesar al ministro cuando vuelva de sus vacaciones después de haberse tomado por “el pito del sereno” la convocatoria de Consejo de Gobierno del pasado miércoles.
Lo anterior no pasaría de anecdótico, dentro lo que ya viene siendo habitual entre los ministros del PP -no hace mucho ocurrió algo similar con el ministro Soria- si no fuera porque, precisamente, buena parte de las personas que trabajan en las embajadas que España tiene en todo el mundo lo hacen como becarios en prácticas sin retribuir.
El número de becarios en prácticas, que hasta el año 2012 eran retribuidas, se han incrementado considerablemente a partir del año 2013, justo cuando con la excusa de la crisis dejaron de serlo por insuficiencia presupuestaria. Al parecer, la insuficiencia presupuestaria afecta a personas que, en algunos casos, cuentan con varias carreras, másteres e idiomas, y que se ven desarrollando una actividad que, más que formativa, es profesional. En cambio, esa misma insuficiencia presupuestaria no parece que afecte a los ministros que deciden viajar con toda su familia a costa del pueblo ya sea en embajadas, en hoteles en Punta Cana o en buques de la armada.
Pero lo más grave no es cuánto le van a costar al estado las vacaciones familiares del Sr. Dastis. Lo más grave, lo peor, lo verdaderamente indignate, es que quienes nos gobiernan se sitúan en un plano diferente al del pueblo, no se consideran parte del pueblo, pues no se aplican a ellos mismos lo que nos exigen a los demás. En pocas palabras, “esto cada vez se parece menos a un estado democrático y más a un reino de la edad media”.