15.4.2019

2017091206185322308Luci Rodríguez Gangura

 

En el año 2011 escribí un artículo titulado “No queremos competencias, queremos soberanía”, mucho ha llovido desde entonces pero poco ha cambiado, así que les ofrezco este nuevo artículo, que es una readaptación al momento actual de nuestra nación de aquello que dije en el 2011.

Tras un largo periodo histórico  caracterizado por una situación jurídica de estatus colonial del Archipiélago Canario  (recordemos que en la Constitución de 1812, en su artículo 10, cuando se definen los territorios españoles de ambos  hemisferios dice“…y las Canarias con las demás posesiones de África”), posteriormente fuimos una región española, eso sí, cuidadosamente guardadita en un rectángulo,  bajo las Islas Baleares, y en mitad del Mediterráneo; la denominada transición nos convirtió, por el arte de la magia continuista, en una de las 17 Comunidades Autónomas del Estado español ,  para, finalmente, acabar siendo una región ultra periférica  de la Unión Europea. 

Jamás ningún gobierno, ni español ni canario, ha preguntado a nuestro pueblo qué quiere ser. Nuestra capacidad para decidir, nunca ha sido reconocida, como si eternamente menores de edad fuéramos. Y, en la única ocasión que nos permitieron votar, si entrar o no en una Organización Internacional (la OTAN), hicieron justo lo contrario de lo que los y las canarios decidimos.

Todas las formulas político-jurídicas para definir Canarias no han pretendido otra cosa que hacernos olvidar un hecho fundamental, que somos una nación. Y a estos intentos no son ajenas las burguesías insulares y  sus representantes políticos.  Obviedades como que somos unarchipiélago atlántico compuesto por tierra y mar (Adán Martin en 2006) han resultado estupideces útiles para ocultar la sencilla realidad: somos una nación colonizada desde el siglo XVI y, en consecuencia, tenemos derecho a la soberanía sobre nuestro territorio, nuestros recursos, nuestras aguas y nuestro espacio aéreo.

Resulta cuanto menos patético, los inmensos esfuerzos de Coalición Canaria para seguirse llamando nacionalista a la vez que nos vende al mejor postor, llámese Reino de España, OTAN o AFRICON.

Si realizáramos un balance, casi cuarenta años después de la aprobación del estatuto de Autonomía de Canarias, la cuenta de resultados para el pueblo canario sería espantosa:

El 40% de personas residentes en Canarias (por encima de las 840.000) se encuentran en riesgo de pobreza severa o exclusión social, si posibilidades de una alimentación equilibrada, sin cubrir el conjunto de necesidades básicas y sin ninguna fe en las administraciones publicas. 

Más del 21 % de nuestra población activa se encuentra en situación de desempleo, de las que más del 51% no cobra ningún tipo de prestaciones. En las estadísticas internacionales, avaladas por la Organización Internacional del Trabajo, por encima de esta cifra de desempleo sólo se encuentran países en situaciones bélicas o recién salidos de las mismas y países africanos extremadamente pobres. Lo más grave es que se trata de un desempleo de carácter estructural sin posibilidad alguna de cambios mientras no se produzcan transformaciones en el modelo de “desarrollo” terciarizado y dependiente.

El fracaso escolar es parte de la cotidianidad de nuestra juventud; y quienes consiguen superar todos los obstáculos y titular en los distintos niveles de enseñanza se ven en la obligación de salir de su tierra (como tantas veces hemos hecho) para ganarse el sustento.Los contenidos curriculares canarios en los distintos niveles educativos son papel mojado(jamás se les ha dotado de recursos);  nuestra sanidad sólo puede ser calificada de tercermundista, con largas listas de esperas, trato discriminatoria para los y las contribuyentes en los servicios de salud  privatizados. La aplicación de la Ley de dependencias en nuestro país, Canarias, ha sido de chiste, antes de que se empezará a aplicar ya nos habían quitado el presupuesto para la misma; las personas dependientes fallecen antes de poder acceder a esta ayuda y sus cuidadoras (mayoritariamente mujeres) quedan a merced de un mercado laboral incapaz de ofertan alternativas de trabajo digno y de calidad.

En cuanto al  modelo de desarrollo (también es de risa llamarlo así), es un modelo absolutamente dependiente, centrado en intereses foráneos, ajenos a la nación,destructor de nuestros recursos naturales y medio ambientales, que ha acabado con toda posibilidad de ejercer una mínima soberanía alimentaria y ha convertido a nuestro país en una tienda de aceite y vinagre. Y por si todo ello fuera poco la inversión de los Presupuestos Generales del Estado Español disminuye, año a año, la inversión por habitante en Canarias respecto a la media del estado. Necesitaban que dependiéramos de todo y para todo de Europa, y lo han conseguido. No puedo recordar la de veces que he oído hablar de los y las africanas que emigraban clandestinamente, aún a costa de arriesgar la vida, deslumbradas por las imágenes de abundancia y riqueza que veían en nuestras cadenas televisivas; y mientras, ¿qué creen que estaba mirando la población de Canarias?, miraban hacia Europa, deslumbrada, no sólo por las cadenas televisivas, también por las subvenciones para grandes e innecesarias infraestructuras, que sin embargo no han acabado ni con el desempleo ni con la miseria de nuestro pueblo, y en cambio, han servido para aumentar la destrucción de nuestro entorno y permitir pelotazos inmobiliarios o inversionistas de la pandilla de políticos desarmados que llevan 40 años haciendo la pantomima de gobernar en Canarias cuando en realidad en este perdido rincón del Atlántico nada se decide. Mientras, eso sí, se devuelven los fondos de lucha contra la pobreza, porque las personas pobres de este país no interesan a nadie. 

Cierto que, 40 años después del Estatuto de Autonomía, Canarias no es una colonia a la antigua usanza. No existe un aparato colonial (ejército y aparato de ocupación especializado, diferencias exacerbadas entre nativos y colonos), pero eso responde, sólo y exclusivamente, a que ya no lo necesitan. Los grandes aparatos de dominación hoy se llaman multinacionales, medios de comunicación, homogenización cultural, pobreza y exclusión, sistema educativo y, cómo no, normalización de una permanente ocupación militar internacional. Y, solamente, cuando estos mecanismos fallan la represión hace gala de su histórico poder contra los y las que nos negamos a aceptar esta realidad. Todas las políticas desarrolladas en estos cuarenta años tienen un solo objetivo hacernos sentir europeos de clase media, algo que ni somos ni seremos jamás.

Por ello, después 40 años podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que,   al menos en Canarias, el sistema de autonomía ha fracasado, como no podía ser de otra manera, ni que decir, que mucho más nuestraincorporación a la Unión Europea, y que ahora lo que le queda a las instituciones canarias es gestionar las migajas que nos manden de Madrid y para ello se recortan derechos a nuestros ciudadanos y ciudadanas, salarios a nuestros profesionales de las administraciones públicos (eso si nos quitan médicos y maestros y nos ponen policías) y todo ello se hace en función de los intereses de los capitales financieros que nada tienen que ver con los de la mayoría social de CanariasSi tuviéramos un Gobierno Canario con dignidad diría que no gestiona la miseria, ni recorta salarios, ni aplica la reforma laboral, ni sube impuestos que afecten a la cesta de la compra, ni…Pero como no lo tenemos hay que evidenciar su ineficacia y su traición a Canarias. Ese mismo Fernando Clavijo  que ha recorrido todo tipo de pasillos españoles y europeos  para mantener los privilegios  y exenciones fiscales del REF con su Reserva de Inversiones de Canarias (esa fórmula de evasión de capitales made in Canarias), en su reciente estrenado nuevo Estatuto de Autonomía, no lo hemos visto hacer lo mismo para que se respeten los derechos sociales de la mayoría de la población del archipiélago, por ejemplo, a través del reconocimiento en el mismo de un Marco Propio de Relaciones Laborales que posibilite, entre otras cosas, la no aplicación en nuestra patria de las sucesivas reformas laborales.

Las batallas que hoy debemos librar son más duras y complejas que nunca; porque, en primer lugar, debemos vencer nuestras propias resistencias ideológicas,  lo que, en el año 56 del pasado siglo, ya definió Albert Memmi como complejo del colonizado.

Es el momento de ponernos de pie, y decir de frente al Gobierno de Canarias y al Gobierno del reino de España que no nos valen sus miserias, sus limosnas. Que, cuarenta años después, nuestro pueblo sigue empobreciéndose y nuestros recursos siguen bajo control de otros. Que no queremos sus competencias, lo que queremos es soberanía, tenemos derecho a construir nuestra nación como cualquier pueblo del mundo.

Pero el autentico movimiento independentista tampoco hemos sido ajenos a todo esto.

Nos ha faltado conciencia, nos ha faltado empatía entre nosotras, nos ha faltado capacidad de negociar y resolver las diferencias, nos han faltado herramientas adecuadas para aglutinar la ideología y la política que defendíamos, nos ha faltado capacidad de analizar la realidad concreta de la mayoría social de Canarias en cada momento histórico y capacidad de dar respuestas certeras a esa situación, nos ha faltado capacidad autocrítica que nos permitiera corregir errores. Nos ha faltado ambición colectiva, esa de la que hablabaGramsci que convierte a los pequeños pueblos en gigantes históricos.

Nos han sobrado otras muchas cosas, nos han sobrado personalismos, nos ha sobrado ambición personal, nos ha sobrado sectarismo, nos ha sobrado romanticismo, nos ha sobrado crítica destructiva, nos ha sobrado cainismo.

Superar esta fase de estancamiento no será tarea fácil, pero por primera vez, en muchos años, disponemos de una herramienta que nos permite comenzar a avanzar: Ahora Canarias.

Es necesario hacer, en esta nueva etapa, un inmenso ejercicio de honestidad y autocrítica, decir la verdad a nuestro pueblo. No vamos a ganar estas elecciones ni siquiera nos vamos a acercar. Ahora Canarias es una herramienta de futuro cuyo trabajo más importante es comenzar a reorganizar nuestras fuerzas y trabajar junto a nuestra gente por la mejora real de las condiciones de vida colectiva y en ese camino, avanzar hacia la soberanía nacional.

Ahora bien tampoco podemos permitir que nos sigan contando el cuento del lobo para que caigamos en la trampa del voto útil, absolutamente inútil para Canarias, ese voto del miedo a afrontar los retos históricos que tenemos planteados, ese voto a supuestas izquierdas que nos empobrecen igual que las derechas, a supuestos nacionalistas que no tienen problema alguno en traicionar los intereses generales de nuestra nación por cuatro migajas de Madrid o Bruselas. Porque si queremos hablar de voto útil para Canarias digamos la verdad. El voto útil en nuestro país es el voto que no va a los falsos nacionalistas, que no va a Coalición Canaria, que no va a Nueva Canarias, el voto útil en Canarias es el que no va a supuestas organizaciones de izquierda que de Canarias sólo se acuerdan cuando necesitan vacaciones o votos, eso si, luego ondean, oportunistamente, nuestra bandera, sí, esa misma bandera que nos ha costado años de lucha, represión y mucho sufrimiento para que sea el autentico símbolo de identidad de nuestro pueblo.

Así que el único voto útil en nuestro Archipiélago es aquel que ayude a potenciar una organización única del movimiento soberanista, una organización con los ojos, las ideas y el trabajo puestos en el futuro de nuestra nación: AHORA CANARIAS.

Porque nosotros, nosotras, sabemos dónde nuestro pueblo será más feliz, en una Canarias libre, en una Canarias socialista. Dije en el 2011que a ese objetivo dedicaré hasta el último segundo de mi existencia porque mi pueble también tiene derecho a ser parte de la historia de los pueblos libres del mundo. Hoy lo mantengo y por eso les pido el voto para Ahora Canarias no para gobernar, no para colocar a nadie en ningún sillón sino para hacer lo que mejor sabemos hacer luchar, luchar, luchar.

 

Lucy Rodríguez

Candidata de Ahora Canarias al Senado por Gran Canaria

 

Cristobal Garcia VeraCristobal García Vera 

 

    Este jueves 21 de marzo, la juez Mª Victoria Rosell anunciaba su decisión de aceptar el ofrecimiento de la dirección de Podemos para que encabece su lista al Congreso de los diputados  por la provincia de Las Palmas.

   A través de un vídeo colgado en las redes sociales para anunciar su regreso a la carrera política, Rosell  se refirió a una operación orquestada por sus enemigos del Partido Popular para que fuera investigada judicialmente, obligándola a aparcar sus aspiraciones políticas en el año 2016. Como se recordará, el caso por el que Victoria Rosell tuvo que renunciar a ser candidata en las elecciones generales del 26J  tuvo que ver con su decisión de no inhibirse  en un proceso contra el empresario Miguel Ángel Ramírez, que había mantenido durante años relaciones económicas con  la pareja de la magistrada, el periodista Carlos Sosa.

  Pero más allá de este polémico caso, finalmente archivado como tantos otros, lo cierto es que la jueza promocionada por Pablo Iglesias ya había sido seriamente cuestionada por sectores del sindicalismo y organizaciones populares canarias, que no consideran que su historial profesional permita catalogarla como una mujer “progresista”.

   Especialmente sonada en la isla de Gran Canaria fue la imputación de Rosell a cinco sindicalistas de Intersindical Canaria  que, coincidiendo con el Día de la Mujer Trabajadora, desplegaron una pancarta en la sede de la Confederación Canaria de Empresarios. Una actuación que dio lugar a múltiples acciones de rechazo y que, sin embargo, no impidió que la juez fuera invitada a espacios "alternativos" a dar charlas contra la represión, ni que recibiera un premio de la Red Feminista de Gran Canaria otro 8 de marzo, como paradigma de "mujer empoderada". 

  El tratamiento dado por Victoria Rosell a los empleados bajo su mando en los juzgados de Las Palmas también ha sido calificado por sindicalistas como Luis Piernavieja, representante del sector funcionarial de Justicia de IC, como  “soberbio, clasista y prepotente".

   Sobre estos temas hablaron en el año 2016 a Canarias-semanal el propio Piernavieja y su compañera de Intersindical Lucy Rodríguez,en una entrevista de la que ahora les ofrecemos algunos de los fragmentos más significativos.

ALGUNOS TITULARES DE LA ENTREVISTA:

LUCY RODRÍGUEZ:

Después de imputar a las 5 sindicalistas, Rosell empezó a dar charlas contra la represión, lo que nos parecía algo insultante”

“Su comportamiento no fue en absoluto el de una juez progresista” 

“Rosell se excusó diciendo que tuvo que imputarnos por las presiones de la patronal, pero actuar siguiendo esas presiones es prevaricar”

LUIS PIERNAVIEJA:

“Victoria Rosell es la viva imagen del Doctor Jekyll y Mr Hyde"

“Por el comportamiento con los trabajadores, Rosell ha sido la persona más conflictiva de todo el Archipiélago”

“Cuando se enteró de que se presentaba por Podemos, un trabajador que estuvo bajo su mando me dijo: voto por ella solo para que no vuelva a los juzgados”

“Para los trabajadores que la han sufrido ha sido absolutamente torturante”

“Ha habido dos personas inaceptables en la política canaria. Una fue José Manuel Soria, la otra, María Victoria Rosell”

 

Cristobal García Vera en Canarias Semanal 

 

Chema Hernandez AguiarChema Hernández Aguiar

 

Es curioso, de repente, por arte de magia, todos nuestros problemas, los problemas de los canarios tienen solución, soluciones de todo tipo, de toda factura, de derechas, de izquierda, de derechas canarias, de izquierdas canarias, es curiosos, cada cuatro años Canarias tiene solución en España, así sucede desde siempre, con Monarquías, con Repúblicas, con dictaduras, con reyezuelos y regentas, siempre la solución en España, hacia fuera, mirando al norte, desplegando un muro invisible pero blindado hacia nuestra costa, la costa de nuestro continente.

Al tiempo, durante años hemos visto despedirse de la España de las soluciones, una por una, a todas la colonias, mientras los canarios hemos quedado atrapados en la caja de música del himno sin letra, de España. Y una y otra vez a mirar hacia arriba, hasta los que seguro, ciertamente aspiran a ser libre, buscando el manual de instrucciones para la libertad en una y otra mitomanía, en alguna catedral de las europas o de las américas que nos elevará a los cielos.

Y sin embargo, cada rebelión, cada confrontación, cada acto de rebeldía nada ha tenido que ver con echar la vista hacia arriba, mucho se habla de los hitos de la lucha anticolonial, pero ninguno, absolutamente ninguno ha tenido nada que ver con mimetizarse con el norte, con aceptar sus leyes, sus normas, su legitimidad, sus corrientes de pensamiento. Todas las aportaciones al pensamiento político y filosófico universal nos enriquecen pero hay que filtrarlas y pasarlas por nuestra cosmovisión, devolverlas con nuestra mirada, por contrario sólo cuando hemos entrado en simbiosis con nuestro continente, reconstruyendo los discursos exteriores y haciendo el propio nos hemos acercado al objetivo.

En este mes de abril en la colonia no hay elecciones, jamás un pueblo colonizado tiene elección, pero lo más grave es que, desde algunas filas del soberanismo se trasladan varias enseñanzas de facto y digo de facto, ya que doy por hecho que los discursos son honestos y también el compromiso nacional, pues se trasladan mensajes erróneos  a nuestra sociedad y más allá de nuestras fronteras, estos serían:

La participación confirma la aceptación de hecho del status quo de Canarias en España, por tanto se somete a refrendo la descolonización e Independencia como si se resolviera en ese ámbito institucional .y se calibrara en razón de votos.Estas dos cuestiones no admiten refrendo alguno. Somos colonias y como tal debe ser descolonizada y ganar su Independencia.La participación muestra la voluntad de coadyuvar en la toma de decisiones que competen y afectan a la sociedad española, en sus luchas por el poder, en la elaboración de sus leyes y en la elección de su presidente.

1.    Si se participa se aceptan sus resultados, por tanto con representación o sin ella se traslada que tales resultados son legítimos, al tiempo que se le entrega a la metrópoli un resultado que, como en el caso catalán, lleva a establecer porcentajes de apoyo social a la independencia, utilizables en cualquier foro internacional.

2.     La participación electoral no debe plantearse con la ligereza que lo hacen algunos, como un recurso propagandístico o como una ocasión para unir fuerzas, cualquier participación electoral que esté dirigida a resolver los problemas intrínsecos del movimiento es un error, pura fuga hacia delante.

3.    Un frente anticolonial, en cualquier caso, debe ser interclasista, plural en lo ideológico y transversal, es evidente que lejos de esta visión, la unidad que se difunde es una unidad de una corriente de la izquierda canaria, sólo eso y evidentemente tiene una gran valor que se produzca ese agrupamiento, es un paso.

4.    Si a la participación en la elecciones españolas, se une la participación en las europeas, yo me pregunto qué es lo que deduce un canario o una canaria, qué la descolonización de Canarias tienen su resolución en el parlamento del país que coloniza y en el continente al que no pertenecemos, en el mejor de los casos, o qué los canarios que votan esa opción son los que siendo españoles desean la independencia, por tanto somos parte de una realidad plurinacional o qué en una especie de transfiguración catalanes y vascos van a defender, a mediar por la descolonización de Canarias en Euskadi y Cataluña, cuando les cuesta afirmar que Canarias es una colonia o directamente no lo comparten. Y si esas mayorías para salvar a España llevaran a alianzas, por ejemplo con Nuevas Canarias o con grupos como Podemos con presencia en Canarias, ¿Mantendrían catalanes y vascos la reivindicación de descolonización o también ellos medirán su compromiso por el número de votos, ya que también ellos utilizarán la calculadora?

5.    Por último, Canarias no está en ningún frente antifascista, está en un frente anticolonial y de liberación de los estados sin nación que es la expresión más continuada y permanente del autoritarismo.

6.    No me extiendo más, es sólo una reflexión, sin embargo sea lo que fuere deseo a todos los compatriotas, sea cual sea su posición, que los esfuerzos se vean recompensados, mucha suerte y fuerza.

 jULIO hERNANDEZJulio Hernández García

(In Memorian)

(Artículo del profesor Julio Hernández, elaborado para la asociación Solidaridad Canaria en 1978 y que publicamos con ocasión de su reciente fallecimiento). 

Mi pueblo, mi tierra, son siete islas y unos cuantos peñascos perdidos, olvidados secularmente en medio del océano. Cuando, a veces, echo la vista atrás y pienso en la Historia y sus !;lentes, me invade una inmensa tristeza, una rabia infinita. Al canario, al isleño, a nuestros antepasados (¡no lo olvidemos!) se les ha explotado sistemáticamente. Se ha abusado de su miseria, ignorancia y analfabetismo. Ello acontece desde el instante mismo de la Conquista de Canarias por los españoles.

Los aborígenes (primeros habitantes del país canario) que antes se autoabastecían, se vieron precisados -cual nuevo pueblo judío- a vagar, a errar fuera del terruño; abando­nando, a su pesar, la familia, los amigos, las playas, los amores, ... A más de uno le fué imposible soportar la diáspora y en los mismos veleros que les conducían a América, prefirieron el suicidio, arrojándose al mar, que abandonar la Patria. Otros, en cambio, morirán durante la travesía, víctimas del hacinamiento, falta de alimentos, epidemias y malos tratos. Se dio, incluso, el caso de que en el siglo XIX algunos emigrados canarios fueron bárbaramente sacrificados -en los veleros, para así poder alimentar al hambriento pasaje (las "Actas de la Diputación Provincial de Canarias" certifican lo que afirmamos).

¿Qué canario no ha tenido un pariente en Cuba?. ¿Qué canario no posee un amigo o conocido en Venezuela?. En efecto, día a día, hora a hora, minuto a minuto, instante a instante, nuestro acento nos delata y nos habla de los sempiternos lazos que Canarias tiene con América, pues, los canarios se han, visto, una y otra vez, expulsados para subsistir. Razón le sobraba a don Benito Pérez Galdós cuando (en carta autógrafa que poseemos) afirmaba que el canario era tratado por el Estado español, peor que el cubano.

Por otro lado, se ha dicho muchas veces que los canarios eran, por su sobriedad y amor al trabajo los mejores emigrantes en América y que casi partían para "hacer Améri­ca" por afán de aventura Nos lo creíamos y nos sentíamos orgullosos. Pero basta profundizar seriamente y a fondo en la historia de la emigración insular para comprobar la cruda realidad. Veamos, si no, un ejemplo tomado de nuestra Historia: la Real cédula de 25 de mayo de 1678. Lo que algún autor ha calificado con evidente acierto de "contribución en sangre".

Durante el reinado de Car1os 11, la política seguida por el Estado español para poblar Canarias ante el temor de una posible invasión extranjera, dá un giro de ciento ochenta grados, al dictarse en 1678 la Real cédula de 25 de mayo; por la cual se imponía a las Canarias, como condición para poder comerciar con América, el que se enviase a cinco familias por cada cien toneladas exportadas.(siendo seiscientas el total de toneladas permitidas). En definitiva, ya no se impide que los canarios puedan emigrar, sino que se les obliga a hacerlo, a cambio de su economía. Asimismo, conviene recordar que la política de tipo poblacionista impera en España hasta bien avanzado el siglo XIX, hasta 1853 para ser exactos.

¿A qué obedece esta excepción que se hace con el Archipiélago Canario? ¿Acaso las Canarias estaban suficien­temente pobladas?... ¿Había desaparecido el peligro anterior de una posible incautación de algunas de las Islas por otra potencia colonial?. N i lo uno ni lo otro. Vayamos por partes.

Los ataques piráticos contra las Islas Canarias con­tinuaron durante los siglos XVII y XVIII, como se puede constatar en la􀁕 obra del profesor Antonio Ru­meu de Armas: .. Piraterías y ataques navales contra las Islas Canarias". De otro lado. la población canaria seguía siendo escasa; como prueba un reciente trabajo de José Sánchez Herrera, que nos brindó la oportunidad de conocer en detalles la población de las Islas Canarias en la segunda mitad del siglo CVII (año de 1678). B Archipiélago no llegaba a los cien mil habitantes: 98.991 exactamente. Las Islas más pobladas eran Tenerife (44.130H.). Gran Canaria (22.461 h.), y La Palma (13.892 h.). Las menos pobladas 􀂘: El Hierro (3.297 h.), Fuerteventura (3.579 h.). Lanzarote (4.146 h.), y La Gomera (4.376 habitantes).

Si calculamos los saldos de excedentes del total de las Islas en los años que nos permite la fuente citada, observamos corno el número de emigrantes predominan sobre el de inmigrantes en 1678 con una pérdida de 1607 personas; en 1680 son 21882; en 1681. 1517 y, sobre todo en 1683, con una salida de 7213 tránsfugas. Si exceptuamos 1682 (año en el que el censo experimenta un aumento de 4001 personas) el resto de los años se caracterizan por un crecimiento demográfico no muy elevado. ¿A qué obedece ésto?

Aunque los  factores que influyen en la emigración de ciertos años y en el escaso aumento de la población en otros, son variados (crisis económica que por entonces atraviesan las Islas,. a consecuencia de la depreciación de la vid; levas, ataques piráticos, etc.), pensamos que cierto peso debió tener las duras condiciones  impuestas a partir de la Real cédula de 1678. Que obliga a· Canarias a enviar no emigrantes aislados, sino familias completas. Según el historiador Manuel María Marrero, casi un siglo duró vigente la cláusula "... por la cual enviaron las Canarias más, de 15.000 hijos a los puertos americanos. Sobre este particular agrega Rumeu de Armas:

"Se obligaba a emigrar a casi 150 isleños para aumento de la población muy escasa en densidad de las Américas. Si la emigración canaria al Nuevo Mundo había sido hasta ahora importantísima, desde 1678 viese incrementada por esta contribución humana, que si de manera aislada no impresiona, es altísima si se totaliza  la población de toda la una centuria”.

¿Cómo es que si la población canaria, demográficamente hablando es poco relevante, durante los siglos XVII y XVIII, como acabamos de promulgar, se promulga la Real cédula de 1678 y se mantiene vigente durante un siglo?.

La razón, pensamos, es que el Estado español, pon su política inconsciente, prefirió despoblar a las Islas Canarias, a riesgo de caer bajo otra potencia, para poder poblar a Puerto Rico y a las lndias en general, pues, sus autoridades demandaban emigrantes para poder contrarrestar los peligros que suponía la progresiva injerencia de otros países; para tal menester se pide precísamente colonos canarios.· George Glass, testigo de excepción en la descripción que hace en-1764 de las Islas Canarias, dice al respecto:

"Muchos isleños se van a las lndias Occidentales para hacer fortuna, la mayor parte de los cuales se casan ye instalan allí. El Rey de España estimula esta emigración, y obliga a cada barco que se dirige allá desde las Islas a sus dominios americanos, a transportar cierto número de familias pobres, cuando solicitan pasaje por él, paga un tanto al capitán por parte del Gobierno. La intención de este estímulo es aumentar el número de españoles en las vastas y casi deshabitadas provincias de las Indias Occidentales Españolas.

¿Cómo reaccionaron las autoridades canarias ante la disposición que estamos comentando, que si bien en un principio se promulgó a petición de las mismas, en el atan de dar salida al sobrante de población, luego resultó que quién se despoblaba era Canarias? ¿Fueron escuchadas sus jus­tas y patéticas peticiones?

La obligación de comerciar a Canarias con Indias, a cambio de enviar a sus habitantes, fue considerada muy perjudicial para las Islas, y así, éstas en 1696 acuden al Rey en demanda de que se le exima de ella. En su petición ponen de manifiesto el número de personas que ya han salido (por dicha medida) de Canarias y las que en ese momento se proponía conducir a Puerto Rico el Gobernador" efecto, Juan Fernández Franco de Medina; la tercera parte de los mil hombres que en 1693 había puesto en Rancies. Los anos críticos que atravesaban las Islas, a consecuencia de las malas cosechas de 1691 y 1692, así como la epidemia de viruela de 1696.

Tales peticiones de clemencia de las Islas Canarias, no sólo fueron desoídas por la Corona, sino que por Real despacho de 1697 se prorroga la licencia de exportar familias canarias, a cambio de permitírsele comerciar de nuevo con Indias; aunque en esta ocasión se señala que el lugar adecuado fuese Santo Domingo. Decisión que se ratifica en el Reglamento de 1718. Comentando al respecto José Pérez Vidal:

.. Si en alguna ocasión resultaba imposible embarcar tales familias, el dueño del Registro tenía que pagar mil reales de la moneda corriente en la isla, por cada una que se dejaba de llevar, cantidad que se destinaba al dueño de otro Registro que las condujese. A pesar de obligar" tan estrechamente a los exportadores canarios, estas disposiciones no produjeron todos los resultados que se esperaban. A los posibles emigrantes no les satisfacían las condiciones en que tenían que marchar.

Como quiera que a las familias canarias no les atraía la idea de poblar Indias, bajo tan duras condiciones, se hubo que recurrir (en detrimento del buen nombre y  fama de Canarias a los aventureros de uno y otro sexo. Circunstancia que se deduce de la Real cédula dirigida en 1741 al Juez de comercio de Indias en Canarias, en la que se aclara que las familias que en lo sucesivo se enviasen a la isla de Santo Domingo:

"Sean bien alojadas, tratadas y asistidas durante el viaje, y de la buena calidad que se requiere para la agricultura y defensa del país, y no como las que llegó en el año de 1737 a la misma isla española, compuesta de muy pocos hombres labradores y la mayor parte de la gente vagabunda y delincuente y de mujeres viciosas y solteras, sin formalidad de familias".

A la luz de todo lo expuesto no resulta extraño que en el siglo XVIII, un grupo de gomeros (o "gomeranos", como en cierta ocasión dijese un alto representante de la Administración Central. Este y otros despistes más gordos son habituales en las autoridades que, a veces, nos visitan) se amotinasen y pidiesen la separación de España e incorporación a la Corona Inglesa. Asimismo se produjeron algunos motines (como los de La Laguna) de canarios que se niegan a embarcar  bajo esas condiciones impuestas por la Corona española.

Una vez más el testimonio de George Glass sobre la atención que España prestaba al Archipiélago canario, resulta altamente elocuente y nos exime de cualquier comentario:

"Aunque ESTAS ISLAS (CANARIAS) SON POCO ESTIMADAS POR EL GOBIERNO ESPAÑOL son del más alto valor; pues si fueran sometidas por otra nación, Palma y Tenerife caerían naturalmente, ya que Lanzarote y Fuerteventura les suministran el trigo. Además los puertos de Lanzarote siempre serán un refugio conveniente para los barcos enemigos navegando por allí, en donde podrían carenar y aprovisionarse".

Con la frase de Glass pensaba dejar concluido este trabajo, pero (aunque sea extrapolar momentos históricos diferentes. Lo que a veces no resulta desaconsejable) me viene a la memoria una frase antológica, del libro del Teniente general Francisco Franco Salgado-Arauja: "Mis conversaciones privadas con Franco", que en el año de 1963 pronunciase el general Franco y que hoy tiene, desgraciadamente para los canarios, rabiosa actualidad. Decía Franco en octubre de dicho año a la pregunta de si el Sáhara era o no negociable:

"No, porque CONSTITUYE UNA BASE DE DEFENSA DE NUESTRO ARCHIPIELAGO CANARIO, y además puede proporcionarnos petróleo. Por otra parte ya tenemos allí fosfatos de buena calidad que nos serán útiles". (pág. 396).

Sin comentarios.

POR JULIO HERNANDEZ GARCIA

(Profesor de la Universidad de La Laguna)

6.2.2019Jaime Bethencourt Rodríguez

        Los trabajadores y los servicios públicos de Canarias están siendo el blanco  del fuego cruzado entre los ejecutivos de Fernando Clavijo y Pedro Sánchez en relación con la indeterminada cuantificación del superávit y la reivindicación del gobierno de Canarias para que el mismo pueda ser invertido en las islas.

         El superávit, que se traduce en  el exceso de capital acumulado y no invertido en las islas, tiene su origen en los recortes que el propio gobierno de Clavijo impuso a los servicios públicos y al conjunto de la ciudadanía canaria, excediéndose innecesariamente en el cumplimiento la ley de Estabilidad que impulsó el gobierno de Rajoy durante la denominada crisis.  Tal circunstancia tiene ahora un efectoboomerang perverso con el riego evidente de que aquel  innecesario ahorro promovido por Clavijo acabe en manos del Estado o destinado  al pago de deuda, dejando a la comunidad canaria en una situación de manifiesto ridículo. Una situación esta grotesca cuando seguimos ocupando el vagón de cola del Estado y Europa  en materia de empleo, salarios y dignificación laboral, junto a los más altos  niveles de pobreza  y deterioro de los servicios públicos.

         No es así de extrañar que la interlocución con el gobierno de España, nada proclive a atender las reivindicaciones del País canario, no fructifique como pretende el presidente Clavijo, y que el desdén vuelva a ser la respuesta del PSOE a la petición de autorización para el gasto del superávit.

         Paralelamente a la actitud "colonialista" del PSOE, -término éste coherente pero que Coalición Canaria sólo utiliza en campaña electoral-, los trabajadores nos encontramos ante un ejecutivo canario  de escasa fiabilidad en la correcta utilización de los presupuestos públicos, pero mañoso en lograr el respaldo de determinados agentes sociales. El ejecutivo canario ya ha dado suficientes pruebas de ello, perdiendo partidas económicas no utilizadas  dirigidas a fines sociales como la pobreza o para materia medio ambiental.

         Resulta especialmente llamativo, el apoyo sin condiciones de los sindicatos a la actual estrategia de Clavijo contra Madrid, favor que es inmediatamente permutado con la entrega a estos y a la patronal de un montante de 6,2 millones para un improbable "asesoramiento y emprendimiento" sobre empleo.  Es esta una nueva demostración de que los trabajadores y las clases populares canarias carecen de  valedores de sus legítimos derechos, prolongando su segregación y empujándoles hacia los peores indicadores sociales y laborales.

          A la vista de lo ocurrido, y la espera de una definitiva interlocución bilateral que no esté mediatizada por la actual campaña electoral, esperamos que el próximo gobierno que se asiente en las islas, anteponga el interés general frente a la enfermiza subordinación a los dictados de la patronal y los mercados. Un diálogo este en el que el gobierno del PSOE o de cualquier otro signo deberá desterrar cualquier actitud de supremacía colonial hacia Canarias.

Jaime Bethencourt Rodríguez

Miembro del Secretariado Nacional

Intersindical Canaria

fotonoticia 20150606162437 640Ramón Trujillo

 

 

Una empresa que repara plataformas petrolíferas en Santa Cruz de Tenerife no quiere irse al Puerto de Granadilla porque no podría trabajar la mitad del año por los fuertes vientos. Coalición Canaria tiró 140 millones a la basura con un puerto denunciado como inútil antes de que fuera construido. Ahora el alcalde de Coalición Canaria en Granadilla reconoce públicamente que las promesas de empleo que se hicieron fueron falsas. También hay que recordar que lo de puerto de trasbordo de contenedores no ha servido (había un estudio que documentaba las escasas perspectivas en tal sentido). Luego se inventaron lo de puerto para descargar gas y la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia se opone al proyecto porque sería ruinoso para las arcas públicas.

Por otra parte, el Tribunal de Cuentas de la Unión Europea determinó que una ampliación del muelle de Santa Cruz fue innecesaria y también la construcción del puerto de Arinaga. La Comisión Europea rechazó la construcción de un puerto en Tazacorte, pero se construyó. Después de dieciséis años lo visitó un crucero y, ante tal éxito, ahora se pide su ampliación. También se van a gastar más de 40 millones de euros en ampliar el puerto de Agaete, aunque sólo vende tres de cada diez plazas que oferta. Aunque el presidente de la Autoridad Portuaria dijo que el puerto de los Cristianos es suficiente, quieren gastarse 200 millones en otro innecesario en Fonsalía.

En fin, un repaso parecido se puede hacer con las infraestructuras aeroportuarias y con algunas otras. Los despilfarros consumados y planeados para el futuro dan vértigo y han dañado gravemente la calidad de vida en Canarias. Pero mientras sigan gobernando Coalición Canaria y sus cómplices la corrupción legal seguirá campando a sus anchas.

Ramón Trujillo

Candidato de Unidas Podemos, IU Equo a la alcaldía de Santa Cruz de Tenerife 

 

Canarias con Cataluña

Una babel 10.4.2019

 

 

 

El Roto Votar